Si quieres un perro juguetón y con carácter pero tienes poco espacio, un perro salchicha puede ser la solución perfecta: pequeño, simpático y alegre. Eso sí, es un animal inteligente y ágil que necesita una educación adecuada desde cachorro.
Su carácter es especial, y por eso necesita una educación coherente y paciente para aprender las normas de la casa.

Características
El teckel tiene sus propias características. Son perros muy sociables: les gusta jugar con personas y con otros perros y son muy inteligentes, por lo que aprenden con gusto las órdenes y las repiten, aunque un adulto sin socializar puede ser más reservado.

En esta raza el instinto cazador está muy marcado: son decididos y persiguen a la presa, incluso bajo tierra, porque se criaron para cazar en madrigueras.

Los perros salchicha son tozudos, y es difícil obligarles a hacer algo que no quieren. Por eso funciona mucho mejor motivarles con premios que forzarles.
Alrededor de los 3 meses empiezan a desarrollarse los rasgos de carácter del teckel, por lo que es fundamental darle calor, confort y cuidados, y empezar a educarlo en esta etapa. Estas son algunas recomendaciones:
- sé constante: las mismas normas para toda la familia;
- usa el refuerzo positivo: premia lo que hace bien con caricias, golosinas y juego;
- haz sesiones cortas, de 5 a 15 minutos;
- no grites ni pegues a tu perro;
- socializa al cachorro con personas, perros y ruidos desde pronto.

Además, un perro salchicha, como cualquier otro, no puede leerte la mente, por lo que es inútil exigirle que adivine lo que quieres. Un perro puede aprender decenas de palabras, así que usa órdenes cortas y siempre las mismas.

¿Cómo empezar el adiestramiento?
El adiestramiento se basa sobre todo en el refuerzo positivo, es decir, en premiar el comportamiento deseado para que se repita. Los métodos modernos evitan el castigo físico, que genera miedo y estrés y puede empeorar la conducta.
Los perros aprenden asociando lo que hacen con lo que ocurre después: si algo les produce un resultado agradable, lo repiten.
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Por eso la comida y el juego son tan útiles como premio: el perro quiere repetir lo que le hace conseguir algo agradable.

Los teckels son inteligentes pero independientes. Si el perro no tiene ningún problema de salud, aprenderá las órdenes de forma duradera, y es más fácil si hay otros perros bien educados que sirvan de modelo.
Adiestrar a un perro presenta distintos grados de dificultad, incluso dentro de una misma raza, porque cada perro tiene su propio temperamento.

Órdenes básicas y su adiestramiento
Es importante conocer las características de los perros a distintas edades.

Puedes empezar a adiestrar a un cachorro en casa a partir de los dos meses. A partir de las tres semanas empieza a conocer el mundo y, a los dos meses, está preparado para interactuar y adaptarse, sobre todo a su familia.

Ya se pueden enseñar órdenes sencillas y reforzarlas con golosinas.

Conviene no sobrecargar a un cachorro con el adiestramiento: 15 minutos al día son suficientes al principio.

Estas son las órdenes básicas para el perro salchicha:
- Sentado: sostén una golosina sobre su nariz y llévala hacia atrás; cuando se siente, di «sentado» y dale el premio.
- Ven: llámalo con un tono alegre y premia cada vez que venga.
- Quieto: pídele que se siente, da un paso atrás y premia si no se mueve; alarga poco a poco el tiempo.
- Lugar: señala su cama y premia cuando se tumbe en ella.
- No: para frenar conductas no deseadas, dilo con calma y ofrece una alternativa.

Consejos útiles
El nombre es importante para un cachorro. No lo pronuncies nunca con un tono de enfado, porque puede asociarlo con algo negativo. Para que se acostumbre, di su nombre mientras le ofreces una golosina.
Llama al cachorro con un tono de voz firme y tranquilo. Si no responde, repite la orden con paciencia y vuelve a intentarlo, premiando cuando acuda. No se le debe regañar si no cumple una orden: basta con un «no» firme pero tranquilo.
Es muy importante darle juguetes para morder, así no usará tus cosas, la ropa o los muebles. Si pide comida durante las comidas, llévalo con suavidad pero con firmeza a su lugar con la orden «lugar» y premia que se quede allí.

Esto resuelve tres cosas: se inicia el aprendizaje de órdenes, se establecen reglas claras en casa y el perro aprende a esperar.

La orden «lugar» también es útil si el cachorro intenta subirse a dormir con vosotros: llévalo a su sitio y repite la orden.
A partir de los dos meses conviene acostumbrar al teckel al collar o arnés y a la correa. Al principio puede rechazarlo y ponerse nervioso al quitárselo, pero poco a poco se acostumbra. El collar o el arnés deben cumplir estos requisitos:
- ser del tamaño correcto, con espacio para pasar dos dedos;
- ser ligeros y cómodos;
- en el caso del teckel, es preferible un arnés, que protege el cuello y la espalda.

Un último consejo: el perro salchicha tiene la espalda larga y es propenso a problemas de columna. No le dejes saltar desde sofás o escaleras, evita el sobrepeso y levántalo siempre sujetando a la vez el pecho y el trasero. En el vídeo de arriba verás más sobre su adiestramiento.
Errores frecuentes al educar a un teckel
- Ser incoherente: si hoy puede subir al sofá y mañana no, el perro no entiende la norma.
- Castigar o gritar: genera miedo y empeora la conducta, sobre todo en una raza tan sensible como esta.
- Sesiones demasiado largas: el cachorro se distrae y se frustra; es mejor repetir varias veces al día unos minutos.
- Premiar tarde: el premio debe llegar en el momento, no unos segundos después.
Enseñarle a hacer sus necesidades fuera
Lleva al cachorro a la calle después de comer, de dormir y de jugar, y siempre al mismo sitio. Cuando haga sus necesidades, premia al instante con una golosina y una caricia. Hasta que el veterinario confirme que tiene las vacunas al día, limita los paseos a zonas seguras y evita el contacto con perros desconocidos. Si ocurre un accidente en casa, limpia sin regañar y no lo castigues: no entenderá por qué.
Entre las 8 y las 16 semanas aproximadamente es la etapa más importante para socializar. Acostumbra al cachorro con calma a distintas personas, sonidos, superficies y otros perros equilibrados, siempre con experiencias positivas. Un teckel bien socializado ladra menos por miedo y se adapta mejor a los cambios. Si quieres conocer mejor la raza, lee sobre los perros salchicha de pelo duro y los perros salchicha blancos.
Preguntas frecuentes
¿Es difícil adiestrar a un teckel?
Es inteligente pero independiente y algo terco, así que requiere paciencia y premios. Con constancia y sesiones cortas aprende bien.
¿A qué edad empezar?
Desde que llega a casa, con normas sencillas, y con órdenes básicas a partir de los dos meses.
¿Por qué ladra tanto?
Es una raza vigilante. Ayudan el ejercicio diario, la socialización y no reforzar el ladrido con atención. Si no mejora, consulta a un educador canino.
¿Collar o arnés?
Se recomienda el arnés, que reparte la presión y protege el cuello y la espalda.
