Cuando se vacía un potito de fruta o de verduras, el tarro suele ir al contenedor, pero la tapa tiene una segunda vida: sirve para jugar y para hacer manualidades. Con unas cuantas tapas de colores, los niños practican la clasificación, el conteo y la motricidad fina.
Las tapas de los potitos son un material versátil y ecológico que puede aprovecharse para crear una variedad de proyectos artísticos, educativos y decorativos. A continuación, te presentamos algunas ideas que puedes realizar con estos pequeños objetos:
1. Juguetes para los más pequeños
Las tapas pueden servir para crear juguetes sencillos para niños mayores de 3 años y siempre con supervisión. Por ejemplo, un sonajero casero con varias tapas unidas con cuerda resistente. Para bebés no es adecuado: las tapas y los cordones pequeños suponen riesgo de asfixia y de estrangulamiento, así que con los más pequeños solo los usarás tú, a la vista y sin que se los lleven a la boca.
2. Juegos de clasificación y memoria
Las tapas pueden ser perfectas para desarrollar habilidades cognitivas y de motricidad fina. Un juego divertido consiste en clasificar las tapas por color, tamaño o forma. También puedes crear un juego de memoria, pintando imágenes o números en las tapas y utilizando las tapas como tarjetas para hacer coincidencias.
3. Cajas decoradas
Otra idea es pegar las tapas sobre una caja de cartón o de madera para crear un diseño. Puedes formar patrones geométricos, flores o animales, o pintarlas de colores. La caja decorada sirve para guardar juguetes o como adorno de la habitación infantil.
4. Lámparas creativas
Con las tapas puedes decorar una pantalla de lámpara de mesa, pegándolas en capas para jugar con la luz. Por seguridad, usa solo bombillas LED, que no se calientan, y nunca pegues plástico cerca de bombillas incandescentes o halógenas, porque el calor puede deformarlo o provocar un incendio. Esta manualidad la hace un adulto o se hace con ayuda.
5. Collares y pulseras
Con las tapas también se pueden hacer collares y pulseras de bisutería. Un adulto debe perforar cada tapa con un clavo caliente o un taladro con la herramienta adecuada, y después se enhebran en un cordón. Decóralas con pintura, cintas o cuentas. No se lo des a niños pequeños: los cordones largos y las piezas sueltas son un peligro.
Como ves, las tapas no son solo basura: se pueden convertir en material para manualidades útiles y divertidas, que fomentan la creatividad y ayudan a reutilizar materiales.
Juegos interesantes
Seguro que más de un padre ha sentido decepción cuando su hijo elige para jugar no un juguete nuevo y caro, sino un cacharro de cocina, una botella o una tapa de tarro. En realidad es una buena señal: el interés por las tapas de colores se puede aprovechar en juegos educativos.
Aquí tienes varios juegos con tapas de potitos de distintas marcas.
«Comestible y no comestible». Necesitas tapas, pegatinas de varios temas (animales, comida, joyas) y una caja. Pega las pegatinas en el interior de las tapas, mételas en la caja y mézclalas. Después invita al niño a sacar una ficha y decir si el dibujo es de algo comestible o no.

En vez de pegatinas idénticas puedes usar imágenes del mismo tema, por ejemplo dos gatos, perros o caballos distintos, para que el niño busque las parejas.

Las tapas brillantes y multicolores llaman la atención de los pequeños inquietos y se usan muy bien en juegos educativos. Estos son algunos ejemplos.

«Clasificador». Es interesante tanto para los más pequeños como para preescolares curiosos. Para niños de más de un año, con supervisión, se puede meter tapas grandes en una caja con una ranura. A partir de año y medio la tarea puede ser más difícil: prepara varias cajas con agujeros, marca cada una con un color e invita al niño a clasificar las tapas por colores. Si hay hermanos pequeños, guarda las tapas pequeñas fuera de su alcance.

