Hurones en casa: pros y contras, educación y cuidados

Hurones: síntomas de que están enfermando

Hasta hace no mucho, en las casas solo había gatos, perros, loros y peces. Hoy la lista de mascotas se ha ampliado y cada vez más personas se plantean tener un hurón, un pequeño mustélido de la familia de las martas. Son animales juguetones, curiosos y muy sociables, capaces de animar cualquier casa. Antes de comprar uno para ti o regalárselo a alguien, conviene conocer bien sus necesidades, sus puntos fuertes y sus inconvenientes. Si buscas más información sobre variedades, consulta también nuestro artículo sobre los hurones blancos.

Hurones en casa: pros y contras, educación y cuidados

Pros y contras

Los hurones son muy cariñosos: les gusta que los acaricien y que los cojan en brazos. Muchas personas se enamoran de ellos a primera vista y tienen prisa por tener uno, pero antes de adquirirlo hay que sopesar todos los pros y los contras de su mantenimiento. Empecemos por los aspectos positivos.

  • Son activos, divertidos y muy juguetones, y mantienen ese carácter durante toda la vida.
  • Se pueden adiestrar para usar la bandeja sanitaria y para acudir cuando se les llama.
  • Son inteligentes y sociables: se apegan a su familia y disfrutan de la compañía.
  • Duermen muchas horas al día (entre 14 y 18), por lo que se adaptan bien a quien pasa el día fuera, siempre que tengan un rato de juego diario.
  • Ocupan poco espacio en comparación con un perro y no necesitan paseos obligatorios.

Como ves, el hurón tiene muchas cualidades. Por eso se ha vuelto tan popular. Aun así, no te precipites: antes de comprar uno, conoce todas las complejidades de su cuidado.

Para tener un hurón en casa hay que tener en cuenta no solo sus cualidades positivas, sino también las negativas:

  • Desprende un olor almizclado característico, más intenso en los machos sin castrar.
  • Necesita mucho tiempo fuera de la jaula, varias horas al día, y supervisión constante: se cuela por huecos mínimos.
  • Roe y esconde objetos (zapatillas, gomas, esponjas), y si se los traga puede sufrir una obstrucción intestinal.
  • Requiere visitas periódicas a un veterinario que conozca a los animales exóticos y vacunas anuales.
  • Puede ser ruidoso, escarbar en macetas y alfombras, y no siempre se lleva bien con otras mascotas pequeñas como conejos, aves o roedores.
  • En algunos lugares su tenencia está regulada o limitada, así que consulta la normativa local antes de adquirirlo.

La razón principal por la que la gente renuncia a tener un hurón es el olor. Castrar al animal y limpiar la ropa de cama con frecuencia lo reduce mucho, pero nunca desaparece del todo. Si no eres demasiado sensible al olor y no tienes alergias, no será un problema grave. Si tienes dudas, pasa un rato con un hurón antes de decidirte.

Matices de la educación

Conviene educar al hurón desde pequeño, porque los ejemplares jóvenes aprenden con más facilidad y además les gusta. Sin un adiestramiento adecuado le costará adaptarse a la vida en un piso. Hay que ser un dueño firme pero paciente: se corrige con calma cuando haga algo mal y se premia siempre el buen comportamiento. Nunca se debe pegar al animal ni gritarle.

Hurones en casa: pros y contras, educación y cuidados

Prepárate para que el animal ponga a prueba tu carácter. En la naturaleza estos animales establecen jerarquías, así que tu hurón intentará hacer lo mismo contigo. Si lo haces con constancia y buen trato, entenderá las reglas de la casa y te hará caso.

Muchos dueños se preguntan cómo evitar que su hurón muerda. Antes de buscar una solución hay que averiguar la causa de ese comportamiento. En la mayoría de los casos los hurones muerden por:

  • miedo o estrés, sobre todo si acaban de llegar a casa o los has asustado;
  • juego: así se relacionan entre ellos y no miden su fuerza;
  • dominancia, para marcar su posición en la jerarquía;
  • cambios de comportamiento (dentición en los jóvenes, celo, enfermedad);
  • hambre o confusión con un dedo que huele a comida.

Hurones en casa: pros y contras, educación y cuidados

Si la causa es el miedo, trata a la mascota con respeto, háblale con cariño y evita los movimientos bruscos. Con el tiempo, el hurón se calmará y se comportará mejor.

Si el animal te muerde mientras juega, no hay que alarmarse, pero tampoco ignorarlo. Sujétalo con suavidad por la piel del cuello, sin sacudirlo, y dile con voz firme «no». Retira la mano y termina el juego unos segundos. En la mayoría de los casos los hurones entienden esas señales y aprenden a jugar con más cuidado.

