
Las criaturas de los cuentos de hadas siguen siendo uno de los temas favoritos de los niños de todas las edades. Durante las actividades creativas, a los pequeños les suele apetecer moldear un unicornio de plastilina. En esta guía encontrarás cuatro maneras de hacerlo, desde la más sencilla hasta una figura con alas, y todo lo que necesitas para empezar.
Para moldear un unicornio necesitarás plastilina de varios colores: blanco para el cuerpo, rosa o morado para la melena y la cola, y amarillo o dorado para el cuerno. Como herramientas bastan unos palillos, un cuchillo de plástico, una espátula de modelar o simplemente los dedos.
- Plastilina blanca, rosa, morada, amarilla, negra y azul.
- Palillos de madera o un trozo de alambre fino para sujetar las piezas.
- Cuchillo de plástico y espátula de modelar.
- Una base de cartón o una tabla para trabajar y para exhibir la figura.
Empieza con una base ovalada para el cuerpo. Después haz una forma alargada para el cuello y únela al cuerpo. La cabeza puede ser una bola pequeña, y el cuerno, un cono delgado que se pega en la parte superior de la cabeza. Añade las patas, las orejas y la melena, usando colores distintos para que el unicornio resulte más llamativo.
También puedes crear un pequeño escenario de fantasía, como un arcoíris o estrellas, para acompañar al unicornio. Así los niños dan rienda suelta a su creatividad y montan una escena completa.

Lo más importante es divertirse y dejar que los niños exploren su imaginación sin preocuparse por los detalles perfectos. Cada unicornio será único y reflejará la creatividad de quien lo modela.
Variante sencilla
La base de cualquier unicornio es el cuerpo de un caballo, aunque no hace falta respetar las proporciones. A los niños les gusta mucho más crear personajes de dibujos animados con la cabeza grande en relación con el cuerpo, porque les recuerdan a los protagonistas de sus cuentos favoritos. Prepara plastilina de varios colores, palillos y un cuchillo de plástico.
Primero haz un pequeño boceto en papel. Deja que el niño dibuje el futuro unicornio y los adultos solo hagan pequeños ajustes. Para el cuerpo, enrolla una barra de plastilina en forma de cilindro y dóblala por ambos lados. Con una espátula de modelar, o con un palillo, da forma al torso. Con plastilina del mismo tono prepara otras cuatro barras: serán las patas. Fíjalas en la parte inferior del torso y modélalas con la espátula.

A continuación necesitarás plastilina blanca. Forma una pequeña bola y aplánala ligeramente. Después haz capas de distintos tonos, cada una un poco más larga que la anterior, y dobla las piezas para formar un arcoíris. Un consejo útil: si la plastilina está muy blanda y se pega, déjala reposar unos minutos o espolvorea un poco de almidón de maíz en la superficie de trabajo.
Recorta con cuidado los bordes del arcoíris con un cuchillo. Une las patas delanteras y traseras al cuerpo con un palillo, o con un trozo de cerilla sin cabeza. Después coloca el unicornio sobre el soporte de arcoíris y, si quieres, decóralo con una nube. Forma los ojos con plastilina blanca y negra, y para las pezuñas usa plastilina de otro color. Truco adicional: puedes dar a las pezuñas una forma ligeramente puntiaguda o más plana, según el aspecto que busques.

La boca y la nariz se marcan con un palillo. Un detalle simpático: añade pequeños puntos de color rosa o rojo en el hocico para darle un toque más tierno.

El cuerno se enrolla con los restos de plastilina del soporte del arcoíris. Colócalo en la parte superior de la cabeza y, para que aguante mejor, fíjalo con un trozo de palillo. Después enrolla unos cuantos mechones de colores vivos: con ellos se forman la cola y la crin. Recomendación final: para que el cuerno parezca más real, gira suavemente la plastilina mientras la enrollas y logrará una textura en espiral.
En la última fase modela las orejas y fíjalas a la cabeza. Consejo útil: hazlas algo más grandes si quieres un aspecto más fantástico, o más pequeñas si buscas una representación más cercana a un caballo.

