
Mucha gente prefiere decorar el interior con la ayuda de bodegones. Se exponen en estanterías o mesas, se cuelgan en las paredes. La naturaleza muerta en la técnica del aplique tiene un aspecto muy expresivo. Se hacen sobre una base densa, a la que se pegan objetos de papel de colores, trozos de telas bonitas, envoltorios, confeti.Los objetos más populares son frutas, verduras, flores, ramas, objetos domésticos y juguetes.
Además de la decoración interior, los bodegones tienen una importante función en el campo del arte visual. A través de las naturalezas muertas, los artistas pueden transmitir emociones y simbolismos profundos, como la transitoriedad de la vida y la belleza en lo cotidiano. A menudo, los bodegones incluyen elementos que reflejan el tiempo y la cultura, como relojes, libros, instrumentos musicales y objetos de lujo que invitan a la reflexión sobre el paso del tiempo y la fugacidad.
En la actualidad, el arte de la naturaleza muerta se sigue practicando en diversas disciplinas, desde la pintura tradicional hasta las técnicas digitales y las instalaciones modernas. Muchos artistas contemporáneos utilizan la naturaleza muerta como medio para explorar el consumo, la obsolescencia y las relaciones entre lo natural y lo artificial. Las exposiciones de bodegones pueden encontrarse no solo en museos, sino también en espacios alternativos como galerías urbanas y centros de arte contemporáneo.
Variante sencilla
Para crear un aplique sobre el tema «Naturaleza muerta» necesitarás cartulina azul, una hoja blanca, un juego de papeles de colores, tijeras, cola de papelería y un lápiz sencillo. Un bodegón decorativo sin complicaciones consiste en un jarrón, una pera y una manzana.
Los niños pueden realizarlas de forma independiente.

Poco a poco, las tareas se vuelven más complejas. Se enseña a los niños a colocar objetos que se tapen parcialmente entre sí. En primer lugar, se dan a cada niño piezas ya dibujadas para recortar: una piña, 2 manzanas, un racimo de uvas, 2 naranjas y una cesta. Lo primero que pega el niño es el asa de la cesta. Luego, de derecha a izquierda, pega uvas, naranja y piña. Las frutas se tapan parcialmente entre sí y al asa de la cesta. Encima de la piña se pega un racimo de granos verdes, y encima de las uvas, un esqueje y una hoja.

A continuación, se añade una manzana a la base del cepillo de uvas, que oculta parcialmente la segunda naranja desde arriba. Hay que pegar otra manzana directamente sobre la piña, tapando ligeramente la primera naranja. El siguiente paso consiste en pegar cuidadosamente la base de la cesta sobre la fruta. El trabajo final es la decoración de la cesta.
Puedes poner un lazo encima del asa y pegar pequeños detalles en la base del objeto: corazones, flores, hojas, estrellas, mariposas. Si deseas darle un toque más artístico, puedes usar papeles metalizados o brillantes para resaltar algunas partes de la composición, como la cesta o las frutas.
Además, fomenta la creatividad, ya que pueden elegir diferentes colores para sus frutas y objetos, creando variaciones únicas en su bodegón.
Es recomendable que al final, los niños comenten su trabajo con los demás, explicando las elecciones de colores y los objetos que han utilizado. Esto promueve la expresión verbal y la confianza en sus habilidades artísticas.
Creación de un aplique rasgado
El objetivo de los apliques rasgados es crear una imagen utilizando trozos de papel rasgados. Los detalles necesarios no se recortan en papel de colores, sino que se arrancan y pegan en forma de mosaico. El trabajo realizado con esta técnica se asemeja a un rompecabezas ensamblado. Las actividades son útiles para los niños, porque desarrollan la motricidad fina y el pensamiento espacial. Los niños hacen las piezas necesarias sin utilizar tijeras, por lo que se ahorran lesiones accidentales.
Se puede utilizar cinta adhesiva de doble cara o papel con reverso adhesivo para hacer un aplique rasgado. Los preescolares trabajan con gusto en la creación de un sencillo bodegón decorativo. Por ejemplo, se propone al niño decorar una taza y un platillo para su abuela, abuelo, hermano o hermana preferidos. Intenta arrancar pequeños trozos del papel y pegarlos a la plantilla terminada. Si a los pares de té se les añade una jarra o una tetera, se crea un bonito bodegón.
A los niños en edad escolar se les ofrecen temas más serios. Por ejemplo, se les encarga que creen un fresco egipcio o una batalla naval con papel.
Recomendaciones útiles
Los especialistas aconsejan a quienes vayan a utilizar la técnica del aplique, que tengan en cuenta algunos detalles muy importantes:
Es una buena idea utilizar plantillas ya preparadas para crear apliques de papel de colores ondulado. Su aplicación permite recortar cualquier fruta, recortes y hojas, y luego pegarlos al platillo. Se obtienen impresionantes composiciones de frutas.

En el siguiente vídeo encontrará una clase magistral sobre la creación de un aplique con el tema «Naturaleza muerta.