Si se trata de una cuestión de dominancia, no se pueden dejar los mordiscos sin atención. Empieza el adiestramiento poco a poco y desde edad muy temprana.

Hurones en casa: pros y contras, educación y cuidados

Empieza cogiéndolo en brazos unos minutos cada vez y aumenta el tiempo poco a poco. Mientras lo sostienes, dale alguna golosina para crear asociaciones positivas.

Evita golpear al hurón: su nariz es una zona muy sensible y un golpe solo le causaría dolor y miedo. Es mejor un «no» firme y retirar tu atención durante unos instantes.

Hurones en casa: pros y contras, educación y cuidados

Intenta que la mascota entienda que morder las manos no está permitido. Corrige solo en el momento en que ocurre: si lo haces después, no entenderá por qué. Alterna correcciones y recompensas: si se queda tranquilo en tus brazos, dale una golosina.

Hurones en casa: pros y contras, educación y cuidados

Si se trata de cambios de comportamiento, suele bastar con paciencia, ya que normalmente son temporales. Sin embargo, también pueden deberse a un problema de salud. Si notas apatía, agresividad repentina, temblores o pérdida de apetito, acude cuanto antes al veterinario.

Es importante saber qué recompensas y correcciones se pueden aplicar. Veamos primero cómo premiar a una mascota:

  • caricias y palabras suaves cuando haga lo correcto;
  • pequeñas golosinas apropiadas para hurones, nunca dulces ni chocolate;
  • un rato extra de juego fuera de la jaula.

Y estas son las correcciones aceptables:

  • un «no» firme y claro, sin gritar;
  • retirar la mano o el juguete durante unos segundos;
  • apartarlo con suavidad y ofrecerle un juguete para morder;
  • nunca golpear, sacudir con fuerza ni encerrarlo durante horas como castigo.

Hurones en casa: pros y contras, educación y cuidados

Si decides tener un hurón, tendrás que jugar con él mientras estudias sus costumbres y su carácter. Criar un hurón es una tarea posible incluso para propietarios novatos. Lo principal es observar cómo se comporta en diferentes situaciones.

Mucha gente se pregunta si se puede capturar y domesticar un hurón salvaje. No es recomendable: los hurones domésticos llevan siglos criándose con personas y se diferencian de los silvestres. Un animal capturado necesitará condiciones muy parecidas a las naturales y es probable que siga asustado. Además, en muchos lugares capturar fauna silvestre está prohibido.

Si capturas un adulto, lo más probable es que siga siendo tímido o incluso agresivo. Si es una cría puede haber más margen, pero es poco probable que llegue a ser tan cariñosa como un hurón criado en casa.

Elegir una vivienda

Un hurón necesita un hogar bueno y cómodo. Estos animales aprecian el espacio por encima de todo y disfrutan con las casitas y las hamacas. La jaula debe medir al menos 80 por 80 cm, y mejor si tiene varios pisos. Debe tener barrotes con separación pequeña y cierres que el animal no pueda abrir.

Si el hurón se siente bien y tiene espacio suficiente, la vivienda es la adecuada. Si notas que está apretado o que no encuentra sitio, hay que ampliarla o cambiarla por otra mejor. Si necesitas ideas, mira nuestro artículo sobre jaulas para hurones.

Por regla general, dentro de la jaula se coloca una madriguera improvisada, para que el animal se sienta seguro y resguardado. Puede estar hecha de distintos materiales, por ejemplo de trapos, tubos largos o cajas de cartón oscuras. Además, la jaula debe incluir una bandeja sanitaria, un cuenco con comida, un bebedero y juguetes.

Es mejor evitar mallas de construcción o materiales con bordes cortantes: el hurón puede roerlos, dañarse los dientes o escaparse. Elige jaulas comerciales diseñadas para hurones, con barrotes metálicos resistentes.

Hurones en casa: pros y contras, educación y cuidados

El hurón también puede vivir en una habitación separada. Un balcón o una terraza no son recomendables como vivienda permanente: no soportan bien el calor y pueden sufrir un golpe de calor con temperaturas altas, y tampoco el frío intenso ni la humedad. Si el animal sale al balcón, hazlo siempre con supervisión, con todos los huecos sellados y con redes fiables en las ventanas para que no se caiga. En cualquier caso, mantén esa zona limpia y sin objetos peligrosos.

Una solución muy buena para el hurón es dejarlo suelto por casa varias horas al día bajo supervisión. Se sentirá muy bien si no está apretado, aunque esto exige más trabajo a los dueños: estará activo, se meterá entre tus pies y de vez en cuando habrá que limpiar alguna «huella del delito», porque no siempre llegará a la bandeja.

