
La resistencia es la parte más importante de la olla térmica (thermopot), como en cualquier calentador de agua, y suele fallar cada 2 o 3 años. En este artículo aprenderás a comprobar la resistencia (TEN), a sustituirla por una nueva y a conectarla. Cualquier trabajo con la olla se hace con el aparato desenchufado y, si no tienes experiencia con electricidad, es mejor acudir a un técnico.
Cómo comprobar la resistencia de una olla térmica
Para determinar si el elemento de calentamiento (TEN) está en buen estado, siga estos pasos:
- Desconecta la olla térmica de la corriente y espera a que se enfríe por completo.
- Desmonta la base con un destornillador adecuado para acceder al TEN.
- Usa un multímetro en modo de medición de resistencia (ohmios) y coloca las puntas en los terminales del TEN.
- El valor correcto depende de la potencia: R = U² / P. Para 750 W y 220-230 V sale aproximadamente 65-70 Ω; para 900 W, unos 54 Ω. Si la lectura es infinita o cercana a cero, el elemento está defectuoso.
- Comprueba también la continuidad de los cables y si hay signos de corrosión o quemaduras.
Cómo reemplazar y conectar un nuevo TEN
Si la resistencia está dañada, instala una nueva de la misma potencia y el mismo tipo (por ejemplo, de abrazadera de 750 W):
- Desconecte todos los cables del TEN defectuoso, tomando nota de su disposición.
- Retire el elemento de calentamiento con cuidado para no dañar otros componentes.
- Instale el nuevo TEN asegurándose de que encaje correctamente en su alojamiento.
- Conecte los cables en la misma configuración en la que estaban en la resistencia anterior.
- Vuelva a ensamblar la olla térmica y asegúrese de que todo esté bien fijado.
Consejos para prolongar la vida útil del TEN
Para evitar un desgaste prematuro de la resistencia de su olla térmica, siga estas recomendaciones:
- Utiliza agua filtrada para reducir la acumulación de cal en el elemento de calentamiento.
- Realice limpiezas periódicas con vinagre o productos antical específicos.
- Evita dejar la olla térmica funcionando sin agua para prevenir el sobrecalentamiento del TEN.
- Revise visualmente el estado del calentador al menos una vez al año.
Siguiendo estos consejos, podrá garantizar un mejor rendimiento y mayor durabilidad de su olla térmica.
Más información sobre estos aparatos en ollas térmicas: características, fabricantes y elección.
Resumen de tipos
La olla térmica es cómoda si quieres tener siempre agua caliente a mano. Tiene dos funciones:
- calentar el agua hasta la ebullición;
- mantener la temperatura en el rango de 75-95 °C.
Para que sea más cómodo verter el agua, el aparato lleva incorporada una bomba. Pulsa un botón y tendrás una taza llena de té o café caliente.

Este tipo de aparatos los fabrican empresas muy conocidas:

- Zojirushi: modelos caros de gama alta;
- Delta: opciones sencillas y asequibles;
- otras marcas de gama media.
Y muchos otros. Pero los diseños de estos dispositivos son casi los mismos.
El volumen interno del cuerpo varía – de 2,5 a 8 litros. Los más populares son los modelos para 5 litros.
Para la carcasa se usan diferentes materiales:
- plástico resistente al calor;
- vidrio;
- metal;
- cerámica.
Los modelos de cerámica son compactos y duraderos, aunque más frágiles ante los golpes. El tiempo de calentamiento depende sobre todo de la potencia.
La potencia de estos aparatos es de 600-1000 vatios. Cuanto mayor es el volumen, más personas pueden usarlo. No merece la pena comprar un aparato para uso ocasional, porque mantener el agua caliente consume electricidad.

La olla térmica es más cómoda que un hervidor eléctrico porque tiene funciones adicionales:
- pantalla LCD con modos;
- funcionamiento fiable;
- avisos sonoros;
- arranque retardado (cuando llegas a casa, el agua ya está caliente);
- opciones para llenar la taza: llena o a medias;
- protecciones y otras funciones útiles.

Por supuesto, estas opciones suelen tenerlas solo los modelos caros.
Para verter el agua con comodidad, estos aparatos llevan bomba. Las más caras son eléctricas, con tensión de trabajo de 12 V; las económicas son manuales.
Otra ventaja de los aparatos caros es el doble elemento calefactor: una parte potente hierve el agua y otra, más débil, solo mantiene la temperatura.
No hay diferencias fundamentales en la construcción del calentador. El elemento calefactor es un calentador tubular, con un alambre de nicromo en espiral en su interior. Entre el alambre y el tubo hay una capa aislante (normalmente de óxido de magnesio), gracias a la cual el aparato no da descargas.
El diseño es simple, por lo que puedes comprobarlo tú mismo, siempre con el aparato desenchufado.
¿Cómo comprobar la resistencia?
Antes de desmontar la olla, asegúrate de que el fallo está en la resistencia. Si el agua tarda mucho en calentarse o el aparato se apaga demasiado pronto, comprueba primero si hay depósitos de cal. El fallo del calentador se reconoce por estos signos:
- la olla no hierve el agua, aunque la luz de calentamiento está encendida;
- el agua tarda demasiado en calentarse: quizá la resistencia de ebullición está rota y solo funciona la de mantenimiento;
- el aparato se enciende siempre en modo de mantenimiento: el elemento de ebullición está defectuoso.
Para llegar al calentador, desmonte el aparato.
¡Importante! Fotografía cada paso del desmontaje para que sea más fácil montarlo después.
- Desenchufa la olla y vacía el agua.
- Quita los tornillos de la parte inferior.
- Parte de la fijación está oculta por un anillo de plástico: usa un destornillador plano para retirarlo y desenroscar la fijación.

