Fundas para los reposabrazos del sofá: tipos y reglas de elección

Cómo elegir un sofá ? | La Redoute

Para proteger el sofá de factores externos y tener un aspecto exclusivo, muchas azafatas recurren a la ayuda de fundas. Como regla general, los apoyabrazos son especialmente afectados – se apoyan en ellos con sus manos, poner tazas, apilar otras cosas, por lo que un enfoque especial requiere la selección de cubiertas separadas para apoyabrazos. Conozcamos mejor

Las fundas para los reposabrazos no solo protegen el mobiliario, sino que también ofrecen una manera fácil y económica de renovar el estilo del sofá. Existen diversas opciones de materiales, colores y diseños, lo que permite adaptarlas a cualquier tipo de decoración. A continuación, te presentamos los tipos más comunes de fundas para reposabrazos:

  • Fundas de tela: Son las más populares y vienen en una gran variedad de tejidos, como algodón, lino, o microfibra. Son fáciles de lavar y ofrecen una gran suavidad al tacto. Sin embargo, pueden requerir más cuidado dependiendo del material.
  • Fundas de cuero o imitación: Estas fundas aportan un aspecto elegante y moderno. Son resistentes y fáciles de limpiar, pero pueden ser menos cómodas en climas cálidos debido a la falta de transpirabilidad.
  • Fundas elásticas: Estas fundas se adaptan fácilmente a la forma del reposabrazos gracias a su material flexible. Son una opción práctica si buscas algo fácil de poner y quitar, además de que no requieren mucho mantenimiento.
  • Fundas impermeables: Especialmente recomendadas si tienes niños pequeños o mascotas. Protegen el sofá de derrames y manchas, pero pueden ser un poco más rígidas que las fundas tradicionales.

Cuando elijas una funda para el reposabrazos, es importante tener en cuenta lo siguiente:

  • Tamaño adecuado: Asegúrate de medir bien los reposabrazos para elegir una funda que encaje perfectamente. Las fundas demasiado grandes pueden desentonar con el estilo del sofá, mientras que las demasiado pequeñas no brindarán una protección adecuada.
  • Estilo y diseño: Elige una funda que complemente la decoración de tu sala. Las fundas vienen en colores neutros para un look clásico o en patrones y colores vibrantes para un toque más moderno.
  • Facilidad de mantenimiento: Algunas fundas son más fáciles de limpiar que otras. Si prefieres comodidad, elige fundas que se puedan lavar a máquina o limpiar fácilmente con un paño húmedo.

Fundas para reposabrazos de sofá

Cómo son?

Esto se puede encontrar en la tienda no tan a menudo. Básicamente, las fundas para los reposabrazos de los sofás se pueden clasificar por el tipo de sujeción.

Materiales y colores

Muy a menudo se utilizan materias primas sintéticas para coser. Las fibras artificiales dan al tejido elasticidad y durabilidad, y esto es muy importante para la fabricación de productos de forma no estándar. Además, estos tejidos suelen ser bastante resistentes a la suciedad y tienen una mayor durabilidad. Los materiales naturales también tienen sus ventajas, por ejemplo, dicho tejido respira, no provoca alergias, proporciona sensaciones táctiles agradables.

Sea cual sea la opción elegida para coser, hay que tener en cuenta las peculiaridades de los cuidados posteriores. Lo mejor es lavar las fundas en el modo de lavado «delicado». Dale la vuelta antes de meterlo en la lavadora. Recuerde que estas cubiertas se ensucian rápidamente, el material debe ser capaz de soportar múltiples tratamientos, sin embargo, los tejidos sintéticos se decoloran más rápido con lavados frecuentes.

Debe prestarse especial atención a los tejidos antivandálicos. Las más elegidas por los dueños de gatos. Los amantes de los animales saben que el lugar favorito del gato en el sofá es el reposabrazos. Es cómodo tumbarse sobre él, y a veces incluso afilarse las uñas. Esta es precisamente la tarea a la que se enfrentan las cubiertas fabricadas con materiales antivandálicos.

Tienen mayor resistencia y densidad, y los enganches son imperceptibles gracias a su resistencia a la tracción y el desgarro del hilo. Estos tejidos no se limpian ni desgastan durante mucho tiempo, ya que están impregnados con un revestimiento de teflón o Scotchgard. Esta impregnación protectora evita la absorción de humedad y grasa y es muy permeable al aire. El efecto deslizante impide que el gato dañe la superficie del reposabrazos con sus uñas.


Los materiales antivandálicos vienen en telas no tejidas y tejidas. La primera categoría incluye flocado, relax, ante artificial, y el segundo grupo incluye chenilla, microfibra, jacquard, tapicería. La primera opción tiene una vida útil más larga, bien lavada, agradable al tacto, por lo que es más popular a la hora de coser fundas para reposabrazos.

Por otra parte, cabe mencionar los posibles colores de las fundas. Al elegir el tono, hay que tener en cuenta el esquema de color general del interior de la habitación. Los reposabrazos deben hacerse a tono con el ribete y los detalles decorativos. Si hay niños y animales viviendo en la casa, favorezca las fundas oscuras o los productos con dibujos.

