Por desgracia, muchas prendas de punto pierden con el tiempo su forma perfecta y se estiran. Te contamos cómo lavar una prenda de punto para que encoja un poco y recupere su forma, y cómo hacerlo correctamente en casa.
Para mantener tus prendas de punto en su mejor forma, conviene seguir unas reglas al lavarlas y secarlas. Estos consejos ayudan a evitar que se estiren o se deformen:
- Utiliza agua fría o tibia: el agua caliente puede hacer que las fibras de lana pierdan su forma. Un ciclo de lavado suave es lo más recomendable.
- Evita la secadora: puede ser muy agresiva con las prendas de punto y encogerlas más de lo deseado. Es mejor secarlas al aire, extendidas sobre una superficie plana.
- Elige un detergente adecuado: uno suave, ideal para prendas delicadas. Los detergentes agresivos dañan las fibras y las hacen menos elásticas.
- Seca en plano: nunca cuelgues una prenda de punto mojada, porque se estira aún más. Extiéndela sobre una toalla y dale forma para que se seque manteniendo su estructura.
- Repara las deformaciones: si la prenda ha perdido su forma en zonas como los codos o el cuello, estírala con cuidado cuando esté húmeda. Si el tejido lo permite, también puedes usar vapor sin apoyar la plancha.
Siguiendo estos pasos, alargarás la vida útil de tus prendas de punto y las mantendrás en buen estado.
Causas de la deformación
Antes de solucionar cualquier problema, es necesario saber exactamente la razón por la que se produjo.

Hay muchas razones por las que se deforman los jerséis y los gorros de punto:
- secado colgado, con el peso del agua;
- lavado a una temperatura inadecuada o con demasiado centrifugado;
- uso muy frecuente sin descansar la prenda;
- mala calidad del hilo o del tejido;
- estirar la prenda al ponérsela o al quitársela.

Sea lo que sea, si su prenda de punto favorita se ha estirado, puede salvarla. Lo principal es conocer las reglas del encogimiento.
Por regla general, los artículos de punto que utilizan hilos de lana natural sin la adición de acrílico o sintético, más rápidamente se deforman y pierden calidad.
Cómo hacer que la prenda encoja un poco
Es posible devolver a tus prendas favoritas su aspecto anterior sin comprar productos caros. Hay que tener en cuenta que el encogimiento controlado funciona mejor con lana y mezclas de lana, y que nunca debe hacerse con prendas delicadas o muy caras sin probar antes en una zona poco visible.
- Mide la prenda antes de lavarla, para saber cuánto necesitas recuperar.
- Remójala en agua unos 10 grados más caliente que la indicada en la etiqueta, sin superar los 40 grados.
- Déjala 10-15 minutos sin frotar ni retorcer y aclárala con agua fría.
- Escúrrela enrollándola en una toalla y extiéndela en plano, dándole la forma deseada.
- Cuando se seque, mide de nuevo. Si hace falta, repite el proceso con calma, en lugar de usar agua más caliente.
El agua muy caliente y la fricción pueden hacer que la lana se apelmace (fieltre), y entonces el encogimiento ya no tiene vuelta atrás.
Métodos
Hay distintas formas de lavar la ropa de punto, a mano o en lavadora. Lavarla a mano para que recupere su forma es bastante realista. Lo principal es seguir unas reglas.
Una prenda de lana, como un jersey, también puede lavarse en lavadora automática. Lo principal es elegir el programa adecuado y la temperatura óptima.
Con cualquier método, lo mejor es usar un detergente líquido o un gel específico para lana. Es mejor evitar el detergente en polvo habitual y preferir uno líquido.
Muchas lavadoras modernas tienen un programa específico para lana. Si no existe, elige el programa «delicado» o «lavado a mano». La duración del ciclo no debe superar los cuarenta minutos, para no lavar en exceso la prenda.
Por regla general, la temperatura recomendada para lavar prendas de punto y de lana es de 30 grados como máximo, o la que indique la etiqueta. No te pases con el calor: el agua muy caliente puede encoger y apelmazar la lana hasta estropearla.
Usa detergente líquido para lana y añade un suavizante suave para que la prenda no pierda su suavidad después del lavado.
No laves otras prendas junto a una de lana, porque pueden dañarla. Puedes meter la prenda en una bolsa de lavado para prendas delicadas: así un jersey de punto no se dañará durante el centrifugado.
Por cierto, para el centrifugado no pongas más de 500 revoluciones. Si no estás satisfecho con el resultado, puedes repetirlo.
Un pequeño truco: cuando termine el lavado, deja la prenda en agua fría durante unos diez minutos, sin añadir hielo directamente.

