Las flores en el interior son tradicionales, naturales y siempre apropiadas. Pero renovar los ramos una y otra vez resulta poco económico. Por eso es comprensible preguntarse si se pueden tener flores secas en casa: son flores que duran meses sin cambiar de aspecto.
Las flores secas son una excelente opción para quienes buscan una decoración duradera y económica. Además, tienen un encanto único, que les da un toque nostálgico y rústico a cualquier espacio. Pueden ser colocadas en jarrones, cestas, o incluso en marcos decorativos. Los arreglos con flores secas son versátiles y se adaptan a diferentes estilos de interiores, desde los más modernos hasta los más clásicos.
En cuanto a su ubicación, las flores secas pueden colocarse en cualquier parte de la casa. Sin embargo, es importante evitar que estén en lugares donde reciban luz solar directa o estén expuestas a la humedad, ya que esto puede hacer que se deterioren más rápido. Las mejores zonas para colocar flores secas son estanterías, mesas de centro, y rincones tranquilos como las habitaciones o el comedor. Además, se pueden usar para decorar paredes o incluso para hacer guirnaldas.
Es importante recordar que, a pesar de su longevidad, las flores secas también requieren cierto cuidado para mantener su aspecto atractivo. Para prolongar su vida útil, es recomendable mantenerlas libres de polvo y evitar el contacto con humedad o insectos. Además, algunos expertos sugieren que, en ciertas culturas, las flores secas se asocian con la permanencia y la estabilidad, mientras que otras las consideran portadoras de energías negativas. Aún así, muchas personas consideran que las flores secas son una forma encantadora de añadir belleza y personalidad a sus hogares.
Buenos y malos augurios
En los interiores urbanos, las flores ayudan a que el espacio sea más natural y cercano a la naturaleza. Aquí conviene saber en qué cree cada persona, porque existen supersticiones tanto favorables como desfavorables sobre las flores secas. Se trata de creencias populares, no de hechos comprobados.
Algunas creencias positivas: las flores secas se consideran un recuerdo duradero, un símbolo de permanencia y un amuleto de los momentos felices cuando se conservan ramos de ocasiones especiales.
Junto a las creencias positivas también hay negativas. Creerlas o no depende de cada uno. Se dice, por ejemplo, que en una familia con conflictos las flores secas solo los agravarían, que quienes tienden a acumular objetos no deberían tenerlas porque se intensificaría esa costumbre, o que las personas inseguras tampoco deberían guardarlas. Ninguna de estas ideas tiene base científica.
Otra creencia popular, aún más dura: no guardar flores cortadas en casa durante mucho tiempo, porque al marchitarse se llevarían consigo la belleza y la juventud. Y las flores regaladas no se secarían por la misma razón. Se dice que se secan no en plena flor, sino ya marchitas (aunque esto, por cierto, es discutible).

Hay incluso quien cree que, si las flores regaladas se secan, la relación entre quien las dio y quien las recibió se «enfría».
Y hay más: según algunas creencias, hay que deshacerse no solo de las flores marchitas, sino también del agua en la que estaban, porque supuestamente acumula la «energía negativa» del marchitamiento. Desde un punto de vista práctico, lo cierto es que el agua estancada huele mal y favorece las bacterias, así que conviene cambiarla a diario o tirarla cuando las flores se marchitan.
También hay creencias sobre el ramo de novia: que no debe hacerse con flores secas ni guardarse después de la boda. Pero eso es solo para quien cree en los presagios. En realidad, es habitual que las novias lleven ramos con lavanda o «cola de liebre» (Lagurus).

Por supuesto, importa mucho cómo trate cada persona estas creencias y cómo las incorpore a su vida.
Feng shui flores secas
Según la tradición del feng shui, las flores secas se asocian con energía estancada. Los defensores de esta corriente consideran que no es deseable mezclarlas con plantas vivas, aunque otros piensan que las plantas vivas pueden «equilibrar» la energía. Si una flor seca está en casa como elemento decorativo, basta con revisar de vez en cuando su aspecto.

