Desde hace décadas, la lavadora es imprescindible en cualquier piso moderno. Una de las ubicaciones más lógicas es el cuarto de baño, ya que allí están las conexiones necesarias (agua y desagüe) y no interfiere con el uso principal de la habitación.
Sin embargo, con un enfoque competente todavía se puede acomodar en una habitación estrecha, si te armas con conocimientos útiles y lógica sencilla.

Elegir una lavadora
Al pensar cómo encajar una lavadora en las dimensiones del cuarto de baño, hay que tener en cuenta el tamaño del modelo elegido. En un baño pequeño, la forma y las dimensiones pueden pesar más que cualquier característica práctica; por suerte, los fabricantes conocen este problema y ofrecen modelos compactos pensados para estos espacios.
En primer lugar, considera un modelo de carga superior en lugar de la carga frontal habitual: la tapa se abre por arriba y la colada se introduce en el tambor, que por su forma y tamaño se parece a un cubo.
Esta versión es casi siempre más compacta: una máquina de 90 cm de altura mide sólo unos 40 a 45 cm de ancho por 60 de fondo. Las lavadoras compactas de carga frontal suelen tener una altura algo menor, de unos 80 cm, pero las dimensiones de 60 por 60 cm son prácticamente las mínimas.
Se pueden considerar modelos con una capacidad de hasta 5 kilogramos, pero sólo son una buena opción para una o dos personas.

Además, las lavadoras pueden ser de libre instalación o integrables (se encastran en un mueble y quedan ocultas tras una puerta).
Una lavadora queda bien en el cuarto de baño, sobre todo porque hoy hay modelos de muchos colores; sólo conviene integrarla en un mueble si de verdad lo prefieres por motivos estéticos o de espacio.
Además, para los amantes del diseño original existen vinilos decorativos especiales para cubrir los electrodomésticos, que les dan prácticamente el aspecto que quieras.
Al decidir los parámetros que te convienen, debes saber de antemano si el lugar elegido es adecuado para la lavadora.

Existen normas para el funcionamiento seguro de estos aparatos, y a la hora de dimensionar el espacio hay que comprobar que se cumplen. Tenlas presentes:
- Enchufe con toma de tierra y protección diferencial, fuera de las zonas de salpicaduras. Las normas eléctricas fijan zonas del baño, cerca de la ducha o la bañera, donde no se pueden instalar enchufes; consulta a un electricista.
- Nada de alargadores ni regletas para conectar la lavadora.
- Acceso fácil a las llaves de paso, las mangueras y el desagüe.
- Unos centímetros libres detrás de la máquina para mangueras y cables.
- Buena ventilación, para que la humedad no dañe muebles ni juntas.

Opciones de ubicación
No importa lo estrecho que sea tu cuarto de baño: casi siempre es posible colocar también una lavadora, sobre todo si se estudian con cuidado todas las opciones. Montar el lavabo encima de la lavadora está lejos de ser una solución perfecta, pero a veces no hay alternativa. Se puede salir bien parado si compras una lavadora de altura relativamente baja y un lavabo con sifón plano o lateral, que permite colocarlo más abajo.
Si lo haces bien, no pierdes nada de espacio, porque la lavadora queda oculta bajo el lavabo; sin esos dos detalles (la lavadora baja y el sifón lateral) la opción difícilmente sería viable. Eso sí, revisa de vez en cuando que el sifón no gotee sobre el aparato.
En definitiva, vale la pena considerar esta opción, aunque sólo sea por la comodidad de la instalación: las tuberías de agua y desagüe quedan lo más cerca posible.

También se puede colocar el electrodoméstico en una esquina o simplemente contra una pared, si el espacio de encima se aprovecha con mobiliario: un pequeño armario o unas estanterías bien ancladas pueden colgarse sobre la máquina. Así, el espacio no sirve sólo para la lavadora y la superficie ocupada da el máximo beneficio. En estante en el baño encima de la lavadora tienes ideas concretas.
Una tendencia relativamente nueva es empotrar la máquina en un armario, por extraño que parezca. Hacer un armario sólo para eso no merece la pena, pero si ya ibas a prever un lugar para guardar toallas en el baño, puedes reservar al mismo tiempo una esquina del mueble para la lavadora.