- Quita la carcasa inferior.
- Desconecta las mangueras de la bomba y desmóntala. Cuidado: puede salir agua. No dejes que entre en contacto con la electrónica.
- Gira el aparato del revés, que es más cómodo, y aparta la placa de circuito con cuidado para no romper cables.
- Debajo de la placa hay una tapa que oculta el elemento calefactor, normalmente sujeta con unos 8 tornillos: desatorníllalos y retírala.
- Retira el calentador.
No retires la resistencia de inmediato: comprueba antes si los cables están bien conectados. A veces el problema es más simple de lo que parece.
Estas instrucciones sirven para la mayoría de los modelos. Si tienes dificultades, no corras riesgos y acude a un profesional.
Ahora puedes empezar la prueba, pero antes un pequeño cálculo.
El objetivo principal es medir la resistencia con un multímetro. Antes puedes calcular el valor esperado con fórmulas conocidas.

Supongamos que la potencia indicada en la placa es de 900 W y la tensión de la red es de 220 V. Entonces la intensidad será:

900W / 220V = 4,1 Amperios.
220 V / 4,1 A = 53,7 ohmios.
Para un calentador de 2 kW, la resistencia debe ser de unos 24 ohmios.
Estas fórmulas sirven para calcular cualquier calentador: de abrazadera, de banda y otros.
Para que la comprobación sea completa, revisa el diodo a través del cual se alimenta la parte débil del calentador, que reduce a la mitad la tensión de trabajo. Con el multímetro, la corriente debe pasar solo en un sentido y en el otro la resistencia debe ser infinita.
Para probar cualquier calentador, sigue esta secuencia.

Ajusta el multímetro al rango mínimo de resistencia. Toca la carcasa con una punta y cada uno de los terminales con la otra, por turnos. La resistencia debe ser infinita.
Aumenta el rango de medición y repite la operación. El resultado debe ser el mismo. Si la resistencia es infinita, no hay cortocircuito con la carcasa y puedes seguir comprobando.
Aumentar el rango gradualmente evita dañar el multímetro si hubiera un cortocircuito. Si confías en el instrumento, puedes ajustar directamente el rango a megaohmios.
A continuación, mide la resistencia entre los contactos del elemento calefactor. Debe coincidir aproximadamente con el valor calculado.

¡Importante! Asegúrate de que el contacto entre las puntas del multímetro y los terminales del TEN es bueno; de lo contrario, la medición será inexacta. Conviene limpiar los terminales con alcohol antes de medir.
Si la resistencia es mucho menor que la calculada, hay un cortocircuito; si es infinita, la espiral está quemada. En ambos casos hay que sustituir el elemento.
Reparar un elemento roto es un trabajo delicado, poco recomendable en casa: el aislamiento interior del tubo es muy frágil y una reparación casera puede provocar fugas de corriente. Lo más seguro y sencillo es sustituirlo por uno nuevo, que además suele ser económico.
Conexión
El montaje se hace igual que el desmontaje, pero en orden inverso. Para evitar fallos, ten en cuenta estos consejos.
La resistencia de abrazadera debe encajar perfectamente en el depósito interior de la olla.
Los tornillos que fijan la resistencia, la placa y el resto de piezas deben apretarse de forma uniforme. Si hay varios, aprieta los tornillos diagonalmente opuestos.
Antes de encender el aparato tras la reparación, mide su resistencia colocando las puntas del multímetro en las clavijas del enchufe. Debe ser similar a la del elemento calefactor y no debe haber cortocircuito con la carcasa. Si todo está bien, conéctalo a la toma de corriente.
Justo después de cambiar el calentador, conviene conectar la olla a través de un vatímetro para medir el consumo de energía. Idealmente debe coincidir con el declarado.
Cuando el agua hierva, abre la tapa y comprueba que el calentamiento sea uniforme: las burbujas deben aparecer de forma pareja o en forma de anillo.
Comprueba también todos los modos de funcionamiento de la olla.
Y por último, no dejes piezas sobrantes o sueltas dentro del aparato.
El siguiente vídeo muestra cómo comprobar la resistencia.
