
Los perros han sido fieles y fiables compañeros de los humanos durante muchas décadas. No será posible comunicarse plenamente con la mascota si no comprende su comportamiento. Todo amante de los perros siente curiosidad por sus pensamientos e intenciones. De hecho, no es tan difícil, basta con estudiar los hábitos básicos.
Por ejemplo, uno de los comportamientos más comunes es que el perro duerma encima de su dueño o en lugares altos. Si tu perro se sube a tu cama o a tu sofá, no es solo una cuestión de comodidad, sino de seguridad y afecto.
Otro hábito interesante es cuando los perros dan vueltas antes de acostarse. Los perros, en su estado salvaje, daban vueltas para acomodarse en su cama o para asegurarse de que el lugar estuviera libre de peligros, como serpientes o insectos.
También es importante observar el lenguaje corporal de tu perro, como el movimiento de su cola. Cuando un perro mueve la cola de manera rápida y relajada, generalmente significa que está contento y cómodo. Sin embargo, si la cola se mantiene rígida o se mueve lentamente, puede estar señalando que se siente inseguro o que está alerta ante una situación.
El olfateo excesivo de objetos o personas es otro comportamiento típico de los perros. El olfateo puede ser una señal de que están tratando de recopilar información sobre algo que les interesa.

¿Cómo es?
La lógica y la analítica están ausentes en el comportamiento de los perros. Desde que nacen, se dejan llevar por los instintos. Con el tiempo, los cachorros comienzan a duplicar el comportamiento de su madre, pero el maestro principal sigue siendo la experiencia personal. Un peluche desaliñado dejará de despertar interés si toda la historia acaba con mal sabor, dolor o miedo.

A medida que el perro crece, aprende a adaptarse e interactuar con el mundo que le rodea. Un perro adulto también aprende observando a otros perros y a las personas, y eso conviene tenerlo en cuenta.
El comportamiento de los perros depende de la genética, de la raza y de las situaciones que han vivido. Los animales son sociales, por lo que aprenden a señalar sus intenciones, pensamientos y estados a otros miembros de la manada (perros y humanos).

¿Cuáles son?
El comportamiento de los perros se compone de un determinado conjunto de reacciones. Algunas se pueden adaptar y otras se pueden controlar. La corrección suele basarse en el refuerzo positivo y, en casos excepcionales, en un tratamiento veterinario. Los profesionales caninos y los dueños experimentados reconocen varios tipos de reacciones:
- agresividad;
- miedo y ansiedad;
- marcaje y olfateo;
- juego;
- ansiedad por separación.

¿Cómo entender su significado?
Los dueños no siempre son capaces de satisfacer las necesidades de su perro simplemente porque no pueden entender sus señales. El comportamiento de una mascota siempre se justifica por algo, siempre es un intento de transmitir alguna información. Merece la pena considerar las características de las emociones e intenciones en los perros.

Alerta o agresividad
El cuerpo está tenso y adelantado, y las patas delanteras están muy separadas. Muchas mascotas hacen fuerza con las orejas al mismo tiempo. Además, el movimiento de las orejas hacia adelante puede ser una señal de interés o alerta hacia lo que está sucediendo a su alrededor.

Miedo
No vale la pena intentar acariciarlo y hablarle dulcemente, puede formar una actitud inadecuada ante la fuente del miedo. Si el perro muestra señales de ansiedad o miedo, como gruñir o intentar alejarse, lo mejor es darle espacio y tiempo para calmarse. A veces, forzar el contacto puede empeorar la situación.

La expresión de las emociones a menudo puede determinarse intuitivamente. Las reacciones de los perros son muy parecidas a las de los humanos. Sin embargo, el comportamiento canino se distingue por rituales especiales, que no siempre son comprensibles. Merece la pena observar más de cerca el comportamiento y su significado. Los perros también pueden mostrar su estado emocional a través de su cola. Una cola levantada y rígida suele ser señal de confianza o dominancia, mientras que una cola entre las patas indica miedo o sumisión.
Revolcarse en olores fuertes
Cuando el perro se frota contra objetos malolientes, su olor natural se mezcla con ese hedor y deja de ser detectable por otros animales y por las posibles presas: es una conducta instintiva de camuflaje.

Ansiedad por separación
Para corregirla, conviene saludar al perro con calma cuando vuelves a casa, sin exceso de emoción ni de contacto visual durante los primeros minutos, y mantener una rutina estable para que se sienta más seguro y menos estresado cuando se queda solo. Si el problema es serio (destrozos, aullidos continuos), consulta con un veterinario o un etólogo.

¿Cómo reaccionar?
Los comportamientos inadecuados, como la agresividad, pueden corregirse por tu cuenta o con la ayuda de un adiestrador canino (más en adiestramiento de cachorros y perros adultos: órdenes básicas). El comportamiento del dueño debe ser siempre predecible para la mascota. Sigue estas normas al reaccionar ante el comportamiento de tu perro:
- mantén la calma y no grites ni pegues al perro;
- premia lo que hace bien;
- corrige en el momento, no después;
- sé constante: las normas deben ser las mismas para toda la familia.

Si la comunicación positiva no da el resultado deseado y el perro se comporta de forma agresiva o pone en peligro su salud, es necesario buscar ayuda de especialistas. Un veterinario, un etólogo y un adiestrador podrán identificar juntos el origen de los hábitos y elaborar una serie de medidas correctoras. Estas son las etapas de la corrección del comportamiento:
- descartar causas médicas con el veterinario;
- identificar qué desencadena la conducta;
- plan de modificación de conducta con un etólogo o adiestrador;
- refuerzo y seguimiento.

Para aprender a entender a un perro por su comportamiento, mira el siguiente vídeo.


