Tejer coronas con flores, hierbas y hojas es una tradición antigua en muchas culturas. Antiguamente se usaban como amuleto contra el mal de ojo y también se colgaban en la puerta para proteger la casa de las fuerzas malignas. Hoy esas tradiciones se conservan solo en parte y lo más frecuente es tejer las coronas como accesorio de belleza o elemento decorativo. Se pueden tejer con distintas flores, pero la más frecuente es la de dientes de león. Existen varias técnicas, que cualquiera puede dominar sin dificultad.
Para hacer una corona de dientes de león, lo primero que necesitas son dientes de león frescos. Lo ideal es recogerlos en un lugar libre de contaminantes, como campos o jardines alejados de las carreteras y que no se hayan tratado con pesticidas. El momento perfecto para recolectarlos es cuando están en plena floración, porque sus tallos son más suaves y fáciles de trabajar.
La técnica más sencilla consiste en enlazar los tallos de los dientes de león, creando pequeños lazos entre sí. Para esto, sigue estos pasos:
- Reúne los dientes de león: Corta los tallos de los dientes de león dejando aproximadamente 20 cm de largo. Esto te permitirá tener suficiente material para crear los lazos.
- Haz los lazos: Coloca dos dientes de león frente a ti y cruza los tallos para formar un pequeño lazo. Asegúrate de que el nudo quede apretado para que no se deshaga mientras trabajas.
- Continúa añadiendo dientes de león: Añade más dientes de león, repitiendo el proceso de atar los tallos de forma sucesiva. Con cada nuevo lazo, verás cómo se forma la base de la corona.
- Une los extremos: Una vez que tengas suficiente largo para rodear tu cabeza, une los dos extremos de la corona para formar un círculo. Si lo deseas, puedes reforzar el nudo utilizando un hilo resistente.
Si prefieres un toque más decorativo, puedes añadir otras flores o elementos naturales entre los dientes de león para enriquecer la corona. Por ejemplo, las pequeñas flores de manzanilla o las hojas verdes pueden dar un contraste bonito y natural.
Tejer coronas de dientes de león es una actividad sencilla y agradable que conecta con las tradiciones antiguas, además de ser una excelente manera de disfrutar del aire libre y la belleza de la naturaleza.
Método clásico
Para aprender a tejer coronas de dientes de león, se recomienda empezar por la variante más sencilla, la clásica. Solo necesitarás dientes de león.

Punto importante: es necesario que cada flor tenga un tallo largo. De lo contrario, la corona simplemente se deshará debido a la fijación insegura.

Para tejer una corona de tamaño medio necesitarás unos 30-35 dientes de león. La cantidad depende del tamaño de la cabeza de quien la lleve; si el adorno es para un niño, se pueden usar menos flores.
Paso a paso, el proceso de tejer tiene el siguiente aspecto:
- Coge una flor y haz con la uña una pequeña ranura en el tallo, a unos 5 cm de la flor.
- Pasa por la ranura el tallo de la segunda flor hasta que la flor haga tope.
- Haz otra ranura en el tallo de la segunda flor y repite con la tercera.
- Continúa así hasta alcanzar la medida de tu cabeza.
- Une el último tallo con el primero pasándolo por una ranura hecha en este, y remata con un nudo.
Para fijar la corona se pueden usar tanto materiales naturales, como tallos de hierba, como otros (alambre fino o hilo). Por regla general, tras la fijación final sobrarán tallos: para que el adorno quede más atractivo, se recomienda cortarlos.
Además de dientes de león, puedes añadir a la corona otras flores silvestres y hierbas para embellecerla. Es mejor tejer los elementos adicionales una vez terminado el trabajo principal.

Los elementos decorativos adicionales deben ser de menor tamaño que los dientes de león. Por ejemplo, puedes utilizar margaritas o campanillas.
¿Cómo trenzar?
Hay otra forma de tejer, llamada «trenzado». El principio es idéntico al del peinado del mismo nombre. Para crear una corona con esta técnica necesitarás más dientes de león que en la variante anterior. El trenzado se realiza en varias etapas:
- Recoge flores con el tallo largo y divídelas en tres grupos iguales.
- Une los tallos de los tres grupos con un nudo.
- Trenza como en una trenza normal, añadiendo flores nuevas a cada mechón.
- Cuando la trenza alcance la medida de tu cabeza, cierra el círculo y fija los extremos.
Es importante hacerlo todo paso a paso.

