Para los profesionales de cejas y pestañas, trabajar con herramientas limpias y desinfectadas es la base de un servicio de calidad. La limpieza no se hace «a ojo»: debe seguir los requisitos y las normas sanitarias vigentes en cada país.
Las pinzas de metal son una herramienta esencial en la estética de cejas y pestañas, pero si no se mantienen adecuadamente limpias y desinfectadas, pueden convertirse en un foco de bacterias y otros patógenos.
¿Por qué es importante?
Las pinzas de metal, al igual que otros instrumentos de trabajo, entran en contacto directo con la piel y, a menudo, con pequeñas heridas, lo que aumenta el riesgo de transmisión de infecciones. Además, durante las sesiones, las pinzas pueden entrar en contacto con productos cosméticos, que también pueden albergar bacterias si no se manejan correctamente.
Cómo esterilizar las pinzas de metal correctamente
Para garantizar una correcta esterilización de las pinzas de metal, se debe seguir un proceso que incluye varias etapas:
- Limpieza inicial: antes de desinfectar o esterilizar, limpia las pinzas con agua tibia y un detergente suave, usando un cepillo pequeño para llegar a las zonas difíciles, como las estrías de la punta. Usa guantes.
- Desinfección: sumerge las pinzas en una solución desinfectante de uso profesional para instrumental, preparada y usada según la ficha del fabricante (concentración y tiempo de exposición). Los desinfectantes de nivel hospitalario, como los que contienen glutaraldehído, son eficaces, pero irritantes: úsalos con guantes y en un espacio bien ventilado.
- Enjuague y secado: aclara con abundante agua corriente y seca bien con material desechable o estéril.
- Esterilización: si dispones de autoclave o de esterilizador de calor seco, esteriliza las pinzas con el programa indicado por el fabricante del equipo. Es el paso que garantiza la eliminación de los microorganismos y es necesario cuando existe riesgo de contacto con sangre.
Recomendaciones adicionales
- Inspección periódica: verifica con regularidad el estado de las pinzas. Si están desgastadas, oxidadas o presentan signos de daño, es recomendable reemplazarlas.
- Almacenaje adecuado: una vez esterilizadas, guárdalas en un envase cerrado o en una bolsa de esterilización, en un lugar limpio y seco, protegidas del polvo y de la humedad.
- Uso exclusivo: se recomienda que cada profesional utilice su propio set de pinzas y otros instrumentos para evitar la transmisión de bacterias entre diferentes clientes.
Siguiendo estos pasos y recomendaciones, podrás asegurarte de que tus pinzas de metal estén siempre listas para un trabajo de alta calidad y completamente seguro.
Por qué hay que desinfectar las pinzas
Una de las tendencias más populares hoy es el diseño de cejas, que se realiza con hilo y pinzas, aunque lo más habitual es combinar técnicas. Cada día los salones de belleza reciben a muchas personas que quieren una forma de cejas cuidada. Como las pinzas tocan la piel de cada cliente, hay que desinfectarlas y esterilizarlas después de cada uso: todas las personas son diferentes y cada una puede tener bacterias y virus en la cara, que se transmiten con facilidad de una a otra. Por la misma razón, el profesional siempre trabaja con guantes.
Además, no se pueden descartar pequeñas lesiones: al arrancar un pelo puede salir una gota de sangre, y en pieles sensibles el sangrado es más frecuente. Eso supone un contacto directo con un fluido corporal. Por eso no se puede renunciar a la desinfección: descuidar la limpieza del instrumental puede transmitir enfermedades graves de una persona a otra.

Según la normativa sanitaria aplicable (consulta la de tu país o comunidad), los instrumentos que pueden entrar en contacto con la piel dañada o con sangre deben tratarse en varias etapas:
- Limpieza previa y desinfección en solución.
- Lavado manual o por ultrasonidos para eliminar restos de suciedad, piel y sangre.
- Aclarado con agua y secado.
- Envasado en una bolsa o contenedor adecuado.
- Esterilización en autoclave o en calor seco.
- Almacenamiento en un lugar limpio y cerrado.


¿Cómo desinfectar?
Veamos con más detalle cómo desinfectar y tratar el instrumental. La desinfección consiste en sumergir las pinzas en una solución desinfectante especial, preparada según las instrucciones del fabricante. Hoy existen muchos productos para esto, en concentrado o listos para usar. En una bandeja específica para la desinfección se vierte primero la cantidad necesaria de agua y después se añade el concentrado en la proporción indicada. Usa guantes y nunca mezcles desinfectantes entre sí.
A la hora de elegir un desinfectante, los expertos recomiendan dar preferencia a aquellas opciones que contengan componentes anticorrosivos. Permiten proteger el instrumento de forma fiable.
Tras la inmersión durante el tiempo indicado, saca las pinzas y acláralas abundantemente con agua corriente. El tiempo de exposición depende de cada producto.

Después hay que limpiar las pinzas a fondo: manualmente con un cepillo y un detergente que disuelva los restos, o con una cubeta de ultrasonidos.
Muchos profesionales usan hoy productos que desinfectan el instrumental y, a la vez, eliminan restos de suciedad y de piel, con lo que se ahorra tiempo. Elige siempre uno con registro sanitario y eficaz frente a bacterias, virus y hongos.
Secado posterior
Después de sumergir el instrumental y enjuagarlo bien bajo el agua, es muy importante secarlo.
Si metes el instrumental húmedo en una bolsa de esterilización, la bolsa se mojará y perderá su función. Además, las pinzas que no se hayan secado bien se deterioran pronto y puede formarse óxido, muy difícil de eliminar.

Por eso el secado es muy importante. Lo mejor es secar las pinzas con toallas de papel desechables o con un paño estéril, retirando antes el agua con una gasa estéril. Después deja que el instrumental termine de secarse a temperatura ambiente.


Cómo esterilizar las pinzas

Los esterilizadores de calor seco funcionan haciendo circular aire caliente a una temperatura elevada y constante, y eliminan los microorganismos con eficacia. Respeta siempre la temperatura y el tiempo indicados por el fabricante del aparato; el instrumental debe estar limpio y seco antes de entrar.
Los autoclaves esterilizan con vapor a presión y alta temperatura, y suelen tener ciclos programados para distintos tipos de materiales y cargas. Son el método más fiable para el instrumental que puede entrar en contacto con sangre.
Una vez esterilizado, guarda el instrumental en un lugar limpio, seco y protegido de la contaminación ambiental, por ejemplo en cajones cerrados, bolsas selladas o cajas de seguridad.
Importante: hervir las pinzas, usar el horno o el microondas, o pasarles un algodón con alcohol no equivale a esterilizar. El alcohol de 70 grados puede servir para limpiar entre usos en un entorno doméstico y con uso personal, pero no sustituye a la esterilización profesional. Si trabajas con clientes, sigue la normativa sanitaria de tu zona.
Preguntas frecuentes
¿Basta con pasar alcohol a las pinzas?
Para uso personal, limpiar con agua y jabón, desinfectar con alcohol de 70 grados y secar bien suele ser suficiente. En un salón, donde hay riesgo de sangre y varios clientes, hace falta desinfección y esterilización completas.
¿Cada cuánto hay que esterilizarlas?
Después de cada cliente. Las pinzas no se deben reutilizar entre personas sin haber pasado por todo el proceso.
¿Se pueden compartir las pinzas?
No es recomendable. Cada persona debería tener las suyas. Si usas pinzas para otras tareas, como pinzas para quitar los puntos negros, aplica los mismos principios de limpieza.