Vigilarlo en estas condiciones es más difícil, pero mucho más interesante. Antes de soltarlo, revisa huecos tras electrodomésticos, sofás desmontables, cables y productos de limpieza al alcance.

La zona en la que viva el hurón debe organizarse con cuidado. El animal necesita su propio rincón privado, con cajas, tubos y hamacas para jugar y esconderse. También hay que colocar una bandeja sanitaria y comederos. Estos elementos requieren limpieza frecuente, de lo contrario aparecerá un olor desagradable. Conviene lavar la bandeja a diario y mantener limpios el suelo y el comedero. No olvides un bebedero o un cuenco de agua independiente.

Normas de alimentación

Es muy importante prestar atención a la alimentación del hurón para que esté sano y activo. Los hurones son carnívoros estrictos, así que la dieta debe basarse en proteína animal, ya sea natural o en pienso específico. Si eres principiante, lo más sencillo es optar por un pienso seco de calidad.

Puedes comprar alimento especial para hurones en una tienda de animales, o un pienso de primera calidad para gatitos o gatos con alto contenido en carne y bajo en cereales. Comprueba que el primer ingrediente sea carne de ave, y evita las fórmulas con mucha verdura, fruta o cereales. Asegúrate de que tu hurón tenga siempre agua limpia y fresca. Con un pienso completo no hace falta añadir vitaminas ni suplementos. Si quieres saber más, lee nuestro artículo sobre qué comen los hurones.

Si optas por comida natural, el menú diario debe basarse en carne, vísceras y, ocasionalmente, huesos carnosos, picados o troceados según el tamaño del animal. Estos alimentos están prohibidos para los hurones:

  • azúcar, dulces, chocolate y bollería;
  • fruta y verdura en cantidad (pueden dar diarrea y no los digiere bien);
  • lácteos y pan;
  • comida salada o con especias, y embutidos;
  • huesos cocidos o astillables;
  • alimentos con cebolla o ajo.

Según los veterinarios, en el cuenco del hurón siempre debe haber comida fresca y segura. Retira lo que no se coma para que no se estropee.

Si alimentas al hurón con comida natural, hay que complementarla con vitaminas y minerales según indique el veterinario. Es especialmente importante en crías, hembras gestantes o lactantes. Consulta siempre la dosis óptima con el veterinario para no perjudicar a la mascota.

Algunos propietarios alimentan a los hurones con presas enteras (pollitos, ratones), lo que se acerca a su alimentación natural. Esta dieta requiere un proveedor fiable y mucha higiene, así que conviene valorarla con tu veterinario.

Higiene

Al cuidar de un hurón hay que realizar varios procedimientos higiénicos básicos. Esta es la lista:

  • Bañarlo solo cuando sea necesario (una vez cada uno o dos meses como mucho), con un champú suave para hurones, porque el exceso de baños aumenta el olor.
  • Cortar las uñas cada 2 o 3 semanas con un cortaúñas pequeño, sin llegar a la parte rosada.
  • Limpiar las orejas con un algodón o una gasa humedecida con un limpiador específico, sin entrar en el canal.
  • Cepillar el pelaje con suavidad, sobre todo en las épocas de muda.
  • Lavar a menudo la ropa de cama, los juguetes y la bandeja.
  • Revisar los dientes y consultar con el veterinario si hay sarro o mal aliento.

Es mejor no usar otros productos de limpieza que no estén indicados para hurones. Al limpiar las orejas, no hay que introducir nada profundamente en el canal.

Después del baño, seca bien al hurón con una toalla suave y mantenlo en un sitio cálido y sin corrientes hasta que se seque por completo.

Hurones en casa: pros y contras, educación y cuidados

Salud y seguridad

Un hurón sano es activo, tiene el pelo brillante y los ojos limpios. Conviene llevarlo al veterinario al menos una vez al año y vacunarlo contra el moquillo y, según la normativa de tu zona, contra la rabia. Estos son algunos puntos clave:

  • Esterilizar o castrar reduce el olor y evita problemas hormonales en las hembras.
  • Los hurones son sensibles al calor: mantenlos por debajo de 25 grados.
  • Pueden contagiarse de la gripe humana, así que evita acercarte a ellos si estás enfermo.
  • Guarda fuera de su alcance gomas, esponjas, bolsas de plástico y objetos pequeños.
  • Consulta a tu veterinario ante cualquier cambio en las heces, el apetito o la energía.

En el siguiente vídeo puedes ver más consejos para cuidar de un hurón.

Por admin