Con plastilina se pueden moldear muchas cosas que resultarán interesantes para los niños. Con un poco de práctica, se pueden construir ciudades enteras, construir casas de muñecas con pequeños conjuntos de utensilios y muebles. Pero hay que empezar con cosas sencillas. Por lo tanto, será útil saber cómo hacer una fresa con plastilina.
Para comenzar, necesitarás plastilina de los siguientes colores: rojo, verde y amarillo. Primero, haz una pequeña bola de plastilina roja, que servirá como base de la fresa. Luego, haz una forma cónica alargada y aplánala un poco para darle la forma de la fruta.
Después, toma un poco de plastilina verde y forma pequeñas hojas, presionándolas ligeramente en la parte superior de la fresa. Usa una herramienta para darles detalles, creando líneas en las hojas para imitar las venas de una fresa real.
Para añadir más realismo, puedes tomar un poco de plastilina amarilla y hacer pequeñas bolitas que representarían las semillas de la fresa. Colócalas sobre la parte roja, presionándolas ligeramente para que queden firmemente adheridas a la superficie.
Además, es una excelente forma de fomentar su creatividad y habilidades motoras.
Herramientas y materiales
Las herramientas y los materiales preparados de antemano te permitirán concentrarte en el proceso creativo. En este caso habrá que prepararlo:
Plastilina de colores rojo, verde y, a veces, negro, blanco y amarillo; todo depende de la manualidad que queramos hacer;
un juego de pilas para decorar pequeños detalles, palillos de dientes;

tablero de moldear;

Elementos adicionales para la decoración, por ejemplo, cuentas o abalorios;
En algunos casos necesitarás cartulina, un lápiz, si, por ejemplo, quieres hacer un dibujo con plastilina.
Además, si vas a realizar figuras más detalladas, es útil tener a mano herramientas de modelado, como espátulas, cuchillos de plástico o herramientas para hacer texturas. Estas herramientas te permitirán dar forma y detalles más finos a tus creaciones.
Para una mejor manipulación de la plastilina, puedes usar un poco de talco en las manos o en la superficie de trabajo, lo cual evitará que se pegue. También es recomendable tener un recipiente con agua a la mano para suavizar la plastilina en caso de que se endurezca un poco.
Si quieres hacer figuras que deban mantener su forma durante más tiempo, es útil tener algún tipo de base o soporte, como cartón o madera, donde puedas fijarlas mientras se secan.
Instrucciones paso a paso
Las fresas de plastilina pueden ser muy diferentes, pero para los niños será más fácil moldear un objeto grande con el menor número de detalles. Por lo tanto, primero vamos a entender cómo hacer la versión más simple.
Coge un trozo de plastilina roja y haz una bola con ella. A continuación, tiraremos ligeramente de la parte superior con los dedos y la aplanaremos para que la parte de abajo sea ancha y la de arriba más estrecha.

Con un palillo o una pila, dibujar pequeñas rayas-manchas en la superficie de toda la baya. Puedes hacer pequeños puntos de plastilina negra o blanca y pegarlos en la fresa. Así tendrá un aspecto más brillante y expresivo.
Y en la última fase cogeremos dos trocitos de color verde, haremos hojas con ellos y las pegaremos a la base de la fresa. Así se acaba.

Pero si se desea, la manualidad se complementa con una ramita curva y una flor. Modelar estos componentes no es tan difícil. Basta con coger un círculo amarillo, será el núcleo. Luego moldear pétalos blancos. Se puede curvar ligeramente una rama de plastilina verde, a la que se pegarán las flores. A continuación, toda esta construcción debe fijarse a la base de la baya.

Consideremos también otra variante de moldear fresas. Ya será un cuadro que decorará cualquier estantería con manualidades y le dará un aire positivo.

Para ello cogeremos una hoja de cartulina de cualquier color. Primero tenemos que colocar la cesta. Para ello, moldea unas tiras de plastilina marrón. Sin embargo, la cesta puede ser del color que el niño quiera.
A continuación, colocamos las tiras horizontalmente sobre la cartulina y, después, ponemos encima elementos verticales. Te regalan una cesta de mimbre. Para hacer un asa, cogemos dos salchichas y las retorcemos juntas. Haz las asas más largas, porque también tendremos que meter fresas en la cesta.
A continuación moldearemos fresas. Los hacemos en el mismo principio que en el primer caso, complementado con ramitas y hojas.

El toque final será la aplicación de barniz sobre el dibujo. De esta forma brillarán y quedarán aún mejor.

Las fresas con caras divertidas son otra opción que a tu hijo le puede gustar hacer.

Para ello, moldea primero dos fresas grandes, pega las hojas encima, doblándolas ligeramente hacia arriba. Así se parecerá a un peinado.
Luego puedes experimentar con las caras. La sonrisa es la parte más fácil. Basta con moldear una fina tira negra y pegarla en la parte inferior de la baya. Para los ojos haz óvalos blancos, luego círculos azules, un poco más pequeños negros y muy pequeños blancos.
En esta secuencia crearemos los ojos. Pega óvalos blancos sobre la fresa, luego círculos azules encima, luego círculos negros y por último círculos blancos. Conseguirás unos ojos muy traviesos y expresivos.

