Si has decidido completar la cocina con un botellero extraíble, lo primero que te preguntarás es qué medidas necesitas. En esta guía verás los tamaños estándar y no estándar, cómo calcular el hueco disponible y qué errores evitar al comprarlo.
Al elegir un botellero adecuado, las dimensiones son uno de los factores más importantes a considerar. Dependiendo del espacio disponible en la cocina o el área donde se va a ubicar, se deben tener en cuenta varias medidas clave para asegurarse de que el botellero se adapte perfectamente.
1. Altura y anchura: Estas son las dimensiones principales a considerar. Un botellero debe ser lo suficientemente grande como para acomodar el número de botellas que se desea almacenar, pero no tan grande que ocupe demasiado espacio. Por ejemplo, si se planea almacenar solo un par de botellas, un modelo pequeño y estrecho podría ser suficiente. Sin embargo, si se pretende almacenar varias botellas, será necesario un botellero de mayor capacidad, con más altura y anchura.
2. Profundidad: La profundidad es crucial para asegurarse de que las botellas encajen correctamente en el botellero. Además, la profundidad del botellero debe ser suficiente para mantener las botellas de manera estable, evitando que se caigan o se deslicen fuera de su lugar.
3. Capacidad: La capacidad de almacenamiento es un aspecto fundamental a considerar. Los botelleros vienen en diferentes capacidades, desde modelos pequeños que pueden almacenar unas pocas botellas hasta grandes unidades capaces de guardar una colección extensa. Es importante medir el espacio donde se ubicará el botellero y calcular cuántas botellas se desean almacenar para elegir el tamaño adecuado.
4. Material: Además de las dimensiones, el material del botellero también influye en la elección. Algunos materiales comunes son el metal, la madera y el plástico. La elección del material puede depender del estilo decorativo de la cocina y de las preferencias personales, pero también del tipo de botellas que se vayan a almacenar, ya que algunos materiales son más adecuados para botellas de vidrio o de vino.
5. Estilo y diseño: Los botelleros no solo deben ser funcionales, sino también estéticamente agradables. Existen diferentes estilos, como los botelleros de pared, los de encimera o los modelos modulares que pueden combinarse y expandirse según las necesidades. Además, elegir un botellero con un diseño que se ajuste a la decoración de la cocina puede aportar un toque elegante y armonioso al ambiente.
En resumen, al elegir un botellero, es importante tener en cuenta tanto el espacio disponible como el número de botellas que se desean almacenar. Las dimensiones correctas garantizarán que el botellero no solo sea práctico, sino también funcional y estéticamente agradable para su cocina.
¿Qué es un botellero extraíble?
Es un mueble estrecho con estantes o cestas sobre guías, que se desliza hacia fuera como un cajón. Se integra entre los módulos de la cocina o en un hueco libre, y suele llevar frente propio. Según el diseño, puede tener varios niveles, y el almacenamiento puede ser horizontal o vertical.

Estos módulos se colocan entre los armarios bajos de la cocina, normalmente con patas regulables, aunque también hay versiones suspendidas o instaladas junto a un lateral del conjunto.

Dimensiones estándar
El parámetro principal es el ancho del módulo. Los botelleros más estrechos miden solo 10 cm (100 mm): no sirven para platos ni objetos grandes, pero son perfectos para botellas de aceite y vinagre, frascos de especias y salsas. Su altura coincide con la de los armarios bajos, normalmente 80-85 cm.
Además de los de 10 cm, se consideran estándar los de 15 y 20 cm de ancho. El grosor de las paredes varía entre 1,6 y 1,9 cm, así que el ancho interior se reduce entre 3,2 y 3,8 cm; en los más estrechos el ancho útil puede ser de apenas 8,6 cm. El conjunto se monta en un solo cuerpo con 2 a 4 baldas o separadores.
Los modelos pequeños no suelen superar los 50 cm de altura y entre 10 y 15 cm de ancho. Los modelos de suelo con patas tienen una altura media de 720 mm. Las baldas casi nunca tienen la misma altura: lo normal es que una sea más alta, ideal para botellas de vinagre, licor o aceite.
Los fabricantes suelen hacer estantes de hasta 38-40 cm de altura; los compartimentos inferiores miden entre 15 y 20 cm, aunque según el diseño pueden bajar a 9 o 12 cm. A veces la distancia entre los fondos de la balda superior y la inferior es de 50-53 cm. Las baldas superiores pueden pensarse para objetos bajos, a diferencia de las inferiores.

La profundidad del botellero coincide con la del módulo de cocina: de media, 49-50 cm. La estructura interior con mecanismo de apertura y cierre sin frente tiene algo menos de profundidad y de altura.
Al comprar, ten en cuenta que el fabricante indica el tamaño del módulo y que las dimensiones interiores serán distintas. Búscalas en las especificaciones técnicas del producto.

