Modelar con plastilina es útil para niños de cualquier edad, porque desarrolla la motricidad, el pensamiento y la imaginación. Los niños ven árboles todos los días e intentan reproducirlos en figuras de plastilina. Al moldear cada hoja, desarrollan la diligencia, la perseverancia y la paciencia, que sin duda necesitarán en la vida.
Además de estos beneficios, modelar árboles con plastilina es una excelente forma de enseñarles a los niños sobre la naturaleza y el entorno que los rodea. Los niños pueden aprender a diferenciar los tipos de árboles, como los de hojas perennes o caducas, y entender cómo cambian las estaciones. Esto les da una mejor apreciación por el medio ambiente mientras disfrutan creando sus propios árboles de plastilina.
Existen varias técnicas para hacer árboles con plastilina, desde simples formas redondas para las hojas hasta estructuras más complejas con ramas que se modelan con más detalles. Una opción es usar palillos de madera o alambres para darles mayor firmeza a las ramas, y luego cubrirlas con plastilina. Otra opción es hacer árboles frutales, añadiendo pequeñas bolas de plastilina para representar los frutos, lo cual aumenta la creatividad de los niños.

Árbol de otoño en técnica de plastilina
La plastilinografía es una técnica inusual de dibujo con plastilina sobre una superficie densa. Aquí necesitarás todas las habilidades para trabajar con material pegajoso: capacidad para untarlo, enrollarlo, aplanarlo, tirar de él, pellizcarlo, pegarlo. Los dibujos acabados quedan preciosos, con relieve, y los niños adquieren muchas habilidades útiles. Te proponemos trabajar esta técnica sobre el tema «Árbol de otoño», te contamos paso a paso cómo se hace.

Para trabajar, necesitamos una hoja de cartón negro, pilas y plastilina. Si tienes una versión normal, antes de modelarla deberás mantenerla en agua tibia para ablandarla. Recuerda con tu hijo de qué color son las hojas en otoño y pídele que elija su propia plastilina. A continuación, recuerda al niño que en esta época del año algunas de las hojas caen al suelo y lo cubren con una alfombra sólida. Si no tienes cartón negro, puedes usar cualquier otro color oscuro para crear un contraste atractivo con las hojas de otoño.
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Empieza a esculpir el dibujo a partir del suelo cubierto de hojas de colores vivos. Para ello, coge material de color rojo, amarillo y naranja, enróllalo en finas planchas alargadas y colócalo en el fondo de la cartulina sin crear huecos. Obtendrás una bonita alfombra otoñal de hojas. Pasa a trabajar con el tronco del árbol. En la naturaleza tiene una coloración heterogénea. Para que el dibujo se parezca más a la realidad, coge tres colores de plastilina: negro, marrón y rojo. Enrollar bolas de cada tono y estirarlas en forma de «salchichas» y unirlas formando un solo tronco. Si quieres darle más realismo, puedes mezclar ligeramente los colores para obtener un efecto más natural.
Ahora, divide el blanco de bonito color heterogéneo en las ramas previstas en la parte superior, y en la inferior estíralas un poco para crear la ilusión de que crecen raíces. Coloca el futuro árbol sobre las hojas caídas en la esquina inferior izquierda de la cartulina. Pegando el tronco a la superficie, presta especial atención a las ramas. Si es necesario, añade más plastilina para ellos. Utiliza la pila para dar textura a la corteza del árbol. Para un acabado más detallado, usa un palillo o un pincho para hacer pequeños detalles en la corteza y las ramas, imitando la rugosidad real del árbol.
Para trabajar con hojas, además de la plastilina, que cubría el suelo, necesitarás varios tonos de verde, así el dibujo resultará más colorido. Puedes mezclar los verdes con otros colores como el marrón o el dorado para dar un efecto más cálido y variado. También puedes usar diferentes técnicas de modelado para darle un toque más dinámico y realista a las hojas.
Explica al niño que las hojas cambian de color gradualmente y que hay días en otoño en los que se pueden ver en el árbol los colores del verano y del invierno al mismo tiempo. Enrolla bolitas de plastilina de distintos colores y aplástalas en forma de tortilla. Recordarán a los niños los caramelos de chocolate cubiertos de caramelo de colores. También puedes hacer hojas de diferentes formas, como redondas o alargadas, para representar diferentes especies de árboles que se ven en otoño.