Hacer aplicaciones
Algunos fabricantes de purés infantiles producen envases con tapas de diseño especial, con muescas laterales que permiten encajar unas con otras y crear aplicaciones. Si coleccionas estas tapas, con el tiempo tendrás un conjunto de piezas de construcción multicolores. Si tus tapas son lisas, puedes pegarlas con pegamento sobre cartón.
Veamos una variante de aplicación con este material.
«Flor». Necesitas 6 tapas del mismo color para los pétalos y una de otro color para el centro. Une los pétalos alrededor del centro mediante las muescas, o pégalos sobre una cartulina.

Esta actividad fomenta la coordinación y la creatividad, ya que los niños experimentan con formas y colores y resuelven problemas sencillos, como agrupar elementos.
Hay muchas variantes: una mariposa, un sol, un barco, un árbol de Navidad y mucho más. Para que al niño le resulte más fácil elegir, imprime o dibuja plantillas en papel. Cuando tienen el modelo delante, los niños diseñan con más facilidad. También puedes organizar pequeños concursos para que inventen sus propios diseños.

Consejos adicionales:
- lava y seca bien las tapas antes de usarlas, sobre todo si las van a manejar niños pequeños;
- usa pegamento no tóxico apto para niños;
- deja que los niños prueben diferentes combinaciones de colores;
- para aplicaciones más complejas añade botones, cuentas o trozos de tela de colores.
Manualidades dimensionales
Algunas tapas se unen también por el centro, y con ellas se pueden crear manualidades tridimensionales de colores vivos.

Veamos una variante de creación volumétrica.

«Flor en un tallo». Es una manualidad sencilla basada en la flor anterior. Primero une las tapas para formar la flor. Después une varias tapas por los centros para formar un tallo y fíjalo al centro de la flor, por abajo. Si quieres, puedes añadir hojas con otras tapas.

Con tapas de este tipo puedes crear muchas figuras en volumen, así que anímate a probar tus propias ideas.

En el vídeo de arriba verás más juegos y manualidades con tapas de purés infantiles.
Actividades educativas para niños
Las tapas de potitos son una herramienta económica y creativa para enseñar a los niños conceptos básicos de colores, formas y números. Un buen ejercicio consiste en clasificar las tapas según su color o tamaño.
Otra opción es usar las tapas para crear patrones. Pide a los niños que creen secuencias, por ejemplo, alternando colores. Además, pueden contar cuántas tapas de cada color hay, lo que refuerza sus habilidades matemáticas.
Usa las tapas para formar figuras geométricas. Los niños pueden pegar las tapas en una hoja para crear cuadrados, triángulos y círculos. A medida que los niños realizan estos proyectos, mejoran su destreza manual y su comprensión de las formas.
Por último, crea juegos de clasificación más complejos. Por ejemplo, agrupa las tapas por tamaños y cuenta cuántas hay de cada uno, o compara las más grandes y las más pequeñas. Estas actividades fomentan el pensamiento lógico y las habilidades numéricas.
Seguridad con las tapas
- Las tapas pequeñas pueden provocar atragantamiento: úsalas con niños menores de 3 años solo bajo supervisión directa.
- Elimina bordes cortantes o rebabas, sobre todo si perforas las tapas.
- Evita que los niños se metan las tapas en la boca, la nariz o los oídos.
- Guarda las pegatinas y las piezas pequeñas en una caja cerrada.
Más ideas para jugar y aprender
Si quieres seguir con actividades por edades, mira estas propuestas: manualidades con niños de 2-3 años, manualidades para niños de 5 a 6 años y manualidades para niños de 7 años.
Preguntas frecuentes
¿Qué se necesita para empezar?
Tapas limpias de varios colores, pegamento no tóxico, cartulina, pegatinas y rotuladores.
¿Desde qué edad se puede jugar con las tapas?
A partir de los 3 años con tapas grandes y con supervisión. Con los menores de esa edad solo si no hay riesgo de que se las lleven a la boca.
¿Cómo limpio las tapas?
Lávalas con agua caliente y jabón neutro, acláralas y déjalas secar por completo antes de pegarlas.