Si no tienes lavadora o temes que estropee tu tejido favorito, usa el lavado a mano, que también es eficaz.

Estudia la etiqueta de la prenda: ahí encontrarás las recomendaciones de temperatura de lavado.
Seguir estas normas sencillas ayuda a recuperar las prendas de punto que han perdido su forma.

Si necesitas que el tejido encoja un poco, puedes usar agua unos 10 grados más caliente que la indicada en la etiqueta, sin pasar de 40 grados en lana. Un jersey de punto o un vestido de lana debe remojarse unos 10 a 15 minutos, y después se aclara con agua fría. Puedes añadir un poco de detergente líquido o de suavizante.
No se aconseja usar detergente en polvo ni jabón común para el lavado a mano. Si no tienes detergente líquido para lana, puedes usar uno suave, como el que se usa para ropa de bebé.
Mucha gente añade un poco de vinagre blanco al agua del aclarado, que ayuda a mantener la suavidad y el color.

Seca la prenda de lana respetando todas las normas de secado, que te explicamos a continuación.
¿Cómo secar?
El lavado puede ir perfectamente, pero un secado inadecuado puede estropear la prenda. Reglas para secar una prenda de punto:
- escúrrela sin retorcerla, enrollándola en una toalla;
- extiéndela en plano sobre una toalla o un tendedero horizontal;
- dale forma con las manos;
- no la cuelgues ni la seques en la secadora;
- evita el sol directo y las fuentes de calor.
Además, no olvides comprobar la longitud de la prenda mientras todavía está húmeda.
A veces, tras el lavado y durante el secado, la ropa acorta su longitud, pero se puede corregir: basta con estirarla un poco mientras todavía está húmeda.
Después del secado completo, será imposible volver a la longitud anterior.
Recuerda que la calidad del aspecto de su prenda de lana depende de un secado correcto.
¿Cómo planchar?
Algunas prendas de lana, después del secado, adquieren un aspecto desaliñado y arrugado. Para plancharlas, haz esto: plancha con el programa de lana, por el revés, con un paño húmedo encima y sin apretar, o usa vapor sin tocar la tela.

Cuidados para el futuro
Esperamos que estos consejos te ayuden a devolver a tu prenda de punto su aspecto presentable de antaño.

Para no tener que restaurar la prenda de nuevo, sigue estas reglas de cuidado: lávala con poca frecuencia, déjala descansar entre usos, guárdala doblada y no colgada, y trata las manchas enseguida.
Cómo lavar correctamente tus prendas de punto favoritas puedes aprenderlo en el vídeo de arriba.
Preguntas frecuentes
¿Se puede recuperar un jersey de lana muy estirado?
Normalmente sí, siempre que no esté dañado. Con un remojo en agua tibia, un secado en plano y algo de paciencia suele recuperar buena parte de su forma.
¿Con qué frecuencia conviene lavar la ropa de punto?
Con poca frecuencia. Si solo hay un olor ligero, basta con airearla un día. Lavarla demasiado la desgasta y favorece que se estire.
¿Puedo usar la secadora en modo suave?
Es mejor evitarla. El calor y el movimiento encogen y deforman las fibras. Seca siempre en plano y lejos de radiadores.
Más guías de cuidado
Para el último paso, consulta cómo planchar correctamente una prenda de punto, y si la prenda es blanca, cómo blanquear un jersey blanco en casa.