Por qué el feng shui es tan crítico con las flores secas: se considera que la energía de las plantas marchitas es fuerte y que impide la circulación normal de la energía en la vivienda. Por eso, según esta tradición, herbarios e ikebana no tendrían sitio en casa. Hay una excepción: si el ramo se recibió en un día especial y de una persona muy cercana, se puede secar como recuerdo, pero no se coloca en el dormitorio ni en las zonas de descanso. Se sugiere el pasillo o la cocina. De nuevo, hablamos de casos excepcionales. Todo esto es una creencia cultural sin respaldo científico.
Desde el punto de vista del Feng Shui, las plantas deben ser símbolos de vida y energía positiva. Las flores secas, al estar marchitas, representan la muerte o el estancamiento de esa energía vital. Esta es la razón por la cual se desaconseja tenerlas dentro de los hogares o espacios donde se pasa mucho tiempo, ya que podrían generar un ambiente negativo o favorecer la acumulación de energías no deseadas.
Sin embargo, algunas corrientes dentro del Feng Shui sugieren que las flores secas pueden ser útiles en situaciones específicas, como en áreas de la casa relacionadas con la reflexión y la introspección, como el estudio o la meditación. En estos casos, las flores secas podrían ayudar a calmar la mente y promover la concentración, pero siempre con moderación y bajo un equilibrio adecuado de energía.
En general, la recomendación es no dejar flores secas en la habitación principal ni en lugares donde se busque relajación o descanso, como el dormitorio. Los colores de las flores también juegan un papel crucial en el Feng Shui: las flores de colores apagados y oscuros son las más perjudiciales, mientras que las flores frescas y vibrantes, como las de colores vivos, pueden traer consigo energía renovadora.
En resumen, aunque las flores secas pueden ser estéticamente agradables, es importante ser consciente de su impacto energético según las enseñanzas del Feng Shui. Lo ideal es optar por plantas frescas que puedan generar un flujo de energía positivo y evitar el estancamiento que se asocia con las plantas marchitas.
¿Cómo tratar las flores secas?
Existen algunas reglas prácticas para manejar las flores secas. Por ejemplo, si decides secar las plantas tú mismo, hazlo en un lugar seco y ventilado, como un desván, un trastero o una habitación auxiliar, y no en el salón ni en el dormitorio, sobre todo si hay polvo, moho o polen. La razón es práctica: las flores en proceso de secado acumulan polvo y pueden soltar polen o esporas que molestan a personas alérgicas o asmáticas.

Qué otras recomendaciones hay.

Si quieres poner flores secas en un jarrón como decoración, ten en cuenta que no todas sirven. Buenas opciones son el amaranto, el cardo de bola (Echinops), la celosía plumosa, el limonium (statice), el cardo corredor, la physalis, la nigella, la equinácea, la lavanda, la gypsophila y la cola de liebre.
Cada flor seca tiene su propio momento de corte. Es importante que, al cortar, la planta haya alcanzado la fase de desarrollo adecuada. Si interesan las flores, se cortan cuando los capullos están completamente abiertos. Las que se valoran sobre todo por sus cápsulas de semillas y frutos se cortan durante la maduración de las semillas. Las plantas que ya han empezado a marchitarse no sirven. Los capullos, al cortarlos, deben estar sanos y firmes.
Córtalas en un día claro y seco y sécalas en un lugar seco con buena ventilación. Lo mejor es cortar los tallos largos, ya que luego se pueden acortar. Las plantas se atan en pequeños manojos, se cuelgan boca abajo y se dejan hasta que estén completamente secas.
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Si el sol no incide sobre las flores, su color se conserva mejor. También se puede usar gel de sílice mezclado con arena: la mezcla se vierte con cuidado sobre las flores y se deja actuar unos 5 días. Evita secar las flores en exceso, porque se vuelven quebradizas.
Creer o no en los presagios es una decisión personal. Muchas personas trabajan regularmente con flores secas y hacen con ellas bonitas joyas y objetos decorativos, y no hay estudios convincentes que demuestren que sean perjudiciales para la salud, salvo en personas alérgicas.
El mundo vegetal es natural, bello y diverso, así que no hay prisa por renunciar a tanta belleza en casa. Si te interesan estas ideas, puedes ver también los cuadros de flores secas y sus cuidados.
