En los últimos años, los espacios con salón y cocina combinados se han vuelto cada vez más populares. En este artículo veremos ideas de diseño para una cocina-salón de 23-24 metros cuadrados, formas de zonificar y de decorar el espacio.
Distribución óptima del espacio
Para garantizar comodidad y funcionalidad, es importante elegir una distribución adecuada. Algunas opciones populares incluyen:
- Diseño en forma de L: Ideal para maximizar el espacio y separar visualmente la cocina del área de descanso.
- Diseño en isla: Permite crear una zona de trabajo cómoda y, al mismo tiempo, una barra de desayuno o comedor.
- Distribución en paralelo: Adecuada para espacios alargados, optimizando el uso de ambas paredes.
Métodos de zonificación
Para dividir visualmente el espacio sin perder amplitud, se pueden utilizar los siguientes métodos:
- Uso de muebles: Un sofá, una mesa de comedor o una barra pueden actuar como separadores naturales.
- Diferenciación de materiales y colores: Utilizar distintos revestimientos para el suelo y las paredes en cada zona ayuda a crear una división sutil.
- Iluminación estratégica: Diferentes tipos de iluminación, como lámparas colgantes en la cocina y luces empotradas en la sala, crean una separación visual.
Consejos de decoración
Para que la cocina-salón luzca armoniosa y acogedora, ten en cuenta estos consejos:
- Opta por colores neutros con acentos brillantes para dar sensación de amplitud.
- Utiliza muebles multifuncionales para aprovechar mejor el espacio.
- Incluye elementos decorativos como plantas, cuadros o estanterías abiertas para un toque personalizado.
Con una planificación adecuada, el diseño de una cocina-salón de 23-24 m² puede ser funcional, cómodo y estéticamente atractivo.
Zonificación
En primer lugar, es importante determinar la zonificación del espacio. El gran metraje permite dar rienda suelta a la imaginación y realizar un proyecto interesante. Se pueden utilizar diferentes variantes para delimitar el espacio.
El salón-cocina puede dividirse en zonas con una iluminación bien elegida. La superficie permite instalar dos lámparas grandes: una en la zona de estar y otra en la zona de trabajo. Si el techo es de dos niveles, puedes colocar focos en todo el perímetro con luz suave, que será muy cómoda de encender por la noche. Es muy recomendable instalar luces LED sobre la zona de trabajo, sobre todo sobre el fregadero, la placa y la encimera, donde se cocina la mayor parte del tiempo. En el salón, puedes poner una lámpara de pie o apliques de pared, que darán al interior un aspecto más acabado.

Es conveniente disponer de fuentes de luz independientes sobre la barra, para que por la noche puedas sentarte cómodamente.

Estos elementos ayudarán a delimitar con más claridad el espacio de la cocina-salón. La superficie de 23-24 m² permite instalar puertas correderas que separen la cocina del salón, algo muy cómodo cuando hay invitados, porque el proceso de cocinar queda oculto. Es conveniente que las puertas lleven inserciones de vidrio esmerilado para que no parezcan demasiado pesadas. Una excelente solución es instalar la cocina en un nicho, flanqueado por dos columnas.

