
Hoy se ha puesto de moda criar perros «de diseño». A principios del siglo pasado, los cachorros nacidos de cruces entre razas se consideraban un fallo, pero ahora los mestizos son populares porque muestran rasgos de ambos progenitores. Todo empezó con el cruce de caniches con otras razas para obtener un pelaje que soltara menos pelo. El primero fue el Labradoodle, pero con él aparecieron también enfermedades genéticas de ambas razas.
En la mezcla de carlino y perro crestado chino aparecen rasgos únicos de ambas razas. El carlino es conocido por su carácter amistoso y su hocico chato, y el crestado chino aporta una estructura más esbelta y, a veces, un pelaje más fino o incluso la falta de pelo en algunas zonas del cuerpo.
Hay que tener en cuenta que algunas combinaciones pueden dar problemas inesperados. Por ejemplo, los carlinos suelen sufrir problemas respiratorios por su hocico achatado, mientras que los crestados chinos pueden tener problemas de piel y dentales.
En cuanto al carácter, un mestizo de ambos puede heredar la sociabilidad y la energía del carlino junto con la lealtad y el carácter juguetón del crestado chino. Con una buena socialización, puede ser un excelente compañero para familias o personas que viven solas.
Si te interesa una de las razas de origen, lee también sobre el perro crestado chino sin pelo.
Carlinos mestizos
A los criadores les gustan los carlinos por su aspecto peculiar y su carácter tranquilo. Al cruzarlos con otras razas, los mestizos pueden ganar cualidades positivas:
- mayor variedad de aspecto y tamaño;
- en algunos casos, menos problemas respiratorios si el hocico es más largo;
- carácter sociable y cariñoso.
Pero el mestizaje también tiene desventajas:
- no se puede predecir qué rasgos heredará cada cachorro;
- pueden heredar los problemas de salud de ambas razas;
- no hay un estándar, por lo que el aspecto de los hermanos puede ser muy distinto;
- no tienen pedigrí reconocido.
Mezcla de carlino y crestado chino
La mezcla tiene un aspecto inusual: a algunas personas les parece graciosa y distinta del resto y a otras les resulta menos atractiva. Es un perro pequeño y fornido, con un mechón de pelo rígido en la cabeza, piel arrugada y patas cortas. El pelaje puede tener un tacto áspero y no cubre todo el cuerpo.
La genética no se puede engañar, y los cruces no siempre dan buenos resultados.

Algunos mestizos heredan solo lo malo de cada raza, otros solo lo bueno, y otros una mezcla de ambos. No hay forma de predecirlo mirando al cachorro. En cualquier caso, hay que llevarlo con regularidad al veterinario para prevenir enfermedades graves.

El hocico del mestizo se parece más al del carlino, pero no es tan achatado. Por la forma de la mandíbula y de la nariz, algunos tienen respiración ruidosa y salivan más. Los ojos son pequeños y casi no tienen cejas.
A primera vista puede parecer que no tiene cuello, pero es solo que es corto. Por tener las patas cortas y torcidas, los movimientos son algo torpes.

Carácter
Suelen ser simpáticos y cariñosos pese a su aspecto, y se llevan bien con personas y con otros animales. Les gusta perseguir gatos y pájaros, ladrar y que los acaricien, pero si están bien educados no lo harán. Son muy inteligentes, aprenden con facilidad las órdenes y les encanta jugar.
No se les puede dejar solos mucho tiempo porque se ponen tristes y echan de menos a su familia.
Son perros muy sensibles. Si oyen críticas o burlas, se entristecen. Por eso conviene no ridiculizarlos por su aspecto: captan muy bien el tono de voz, así que es mejor hablarles con calma y cariño.
Un perro triste ablanda el corazón de cualquiera.
Cuidados
Cuidar de este perro no es difícil porque no es muy exigente. Conviene usar un champú especial para perros de piel sensible y bañarlo una vez al mes. Después del baño, envuélvelo en una toalla caliente: si tiene poco pelo, se enfría rápidamente.
Si quieres, puedes enseñarle a usar una bandeja higiénica, pero aun así tendrás que sacarlo a pasear al menos una vez al día. Lo ideal es hacerlo hasta tres veces al día.
Hay que acostumbrarlo desde cachorro a varios cuidados higiénicos.
Estos perros suelen roncar al dormir, un rasgo que heredan del carlino por la estructura del hocico. No se puede evitar, solo aceptarlo.
Si eso no te conviene, es mejor elegir otra raza.
Tienen poco pelo, pero muchos pliegues en la piel. En ellos se acumulan suciedad y gérmenes y pueden provocar inflamaciones, por lo que hay que limpiarlos con regularidad con una gasa o un disco de algodón humedecido en una solución recomendada por el veterinario. Las zonas más delicadas son el hocico, donde se acumula la comida, la nariz y la boca.
Nombre
Para un aspecto tan especial es mejor elegir un nombre corto y sonoro, como Zizi. El mechón de la cabeza puede darte la idea de ponerle el nombre de una estrella del rock: Sid, Ozzy o Elvis. Si buscas nombres de personajes de películas o cuentos, funcionan bien Hércules, Circe o Smith.

Conviene evitar los nombres de broma, que al principio hacen gracia pero se acaban cansando al cabo de un tiempo.
También sirven nombres como Rocky, Jesse, Bran, Matilda, Tiki, Nelson, Johnny o Tyrion. Es original ponerles nombres de héroes de mitos o de planetas, como Zeus, Hera, Thor, Loki, Júpiter, Saturno, Plutón o Marte.
Precio
El precio depende de la salud del cachorro, de su aspecto, de su edad y de si es un cruce accidental o un cruce de diseño. Los cachorros nacidos por casualidad se suelen dar a precios bajos o incluso gratis en protectoras y asociaciones.

Los mestizos de diseño están de moda y su demanda ha crecido en los últimos años, por lo que el precio varía mucho según el criador. Desconfía de los vendedores que no enseñan a los padres ni dan garantías de salud.
Antes de comprar un perro tan especial, piensa si de verdad lo necesitas. Si la compra es por moda, es mejor no hacerla: es un ser vivo que siente. Un perro cariñoso te recompensará con lealtad y afecto. Otra opción es adoptar uno de una protectora.
Para ver cómo es el aspecto de una mezcla de carlino y crestado chino, mira el vídeo de arriba.