La ventaja de esta solución es que se aprovecha el espacio sobre el electrodoméstico: es, en esencia, una copia de la opción anterior, pero con un cuerpo común para la lavadora y los estantes. Es especialmente adecuada si tienes un cuarto de baño separado del aseo.
Una alternativa más popular para empotrar la lavadora es instalarla bajo la encimera. Por regla general, la profundidad de la encimera debe ser aproximadamente igual a la de la propia máquina, y el espacio libre necesario en la parte trasera se consigue con un pequeño nicho en la pared, de modo que los mandos queden accesibles. A veces la encimera se hace más ancha y entonces la presencia de la máquina se puede disimular por completo con cortinas especiales o incluso con una puerta.
Muy a menudo, al instalarla bajo la encimera, el diseño se combina con el lavabo, que queda al lado de la lavadora; en algunos casos es el propio lavabo el que marca los parámetros de la encimera. Esta disposición se elige más o menos por la misma razón por la que la máquina suele montarse directamente bajo el lavabo: es cómoda desde el punto de vista técnico, porque las conexiones de agua y desagüe quedan juntas.
La lavadora puede colocarse incluso en un baño muy pequeño, de unos cuatro metros cuadrados, donde deben caber el lavabo, el inodoro y la lavadora. Los especialistas aconsejan empotrarla en algo, a ser posible no sólo para ahorrar espacio, sino para camuflar el aparato.
En muchos casos, la sensación de estrechez no se debe tanto a una falta real de espacio como a una percepción puramente visual; por eso es muy importante acabar el baño en un estilo uniforme, con pocos elementos de diseño «extraños».
Es poco probable que tu baño sea del color de la carcasa de la máquina, así que conviene que ésta no se vea.
Para la superficie de 4 metros cuadrados descrita, la solución ideal es instalar la máquina bajo el lavabo, porque las demás opciones no son viables: no hay manera de meter un mueble donde ya cuesta darse la vuelta. Tendrás que aceptar que el lavabo quede algo más alto de lo habitual, pero no hay que exagerar: es eso o nada.
Si aun con esta disposición de los sanitarios apenas queda espacio libre en el baño, puedes ganar un poco más de forma algo inusual: en lugar de un inodoro clásico con pie, instala un inodoro suspendido, que permite acercar la máquina y despeja el suelo.
Si ni siquiera el truco del inodoro suspendido basta, puedes ahorrar espacio de otra forma: sustituir la bañera por una cabina de ducha. Para quienes disfrutan bañándose recostados es, por supuesto, una pérdida importante, pero se puede encontrar una cabina con bordes altos, que duplica en parte las funciones de la bañera y ocupa algo menos de espacio. Si te decides por esta opción, mira cuál es la altura de una cabina de ducha y cómo elegirla.
Conviene señalar que todo depende del tamaño y la forma de tu habitación: en algunos casos, sustituir la bañera por una cabina no sólo no ahorra espacio, sino que complica la situación, porque la cabina sobresale en el centro del baño.
Cómo ocultar la lavadora
Arriba ya hemos visto por qué en una habitación estrecha conviene ocultar la lavadora, para que nada delate su presencia cuando no se usa. Hay tres formas principales de hacerlo.
Tras un tabique con puerta
Esta opción es para quienes tienen espacio suficiente. Lo bueno de una pared maciza es que deja muchas opciones para integrarla en el diseño general; a grandes rasgos, puedes incluso alicatar la puerta para que sea idéntica al resto del acabado.
Como alternativa, la puerta puede revestirse con piedra líquida o simplemente pintarse para integrarla en todo el interior.

Una cortina
Es una solución peculiar, que sólo funciona si logras encontrar una cortina de estilo no muy distinto del de la decoración general de la habitación.

Al mismo tiempo, habrá que quitarla periódicamente para lavarla, lo que significa que necesitarás una cortina de repuesto o asumir que, de vez en cuando, el aspecto del baño empeorará un poco.
Vinilos adhesivos
Los fabricantes de materiales de acabado han pensado en esta necesidad y producen vinilos adhesivos especiales que pueden transformar mucho el aspecto de los electrodomésticos. Pégalos sin tapar las rejillas de ventilación ni el panel de mandos.

Naturalmente, si miras con atención se nota que es una lavadora y no otro trozo de pared que sobresale, pero en general se reduce la sensación de ondulaciones e inserciones de otros colores en la habitación, lo que tiene un efecto positivo en la percepción del espacio.
Ejemplos de interiorismo
Estas son algunas ideas de cómo resolver el espacio de un cuarto de baño pequeño:
- Máquina bajo un mueble: el espacio de un baño pequeño no es sólo superficie de suelo, sino también altura; dentro del mueble pueden caber estantes amplios para guardar cosas.
- Bajo la encimera, junto al lavabo: cuando hay espacio, la lavadora se empotra bajo la encimera; sobre ella queda una superficie cómoda para toallas y accesorios de aseo.
- Bajo el lavabo: en un baño muy pequeño, donde no hay otro sitio para el aparato, suele ser la única alternativa.
- Integrada en un baño de estilo clásico: se elige un modelo claro y una iluminación suave para que la máquina se funda con el interior luminoso que la rodea.