La distribución juega un papel importante en la delimitación del espacio. Para un salón-cocina de 24 m², las siguientes disposiciones de la cocina serán las más adecuadas:
- Lineal, a lo largo de una pared.
- En L, en una esquina.
- En U, con península o barra.
- Con isla central, si el espacio lo permite.
El sofá puede colocarse de espaldas a la cocina o contra la pared, según tus preferencias.
Opciones de acabado
A la hora de elegir el diseño interior de la cocina-salón de 23-24 metros cuadrados, hay que tener en cuenta que se trata de un único espacio y que ambas zonas deben estar acabadas en el mismo estilo. Una gran idea será colocar varios acentos de color o elementos decorativos similares en toda la zona. Esto unificará el estilo de las zonas y hará que la habitación esté más organizada.
El amplio espacio del suelo te permite decorar las paredes de la habitación con cualquier color que desees. Es mejor elegir colores blancos, beige, arena y otros tonos pastel, que ampliarán visualmente el espacio. Pero si prefieres colores oscuros o vivos, el metraje te permite acabar las paredes a tu antojo.
![]()
Los materiales para la zona de la cocina deben ser prácticos y de fácil mantenimiento: papel pintado lavable, pintura o cerámica. En la zona del salón puedes usar papel pintado fotográfico, yeso veneciano o papel pintado con motivos interesantes.
![]()
A la hora de elegir un material para el suelo, debes guiarte por la funcionalidad de las zonas. Los azulejos o el laminado resistente a la humedad funcionarán en la cocina. Ambas opciones son fáciles de mantener y de limpiar de manchas de grasa. En el salón, puedes poner parqué y cubrirlo con una alfombra suave, que separará las zonas. Otro separador del suelo es un podio. Eleva unos centímetros el nivel del suelo de la cocina, añade un par de columnas a los lados y conseguirás un espacio de trabajo aislado.
El espacio de 24 metros cuadrados no sólo permite un techo liso estándar, sino también uno texturizado con diversos elementos decorativos. Una solución excelente será el diseño de molduras alrededor de todo el perímetro, puedes hacer rosetones muy bonitos alrededor del lugar donde se sujeta la lámpara de araña. Si la altura lo permite, crea un techo de dos niveles, el interior será la principal fuente de luz, el exterior tendrá focos de iluminación. Bonito aspecto y techo tensado brillante o mate, que ocultará todas las irregularidades. Por ejemplo, si la cocina está sobre un podio, encima del salón se puede colocar la lámina unos centímetros más abajo, esto ayudará a delimitar visualmente el espacio de la habitación.
Para mejorar aún más la percepción del espacio, se pueden utilizar espejos o paneles de vidrio en las paredes, lo que añadirá profundidad y luz a la estancia. Otra opción interesante es incluir estanterías abiertas o nichos decorativos con iluminación LED, lo que no solo aportará funcionalidad, sino que también creará un ambiente acogedor y moderno.
En cuanto a la iluminación, es recomendable combinar diferentes tipos de luz: una luz cálida para la zona del salón que invite al descanso y una iluminación más brillante y funcional para la cocina. Además, las lámparas colgantes sobre la barra o la isla pueden convertirse en un atractivo elemento decorativo y ayudar a delimitar visualmente los espacios.
Si quieres profundizar en la iluminación, consulta nuestra guía sobre la iluminación de un techo tensado en el salón, y para las telas, las ideas de cortinas en la cocina-salón.
Bellos ejemplos
Un ejemplo perfecto de cocina-salón con un conjunto lineal y una isla. En el interior predominan los tonos marrones: desde el color tierra oscuro de los frentes de los muebles hasta el tono arena claro de las cortinas, las paredes y las baldosas cerámicas del suelo de la zona de trabajo. La mesa de comedor y las sillas están en el espacio de la cocina cerca de la ventana, la isla sirve de separador de ambientes. Sofá esquinero grande y mullido con una mesa de centro de madera oscura en el salón.
Flores rojas en un jarrón y cojines de colores en el sofá aportan luminosidad a la estancia.
La cocina-salón de estilo moderno está decorada en tonos blancos y grises. El mueble en forma de «C» tiene una superficie brillante y una decoración mínima. Una amplia barra cumple la función de mesa de comedor por un lado y de superficie de trabajo con cajones de almacenaje por el otro. En el salón hay un mullido sofá de piel color asfalto y un cómodo sillón gris oscuro, con cortinas de un tono similar.
El interior es de estilo clásico. Las zonas se dividen por el acabado del suelo, la fluidez y la presencia de inserciones verticales en los laterales. El suelo de la zona de la cocina está revestido con un práctico laminado resistente a la humedad, mientras que en el salón es de parqué. El techo está dividido por dos nichos, cada uno de los cuales está equipado con una gran fuente de luz, elementos puntuales y tira de LED desde el interior. El conjunto de cocina blanca está dispuesto en forma de U. Hay una mesa de comedor con sillas al lado. El salón cuenta con un sofá esquinero de color morado, que aporta luminosidad al diseño interior.
![]()
Una suave alfombra y una chimenea eléctrica empotrada en la columna añaden un toque acogedor.
Errores comunes y cómo evitarlos
Evita combinar demasiados materiales y colores. En un espacio de 23-24 m², el exceso de texturas y tonos genera sensación de caos. Opta por una paleta de 2-3 colores y materiales que se complementen.
No bloquees la luz natural. Colocar muebles altos junto a las ventanas o usar cortinas gruesas oscurece el ambiente y lo hace parecer más pequeño. Usa estores ligeros y distribuye los muebles para aprovechar la iluminación.
Ignorar la ergonomía dificulta el uso diario. La distancia entre la encimera, la zona de cocción, el fregadero y la nevera debe ser funcional: lo recomendable es que la suma de los lados del triángulo de trabajo esté entre 3,6 y 6,6 metros.
La falta de almacenamiento genera desorden. Si el espacio es limitado, instala muebles hasta el techo y usa cajones extraíbles. Aprovecha esquinas con soluciones modulares.
El exceso de muebles reduce la comodidad. Un sofá voluminoso o una mesa demasiado grande restringen el movimiento. Mide bien antes de elegir piezas y deja al menos 90 cm de paso libre.
Una iluminación inadecuada afecta la funcionalidad. Un solo punto de luz en el techo no es suficiente. Usa iluminación general, puntual en la encimera y decorativa para crear ambiente.
Descuidar la ventilación causa olores persistentes. Instala una campana extractora potente y elige modelos con filtros de carbón si no tienes salida al exterior.
Ubicar la televisión de forma incorrecta cansa la vista. La pantalla debe quedar a la altura de los ojos cuando estás sentado y sin reflejos molestos de ventanas o lámparas.