El interior útil, según el cuerpo, puede ser de unos 111x470x460 mm o 112x496x477 mm. Un ejemplo práctico: si el módulo tiene 48 cm de profundidad total, el cuerpo extraíble tendrá unos 44 cm. La misma regla vale para los modelos de 15 y 20 cm de ancho, hasta 84-85 cm de altura y 60 cm de profundidad.
Variantes no estándar
Son los botelleros de más de 200 mm de ancho. Admiten más carga y, cuanto más anchos, más estables resultan. Ojo: el ancho del frente y el del interior no coinciden.
Los modelos anchos pueden tener, por ejemplo, 460 mm de ancho útil y 510 mm de profundidad. Soportan unos 25 kg, el doble que los estrechos. Su gran ventaja es la estabilidad: los estrechos conviene llenarlos bien, porque al extraer uno poco cargado puede balancearse.
Si eliges, por ejemplo, un módulo de 720 mm de altura, recuerda que el interior será bastante menor: hay que dejar espacio para los herrajes y para que el cajón se extraiga y cierre con comodidad. A esa altura, el marco interior ronda los 60 cm.
Entre los no estándar están los armarios columna, de 1600-1800 mm de altura y 150-200 mm de ancho. Suelen ser de varios niveles, a la altura del frigorífico, junto al que se instalan, con cinco filas de baldas o almacenamiento vertical para botellas, sartenes y tapas.
También se venden columnas de 1690 y 1720 mm, con profundidades de 46 a 51 cm, y medidas como 1830x106x460 mm o 2250x249x448 mm. Los modelos de 45 cm de frente se consideran no estándar y, si son de acero, pueden soportar hasta 120 kg.
¿Cómo elegir el tamaño adecuado?
El tamaño depende del mobiliario existente o del hueco entre módulos. Decide primero dónde irá el botellero, teniendo en cuenta el espacio necesario para abrirlo, y mide con cuidado el hueco disponible.

El tamaño también depende de la ubicación y de lo que vayas a guardar. Si quieres reservar espacio para productos de limpieza bajo el fregadero, fíjate en el ancho total de la pila. Si el sistema modular lo permite, puedes ampliar el módulo hasta 15-20 cm.

A veces hay nichos o huecos que se pueden aprovechar. Entonces el ancho y la profundidad dependen del mobiliario que se instale allí, y del ancho del espacio libre que se quiere llenar con el módulo.

Si la longitud de la pared lo permite, puedes elegir un modelo más ancho. Ve a la tienda con un metro y las medidas anotadas. No coloques el mueble pegado a la pared: deja siempre un pequeño margen, porque en muchas viviendas las paredes no están perfectamente a plomo.

La profundidad del botellero debe coincidir con la del conjunto de cocina, de modo que los frentes queden alineados y el mueble no sobresalga ni se incline, sea cual sea la forma de fijación. También influye la posición del módulo de relleno.

Si el frente del conjunto es biselado o no estándar, quizá necesites un tamaño especial; en ese caso el tamaño del módulo y el mecanismo de apertura serán los factores decisivos.

Puedes pedir ayuda al vendedor, aunque si no conoce bien las medidas, fíate de las típicas. Las tiendas suelen indicar el ancho del módulo para el que está diseñado el botellero, no el ancho del propio mueble, y con esto es fácil acertar.

Mide el hueco en casa y elige entre los tamaños disponibles. No hacen falta cálculos complicados: si hay espacio para un frente de 20 cm, en la tienda buscarás «ancho 200 mm». Lo mismo vale para los más anchos y para las cestas de 40 cm o más, excelentes para guardar ollas, sartenes y cacerolas.
También importa lo que quieras guardar. Para frascos pequeños bastan 10 cm de ancho; si quieres ocultar cacerolas, busca modelos de 30 cm o más, siempre que haya espacio. Si necesitas una versión independiente que se pueda mover, elige un modelo compacto sobre ruedas.

Ejemplos interesantes
Estas son algunas ideas para elegir bien el botellero de tu cocina. Los ejemplos de la galería muestran cómo combinar estética y funcionalidad.
Para ver cómo se instala un botellero extraíble, mira el vídeo de arriba.
Preguntas frecuentes
¿Qué ancho mínimo tiene un botellero extraíble?
El más estrecho mide 10 cm y sirve para botellas, especias y salsas.
¿Cuánto peso aguanta?
Los estrechos admiten una carga moderada; los de 40 cm o más pueden llegar a 25 kg o más según el herraje. Consulta siempre la ficha del fabricante.
¿Cómo mido el hueco?
Mide ancho, alto y profundo en tres puntos, porque las paredes pueden no estar a plomo, y resta un pequeño margen de holgura. Si tienes dudas con las esquinas, mira también las dimensiones de los armarios rinconeros de cocina y la distribución de la cocina paralela.