La otra fresa tendrá un ojo y el otro será un guiño. Para ello necesitaremos un arco negro. Para terminar, haz las dos fresas de plastilina negra con pestañas.
Con un lápiz óptico o un palillo, haz pequeños trazos sobre la superficie de la fresa.

El niño puede moldear otras caras con diferentes emociones. Una baya puede expresar sorpresa, otra alegría, etc.
Recomendaciones
Estos son sólo algunos ejemplos de cómo hacer manualidades. Siempre hay que escuchar la opinión del niño e intentar crear diferentes manualidades, pasando de lo sencillo a lo complejo.

Puedes utilizar cualquier material que tengas a mano para decorar la manualidad. Por ejemplo, se pueden hacer los mismos puntos con cuentas negras o blancas. Incluso se pueden hacer caras graciosas con cuentas. Sólo tienes que tener en cuenta la edad del niño. ¿Tiene edad para trabajar con objetos pequeños?.

Mientras trabajas, será más fácil contarle a tu hijo algo nuevo. Al menos sobre cómo crecen las fresas, cómo aparecen las flores y las bayas, y cómo cuidarlas.
Para trabajar es necesario preparar toallitas húmedas y un paño seco, de modo que siempre se puede eliminar el exceso de plastilina y limpiarse las manos.

Al principio, el niño tiene que ayudar y mostrar interés por esta obra común. Además, no hay que olvidar que hay que elogiar al bebé, para que tenga un incentivo para aprender cosas nuevas y mejorar sus habilidades.

Cómo hacer fresas de plastilina, ver en el video.
Cómo hacer fresas realistas con diferentes técnicas
Usa arcilla de secado al aire para crear la forma básica de la fresa. Tómate el tiempo para moldearla con las manos hasta conseguir una figura de tamaño adecuado. Recuerda que la base debe ser ligeramente más ancha en la parte inferior y redondeada en la parte superior.
Una vez formada la estructura, comienza a trabajar los detalles de la textura. Utiliza un pincel de cerdas duras o un utensilio puntiagudo para marcar las pequeñas hendiduras que caracterizan la superficie de la fresa.
Para los puntos característicos de la fruta, puedes usar pequeñas bolitas de arcilla roja, colocándolas de forma estratégica por toda la superficie. Aplánalas ligeramente para que se integren mejor y no queden demasiado sobresalientes. Al colocarlas, simula la forma de los «poros» de la fresa real.
La parte verde de la fresa se puede hacer con arcilla verde. Modela hojas pequeñas y alargadas, dándoles una ligera curvatura para simular la flexibilidad de las hojas naturales. Asegúrate de pegar las hojas en la parte superior de la fresa y darles una ligera forma doblada para mayor naturalidad.
Cuando la pieza se haya secado completamente, pinta detalles como los pequeños puntos blancos sobre la superficie. Usa pintura acrílica blanca o un marcador fino para dar la apariencia de las pequeñas semillas. La pintura también puede usarse para darle un tono más realista a la parte verde, aplicando capas de diferentes tonalidades de verde y marrón.
Finalmente, aplica una capa de barniz brillante para darle un toque final. Esto no solo hará que la fresa se vea más jugosa y apetecible, sino que también protegerá la pieza para que dure más tiempo.
Errores comunes al crear fresas de plastilina y cómo evitarlos
Un error frecuente es no conseguir la textura adecuada de la plastilina. Para obtener una fresa realista, es necesario que la plastilina tenga la consistencia correcta: ni demasiado blanda ni demasiado dura. Si está demasiado blanda, se deformará fácilmente al manipularla, y si está demasiado dura, no podrás darle la forma deseada. Asegúrate de amasar bien la plastilina hasta que se vuelva flexible pero firme.
Otro error común es no hacer una base sólida. Para evitar que tu fresa se deshaga, comienza formando una esfera compacta que sirva de base. Asegúrate de que la parte inferior quede bien nivelada para que la figura se mantenga estable mientras trabajas en ella.
Al agregar las semillas a la fresa, muchos optan por hacerlas demasiado grandes o poco definidas. Utiliza pequeñas bolitas de plastilina amarilla o naranja para representar las semillas, colocándolas de forma distribuida, pero no en exceso. Asegúrate de que las semillas sean proporcionales al tamaño de la fresa.
Un error frecuente es la falta de detalles en las hojas. Las hojas de la fresa pueden parecer simples, pero es importante darles una forma de «V» bien definida y curvadas de manera natural. No olvides usar un color verde más oscuro para los bordes y uno más claro para el centro, para darle mayor profundidad.
No descuides los tonos. A menudo, al hacer fresas de plastilina, se utiliza un solo color rojo para toda la figura, pero las fresas reales tienen variaciones de tonos. Intenta mezclar un poco de plastilina más clara o más oscura para crear sombras y resaltar la forma redondeada de la fresa.
