Al elegir una guitarra es muy importante prestar atención a todos los componentes de su diseño. No se trata solo del cuerpo o del mástil, sino también de la tapa, la pieza que más influye en el sonido del instrumento.

¿Qué es la tapa de la guitarra?
La tapa (o tapa armónica) es la placa superior de la caja de resonancia de la guitarra. Para entender su función hay que recordar cómo suena un instrumento de cuerda: al tocar una cuerda, esta empieza a vibrar. Las vibraciones se transmiten a través del puente a la tapa, y de ella a todo el cuerpo del instrumento; después vuelven al exterior por la boca (el agujero resonador). Así, la tapa funciona como un amplificador natural del sonido, que multiplica varias veces la vibración de las cuerdas.

Tipos de tapas y materiales
Las tapas de guitarra se clasifican, sobre todo, según los materiales con que se fabrican. Veamos los más habituales.

Lo más frecuente es encontrar guitarras con la tapa de madera natural maciza, es decir, de una sola pieza (o dos piezas unidas) de madera sin chapar. Las más sensibles suelen ser las de abeto o cedro de calidad, que producen un sonido brillante y claro casi de forma instantánea. El palosanto, la caoba y otras maderas se usan más a menudo para el fondo y los aros. Existen también modelos con la tapa de fibra de carbono o de materiales compuestos, mucho menos habituales.

Un instrumento también puede tener una tapa laminada, formada por varias capas finas de madera encoladas (contrachapado). Es más barata y resiste mejor los cambios de humedad y de temperatura.

A cambio, la tapa laminada suele ofrecer un sonido algo menos rico y menos sensible que la maciza. Por eso las guitarras de gama media y alta suelen llevar la tapa maciza, mientras que las laminadas se reservan para modelos de iniciación.

En la fabricación de tapas de alta calidad se emplean a veces maderas exóticas, de aspecto muy vistoso, que además aportan un matiz especial al sonido.

El grosor también varía según el modelo. En las guitarras clásicas, la tapa suele tener un grosor de entre 2 y 4 mm aproximadamente: cuanto más fina y ligera, más sensible, pero también más frágil.

Funciones de la tapa
La tapa es un componente muy importante de cualquier guitarra. Como ya hemos dicho, sirve de amplificador del sonido, pero además:
- Define gran parte del timbre del instrumento: más brillante o más cálido, según la madera.
- Determina la proyección y el volumen.
- Soporta la tensión que ejercen las cuerdas sobre el puente.

Gracias a todo ello, el sonido de una buena guitarra es más sonoro y rico.
Cómo elegir una guitarra según su tapa
- Si buscas la mejor sonoridad, elige una tapa maciza; si estás empezando y tienes un presupuesto ajustado, una laminada es una opción razonable.
- Comprueba que la tapa no tenga grietas, abombamientos ni zonas despegadas alrededor del puente.
- Guarda la guitarra en un lugar sin cambios bruscos de humedad ni de temperatura, para que la tapa no se deforme.
Si estás pensando en un modelo concreto, puede ayudarte este artículo sobre cómo elegir una guitarra para el rock.