La mayoría de las veces las fundas para reposabrazos se cosen de un material del tono de la tapicería principal, pero los conocedores de todo lo nuevo y moderno pueden probar a coser fundas para reposabrazos de un color que contraste. Por ejemplo, un sofá negro con reposabrazos blancos quedará precioso, y en un interior de estilo ecológico puedes elegir fundas de tono beige o marrón para un sofá verde.

Además, es importante considerar el tipo de ambiente donde se ubicarán las fundas. Si el entorno es más tradicional o clásico, los tonos neutros y los patrones discretos funcionarán mejor. En espacios modernos o minimalistas, se pueden utilizar colores sólidos y telas lisas que se adapten a la estética limpia de la decoración.

El mantenimiento también depende de la elección del color. Los colores oscuros o estampados ayudan a disimular la suciedad y las manchas, lo cual es ideal en hogares con niños o mascotas. Por otro lado, los tonos claros, aunque más delicados, pueden aportar luminosidad y frescura al espacio.

Otro aspecto a considerar es la resistencia al desgaste. Los materiales como el microfibra o la chenilla ofrecen una excelente durabilidad, especialmente en áreas de mucho uso, como los reposabrazos. Además, estos materiales son fáciles de limpiar, lo que los convierte en una opción popular entre los propietarios que buscan funcionalidad y estilo.

Cómo coser?

Si el producto lo hace un principiante, es mejor elegir tela de algodón – es más cómoda para coser, además, Una vez elegido el material adecuado para coser, lávelo, séquelo y plánchelo para evitar que el producto acabado encoja. El proceso puede comenzar ahora. Prepáralas:

Primero toma medidas. Realícelas como si los reposabrazos tuvieran una forma rectangular clara para evitar errores de cálculo importantes. Anote los datos obtenidos y añada 3 cm a cada parámetro: éste será el margen de costura. La costura posterior es la siguiente.

Clase magistral sobre cómo coser un reposabrazos en un sofá ver más abajo.

Cómo elegir la funda adecuada según el estilo del sofá

Elige una funda que complemente el diseño del sofá. Si tienes un sofá moderno con líneas rectas y minimalistas, opta por fundas lisas en colores neutros o tonos pastel. Esto mantendrá la estética limpia y sencilla. Si el sofá tiene detalles como botones o costuras visibles, una funda que resalte estas características, como una tela con textura sutil, puede ser una buena opción.

Para sofás clásicos o vintage, las fundas con patrones elegantes, como flores o rayas, pueden añadir un toque de sofisticación. Los colores cálidos, como el burdeos o el mostaza, funcionan bien con estos estilos. Si tu sofá es de cuero o imitación cuero, busca fundas de tela o microfibra que no desentonen con la textura del material original, pero que al mismo tiempo protejan la superficie.

Si el sofá tiene un estilo rústico o natural, las fundas de lino o algodón en tonos tierra o verdes pueden encajar perfectamente. Para sofás más grandes, como los seccionales, elige fundas que cubran bien cada sección y mantengan la armonía en el conjunto.

Finalmente, ten en cuenta el color del entorno. Si tu salón tiene paredes de colores claros y muebles minimalistas, una funda oscura puede añadir un contraste atractivo. Por otro lado, si el ambiente ya tiene muchos tonos oscuros, una funda clara puede iluminar el espacio y crear un balance.

Mantenimiento y cuidado de las fundas para reposabrazos

Para prolongar la vida útil de las fundas de los reposabrazos, lávalas regularmente según las recomendaciones del fabricante. Generalmente, la mayoría de las fundas son lavables a máquina, pero siempre verifica las etiquetas para evitar daños. Si se trata de materiales delicados, como el lino o la seda, opta por un lavado a mano con agua fría.

Es importante limpiar cualquier mancha lo antes posible. Utiliza un paño suave con agua tibia y detergente suave para tratar las manchas, evitando frotar con fuerza para no dañar la tela. Si la funda tiene un diseño con bordados o detalles, usa un cepillo de cerdas suaves para eliminar el polvo y la suciedad acumulada.

Evita la exposición prolongada al sol directo, ya que esto puede hacer que los colores se desvanezcan y que el material se debilite. Guarda las fundas en un lugar fresco y seco cuando no las estés usando para evitar que se deterioren por la humedad o el calor excesivo.

Cuando no uses las fundas durante un tiempo, asegúrate de guardarlas dobladas correctamente, sin apretar demasiado, para mantener su forma. Si la tela lo permite, también puedes planchar las fundas a baja temperatura para que se mantengan sin arrugas, pero siempre revisa las recomendaciones de la etiqueta.

Si las fundas tienen cremalleras, asegúrate de que estén completamente cerradas antes de lavarlas para evitar que se enganchen o dañen el tejido. Con estos cuidados, las fundas de los reposabrazos mantendrán su aspecto y funcionalidad por más tiempo.

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