Importante: para que la corona sea lo más fácil posible, debes recoger suficientes dientes de león para dividirlos equitativamente en tres grupos.
Una vez que tengas tres grupos de dientes de león, comienza a trenzarlos de la siguiente manera: toma un diente de león de cada grupo y crúzalos en una forma de trenza tradicional. Asegúrate de mantener los dientes de león lo más alineados posible mientras trabajas. Es recomendable hacer pequeños ajustes a medida que avanzas, para que la trenza quede más compacta y firme.
Cuando termines de trenzar, puedes usar hilo o cuerda delgada para asegurar el final de la trenza y evitar que se deshaga. Si lo deseas, puedes decorar la corona trenzada con más flores o elementos naturales, como hojas, para darle un toque más personalizado.
Si estás trabajando en un entorno con viento, asegúrate de sujetar bien la corona para que no se deshaga fácilmente. Si lo haces de manera cuidadosa, la trenza puede durar más tiempo y conservar su forma durante varias horas, incluso durante el día.
¿Cómo terminar de tejer correctamente?
Es importante no solo realizar bien la técnica de tejido, sino también fijar la corona: si no se hace así, tarde o temprano se deshará. Independientemente de cómo vayas a usar el accesorio, hay que fijarlo bien.
Hay varias formas de cerrar la trenza en círculo:
- atar los extremos con hilo o alambre fino;
- hacer un nudo con los propios tallos;
- pasar los tallos de un extremo por la trenza del otro para que queden sujetos;
- usar una cinta floral o un lazo de tela.
Hay además otras reglas que se aplican al propio proceso de creación de la corona.
Estas reglas son las siguientes:
- no aprietes en exceso para no dañar los tallos;
- prueba la corona en la cabeza antes de cerrarla;
- corta los tallos que sobren;
- usa flores recién cortadas;
- si usas hilo, que sea fino y de un tono parecido al de los tallos.
Hay otro punto importante, especialmente para las personas alérgicas a las picaduras de abeja: los dientes de león florecen en primavera y a principios de verano, cuando los insectos recogen activamente el polen, y al recolectarlos puede haber abejorros y abejas en las flores. Ten cuidado también con el látex de los tallos, que mancha las manos y puede irritar las pieles sensibles.
Si sigues todas las instrucciones y recomendaciones, podrás tejer una hermosa corona en solo 15-20 minutos. Puede usarse como adorno para la cabeza, colgarse en la puerta o ponerse en cualquier otro lugar de la casa. Para más ideas, mira cómo hacer una corona en la cabeza o una corona de ramas.

