
Como en cualquier habitación, en el cuarto de baño hay muchas cosas que hay que ordenar para poder utilizarlas en cualquier momento. Pero a menudo es la cuestión de qué utilizar para almacenar lo que causa dificultades.

Una opción habitual son las estanterías. Hoy hay muchos tipos de estos muebles, así que no es fácil elegir. Lo más frecuente es que sean de plástico, madera o metal, pero la madera y el metal sufren en el baño por la alta humedad. Por eso las estanterías de azulejos ganan popularidad. Veamos sus características, ventajas y desventajas.

Las estanterías de azulejos tienen una ventaja significativa: son muy resistentes a la humedad, lo que las hace ideales para entornos húmedos como el baño. Además, los azulejos se pueden limpiar fácilmente, lo que las hace prácticas en espacios donde la higiene es clave. A menudo se integran perfectamente con las paredes, creando una apariencia uniforme y moderna. Esto permite una integración más fluida con el diseño general del baño, evitando que los estantes sobresalgan o parezcan fuera de lugar.
Otra ventaja es la variedad de diseños que pueden ofrecer. Los azulejos vienen en una amplia gama de colores, tamaños y texturas, lo que permite personalizar las estanterías de acuerdo con el estilo del baño. Desde azulejos de cerámica en colores neutros hasta opciones más decorativas como los mosaicos o azulejos en relieve, las posibilidades de diseño son prácticamente infinitas.
En cuanto a las opciones de diseño, se pueden crear estanterías flotantes o empotradas en la pared, lo que ayuda a maximizar el espacio disponible sin sacrificar la estética. Las estanterías flotantes, especialmente aquellas integradas directamente en las paredes de azulejos, proporcionan un aspecto elegante y minimalista que aprovecha al máximo el espacio sin agregar volumen innecesario.
En qué consiste la estantería
Instalar una estantería de azulejos es una tarea laboriosa, por eso conviene pensarla de antemano, incluso antes de la reforma. Aun así, si de verdad lo quieres, este elemento de cerámica se puede construir en el baño en cualquier otro momento.
Esta estantería consiste en una base cubierta de azulejos. Lo más habitual es usar como base placa de yeso hidrófuga (la que se reconoce por su color verde). También se puede usar aglomerado resistente a la humedad o tablones de madera tratada.

Hay otra forma más complicada: crear una base de obra, con ladrillo u hormigón.
Tipos
Una vez familiarizado con el diseño, veamos los principales tipos de estanterías de azulejos.
Las estanterías de azulejos se utilizan comúnmente en baños y cocinas, ya que no solo son funcionales, sino también decorativas. Existen varios tipos, cada uno con características que los hacen adecuados para diferentes necesidades y estilos.
- Estanterías flotantes: Son ideales para espacios pequeños, ya que dan la sensación de amplitud.
- Estanterías de esquina: Perfectas para aprovechar al máximo el espacio en las esquinas, estas estanterías ayudan a organizar productos sin ocupar mucho espacio en el resto de la habitación.
- Estanterías con puertas: Son perfectas para mantener el baño o la cocina ordenados y libres de desorden.
- Estanterías modulares: Son estanterías flexibles que pueden adaptarse a cualquier espacio. Pueden ser reconfiguradas fácilmente según las necesidades del usuario, lo que las convierte en una opción versátil y práctica.
- Estanterías con iluminación: Estas estanterías tienen luces incorporadas que no solo brindan funcionalidad, sino también un toque de sofisticación al ambiente. Son ideales para resaltar decoraciones o productos específicos.

Propiedades
Antes de decidirte a crear una estantería de azulejos, tienes que sopesar todos los pros y los contras, porque entonces será difícil cambiar nada. Considera los pros y los contras de estas estanterías.

Ventajas:
- Resisten muy bien la humedad.
- Son fáciles de limpiar e higiénicas.
- Se integran con las paredes y dan un aspecto uniforme.
- Hay gran variedad de colores, tamaños y texturas.
- Son duraderas: no se hinchan ni se oxidan.

Desventajas:
- La instalación es laboriosa y más cara que la de una estantería convencional.
- Si un azulejo se daña, reemplazarlo cuesta tiempo y esfuerzo.
- Son fijas, así que ofrecen menos flexibilidad de almacenamiento.
- Hay que planificarlas con antelación, idealmente antes de la reforma.
- Las juntas necesitan mantenimiento para evitar el moho.

Tras valorar todo esto, te corresponde a ti decidir si hay lugar para una estantería de azulejos en tu baño.

Otros elementos
Como ya se ha dicho, una estantería de azulejos es cómoda porque se diseña a tu gusto. Aun así, conviene tener en cuenta algunos detalles técnicos:
- Impermeabiliza bien la base antes de colocar los azulejos, sobre todo si la estantería queda cerca de la ducha.
- Dale una ligera pendiente hacia fuera para que el agua no se acumule en la superficie.
- Redondea las esquinas y los bordes para evitar golpes.
- Elige juntas resistentes a la humedad (por ejemplo, de resina epoxi) y revísalas de vez en cuando, porque ahí es donde aparece el moho.
- Si quieres una estantería empotrada, mira también nichos en el baño: variedades y opciones de relleno.

No dejes que tu baño parezca soso. Hoy hay una gran abundancia de materiales de acabado y de muebles. Diversifica el baño con una estantería original y lo harás único. Y si en tu baño hay una lavadora, mira también estante en el baño encima de la lavadora.
Para ver cómo colocar correctamente los estantes de azulejos en el baño, mira el vídeo de arriba.