En la parte inferior de la copa pegue hojas de tonos verdes, introduzca poco a poco el color amarillo y diluya el dibujo con blancos, rosas y naranjas. Usa los dedos o una herramienta para aplanar ligeramente las hojas y darles un efecto más realista, como si estuvieran flotando en el viento. Puedes incluso crear algunas hojas que parezcan caídas y dispersas por el suelo, para darle un toque más dinámico.
Algunas de las hojas amarillentas y enrojecidas deben caerse, represéntalo en el dibujo. Se obtiene un árbol de otoño brillante y colorido, como si se desmoronara con hojas de caramelo. Si el panel estaba previsto para una exposición o se utilizará como decoración, se puede cubrir el cuadro con barniz incoloro e insertarlo en un marco. Esto ayudará a preservar el trabajo y le dará un acabado brillante y profesional.
Árbol verde sobre cartón
Ahora te ofrecemos una clase magistral para hacer una bonita aplicación de plastilina de un árbol verde sobre cartulina o papel. Modelar el cuadro puede ofrecerse a los niños en edad escolar, ya que habrá un minucioso trabajo en cada hoja, lo que permitirá moldear la planta con textura y realismo. Es mejor trabajar con plastilina ligera sobre una base de cera: es más blanda y maleable.
Prepara dos briquetas de colores, una marrón y otra verde, así como una hoja de cartón y apila.
Amase y haga una bola con el material marrón, sáquelo ligeramente y péguelo en el fondo del cartón. Procura que la plastilina quede en el centro de la línea inferior de la hoja. Dejando la base de la pieza gruesa, tira de la otra mitad de la pieza hacia arriba y ramifícala por el cartón para crear ramas macizas.
Coge una pila y dibuja la corteza en el tronco del árbol. Debe tener un dibujo vertical con presencia de rugosidades.

Para hacer hojas, separa un trozo de plastilina de la briqueta verde, divídela en muchos elementos pequeños y haz bolas con ella. Estíralas suavemente, para que parezcan pipas de calabaza planas. Dibuja un dibujo en un lado de cada pieza con un palillo para que se parezca a las venas de las hojas de los árboles. Intenta que el dibujo parezca realista.
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Cuando todas las hojas estén listas, empieza a colocarlas desde la parte superior de las ramas. Así, cada hilera posterior se elevará ligeramente sobre la anterior, creando una imagen tridimensional. Las hojas no deben estar demasiado espaciadas. Para darles un aspecto natural, puedes girarlos ligeramente hacia los lados y superponer una pieza sobre la otra. Un árbol hermoso y poderoso será sin duda motivo de orgullo para la persona que lo haya hecho.

Otras opciones de manualidades
Hay millones de árboles que crecen en la calle, y si te fijas bien en ellos, las manualidades con plastilina resultarán diversas, sobre todo con elementos de material natural. Mira qué bonito puede resultar un roble con hojas secas de otoño o una artesanía de semillas de calabaza hecha a mano.
Ofrecemos varias clases magistrales más, en las que te contaremos paso a paso cómo puedes hacer un árbol tridimensional, una planta de cuento de hadas, además de enseñarte la tecnología de retorcer las piezas de plastilina.
Para hacer un bonito árbol tridimensional, coge dos briquetas marrones de tonos diferentes. Fórmalas en bolas iguales del tamaño de una nuez. Enrolla las bolas en tubos y córtalas en rodajas. De cada pieza moldea un delgado flagelo. Junta los manojos y retuércelos para formar un tronco grueso con bonitas vetas. Forma dos ramas grandes en la parte superior de la pieza.
Para las hojas, coge plastilina de 3 colores, divídela en fragmentos, haz bolitas y haz tortillas con ellos. Juntar los bordes de cada molde para formar bonitas hojas en forma de rosa. Pega las hojas a las ramas. Dibuja el tronco con un palillo para representar la corteza del árbol.
En el ejemplo anterior hemos mostrado cómo puedes torcer el tronco del árbol, y ahora te hablaremos de la técnica para torcer las hojas. Coge una cartulina y dibuja en ella el contorno del tronco del futuro árbol. Enrolla la plastilina marrón de diferentes colores en manojos largos. Rellena con ellas el espacio del tronco, sin dejar huecos. Añade ramitas en la parte superior del tronco.
Enrolla ahora banderines multicolores para las hojas. Retuércelos en forma de espiral. Rellena el árbol con las hojas obtenidas, alternando bellamente los tonos. Corta el torniquete largo verde en trozos, cada uno de ellos doblado por la mitad en forma de garrapata. Coloca la hierba en la base del tronco. Coloca un pequeño número de hojas en espiral en la hierba y representa cómo caen del árbol.

Mira los ejemplos para ver de qué otra forma puedes hacer plantas de plastilina retorcidas.
Ofrecemos una manualidad más de plastilina: un zanahorio mágico. Estira bolas de material verde para rellenar la copa y sujétalas. Moldea el tronco del árbol a partir de un trozo de plastilina marrón. Utiliza una cerilla para unir el tronco y la copa. Enrolla muchas zanahorias pequeñas con plastilina naranja. Combínalos en manojos (6 piezas). Pega zanahorias al árbol.
Ofrecemos como ejemplos de árboles de cuento de hadas para familiarizarse con las obras sobre el tema de Pushkin de los niños en edad escolar superior.

Para aprender a moldear un árbol con plastilina, mira el vídeo.