Preparación de los dientes de león
Antes de comenzar a tejer una corona de dientes de león, es necesario preparar bien las flores para asegurar que se mantengan frescas y duraderas.
- Cosecha los dientes de león: Recolecta las flores cuando aún estén frescas, en su máximo esplendor, preferiblemente a primera hora de la mañana. Evita recogerlas después de la lluvia o cuando el sol esté demasiado fuerte.
- Limpieza de las flores: Quita las hojas o tallos más grandes que puedan interferir con el diseño. Usa agua fría para limpiarlas delicadamente y secarlas con un paño suave. Esto eliminará cualquier suciedad o insectos pequeños.
- Secado: Deja las flores secarse un poco al aire antes de usarlas. Esto ayudará a que sean más fáciles de manipular y evitará que se marchiten rápidamente.
- Corte de tallos: Corta los tallos a una longitud cómoda para el trenzado, dejando suficiente espacio para que se entrelacen sin dificultad. Asegúrate de cortar de forma uniforme.
Con estas preparaciones, tendrás dientes de león listos para ser entrelazados de manera efectiva en una corona que dure varios días. Asegúrate de trabajar con flores frescas para obtener los mejores resultados.
Consejos para mantener la corona fresca
Coloca la corona en un recipiente con agua fresca inmediatamente después de terminarla. Esto ayuda a que los dientes de león conserven su flexibilidad y color. Cambia el agua cada dos días para evitar que se acumule suciedad y se marchiten.
Si no puedes colocar la corona en agua, mantenla en un lugar fresco y seco, lejos de la luz directa del sol. Usa una tela húmeda para envolverla y evitar que se reseque rápidamente.
Evita manipularla en exceso. Cada vez que tocas las flores, es más probable que se dañen o se marchiten. Si es necesario moverla, hazlo con cuidado.
Si la corona empieza a perder frescura, rocía ligeramente las flores con agua para darles un toque de humedad. Esto puede revitalizarlas por un par de horas.
Variaciones en el diseño
Una forma de personalizar tu corona de dientes de león es variar el número de flores que utilizas. Puedes optar por una corona más densa, usando muchas flores pequeñas, o una más ligera, con menos flores más grandes. Ajusta la cantidad de flores según el efecto que desees lograr: un diseño más cerrado o uno más aireado.
Otra variación interesante es jugar con los colores. Si bien los dientes de león suelen ser amarillos, puedes mezclar flores de otras plantas que complementen. Las margaritas, por ejemplo, añaden un toque blanco que contrasta muy bien con el amarillo. También puedes añadir hojas verdes o pequeñas ramas para crear un diseño más natural.
La forma de la corona también se puede modificar. Si prefieres un diseño más orgánico, puedes hacer una corona más irregular y libre. Si deseas algo más estructurado, un círculo más definido con flores distribuidas de manera uniforme puede ser la opción ideal. Además, puedes incorporar elementos decorativos como cintas o perlas para darle un toque más personal y único.
Finalmente, la temporada y el clima pueden influir en el diseño. Si te encuentras en un lugar con flores silvestres en abundancia, aprovecha diferentes tipos de flores y ramas para crear una corona diversa. En cambio, en primavera o verano, puedes centrarte más en los dientes de león y flores de colores brillantes para resaltar el estilo fresco de la estación.
Cómo conservar la corona una vez terminada
Para que tu corona de dientes de león se mantenga intacta por más tiempo, debes seguir algunos pasos de conservación. Es importante evitar la humedad y la exposición directa al sol para prevenir que se marchite rápidamente.
Primero, asegúrate de que la corona esté completamente seca antes de guardarla. Si usaste flores frescas, déjalas secar a la sombra durante varias horas. Esto ayudará a mantener su forma y evitará que se deshagan.
Una vez seca, puedes optar por un spray fijador o laca para darle rigidez y protección. Rocíalo ligeramente sobre la corona, asegurándote de no saturar las flores. Deja que se seque bien antes de manipularla.
Para almacenarla, coloca la corona en un lugar fresco y seco, alejada de la luz directa. Una caja de cartón o una bolsa de tela es ideal para evitar que el polvo o la humedad la dañen.
Si prefieres exhibirla, utiliza un soporte adecuado que mantenga la corona en su forma original. Evita colgarla en lugares con cambios de temperatura o humedad, ya que esto puede afectar su durabilidad.
| Consejo | Acción |
|---|---|
| Secado adecuado | Deja la corona secar a la sombra para evitar que se marchite rápidamente. |
| Uso de fijador | Aplícalo ligeramente para darle rigidez y protección a la corona. |
| Almacenaje | Guarda la corona en un lugar fresco, seco y fuera de la luz directa. |
| Exhibición | Utiliza un soporte que mantenga su forma original sin exponerla a condiciones extremas. |
Errores comunes al tejer coronas
Uno de los errores más frecuentes al tejer coronas de dientes de león es no seleccionar las flores adecuadas. Asegúrate de usar dientes de león frescos, ya que los secos se rompen fácilmente y pierden su forma rápidamente.
Otro fallo común es no dejar suficiente espacio entre las flores al tejerlas. Si las apretamos demasiado, la corona se volverá rígida y no se ajustará bien a la cabeza. Debes tejer de manera que las flores queden un poco sueltas para dar flexibilidad.
Evitar la mezcla de tallos demasiado largos o cortos también es un error. Es importante cortar los tallos de manera uniforme para que la corona tenga una forma armoniosa. Los tallos irregulares pueden hacer que la corona se vea desordenada.
No tener paciencia al trenzar los tallos es otro error común. Si intentas acelerar el proceso, los tallos pueden romperse o no entrelazarse correctamente. Tómate el tiempo necesario para tejer con cuidado y precisión.
Por último, muchos olvidan reforzar el cierre de la corona. Si no lo haces correctamente, las flores pueden soltarse fácilmente. Usa hilo o alambre fino para asegurar los extremos y evitar que la corona se desarme.