Tu unicornio está listo. Esta manualidad puede convertirse en una bonita decoración para la habitación de un niño. Además, puedes invitar a tu hijo a añadir detalles personales, como estrellas, corazones u otros pequeños personajes de fantasía.
Unicornio con plastilina ligera
También puedes hacer un unicornio muy delicado con plastilina ligera (de secado al aire). Esta masa es muy blanda y maleable, no hace falta calentarla ni amasarla mucho antes de usarla, no se pega a las manos y suele oler bien. Para trabajar necesitarás masa de varios tonos, un alambre fino y un cuchillo de plástico. Sigue los mismos pasos de la versión sencilla.
Cuando termines la figura, déjala secar al aire. Al cabo de unas horas (si es una pieza grande, hasta uno o dos días) la manualidad estará seca y conservará su textura suave y aterciopelada. Puedes colocarla en una estantería o regalarla. Guarda la masa sobrante en una bolsa o un bote hermético, porque si no se endurece y no se podrá volver a usar.
Unicornio con alas
Para moldear un unicornio con alas, arranca un trozo pequeño de plastilina y dale forma de bola. Estira ligeramente la parte delantera para formar el hocico. Marca con un palillo las cuencas de los ojos. Con plastilina de un tono más oscuro haz un pequeño flequillo y pégalo en la frente. Para la boca y los ojos, coge plastilina blanca y negra, haz bolitas y aplástalas.
Las orejas se hacen con plastilina del mismo color que la cabeza. Dobla ligeramente hacia arriba la parte delantera del cuello. Une la cabeza y el torso, fijándolos preferiblemente con un palillo. Con el mismo material enrolla cuatro barras que serán las patas.
Las pezuñas se forman con plastilina de un color que contraste. Después inserta las patas en el cuerpo y alisa con cuidado las uniones. Con plastilina de colores iridiscentes prepara muchas tiras finas y trenzadas.

Con ellas se forman la cola y la crin. A continuación haz un par de triángulos de un tono vivo: serán las alas. Añade un color de contraste y crea las plumas con pequeñas tiras. Pégalas al cuerpo. Haz un cuerno y fíjalo en la cabeza. Si omites el cuerno, obtendrás un pegaso.

Unicornio con conos
Con plastilina y materiales naturales se puede hacer un unicornio bastante original. Necesitarás casquetes de bellota (o una cáscara alargada) y piñas pequeñas o conos de pino. Sigue esta secuencia. Elige un par de conos de tamaños distintos: el más pequeño para la cabeza y el más grande para el cuerpo. Límpialos del polvo y la suciedad con un paño húmedo y deja que se sequen. Enrolla cuatro rollitos de plastilina marrón para las patas; los delanteros deben ser un poco más finos que los traseros. Haz las pezuñas con los casquetes de bellota y fija las patas firmemente al cono del cuerpo. La base de la figura debe ser estable.

Pega unos ojos grandes en la cabeza. Haz una base blanca, un iris morado o azul y una pupila negra, y coloca un par de brillos blancos en las esquinas. Con plastilina de distintos colores forma tiras largas para la crin y la cola.
Haz un cuello alargado con plastilina marrón y úsalo para unir el cuerpo con la cabeza. Con dos bolitas negras forma las fosas nasales. Fija mechones multicolores en la cabeza: la crin debe tener un aspecto bonito y juguetón. El unicornio mágico está casi listo: solo falta el cuerno.
Hacer un unicornio de plastilina no es nada difícil. Esta actividad gustará tanto a los niños como a sus padres. Antes de empezar, piensa en la figura completa. Una vez hecha la base, puedes pasar a los elementos decorativos.

Los dibujos y los adornos quedan muy bien en la crin y el cuerpo de este caballo de cuento. Si quieres, puedes colocar al animal sobre un prado florido hecho también de plastilina.
Para ver el proceso en directo, mira el vídeo de arriba.
Consejos de seguridad
- Los niños pequeños no deben usar palillos con punta ni alambre sin supervisión de un adulto.
- Las piezas muy pequeñas, como los ojos, pueden provocar atragantamiento en menores de tres años.
- La plastilina no es comestible: lávate las manos después de modelar.
Preguntas frecuentes
¿Qué plastilina es mejor para un unicornio?
La plastilina normal sirve para figuras pequeñas y de juego. La plastilina ligera o de secado al aire es mejor si quieres conservar la figura como decoración.
¿Cómo evito que se caiga la cabeza?
Une la cabeza y el cuello con un trozo de palillo y alisa bien la junta. Si la figura es grande, apóyala sobre una base.
¿Cómo mezclo colores?
Amasa juntas dos bolitas de colores distintos hasta que el tono quede uniforme. Por ejemplo, blanco y rosa dan un rosa suave para la melena.
Si te ha gustado, mira también cómo modelar un arcoíris con plastilina o cómo hacer una casa de plastilina para el escenario de tu unicornio.
