Las flores secas se utilizan a menudo para crear bonitos ramos y aplicaciones. Para tener siempre a mano un material para la creatividad, es importante aprender a preparar adecuadamente las plantas. Cualquiera puede hacerlo.
El proceso de secado de flores permite conservar su forma, color y textura por mucho tiempo. Existen varios métodos para secar flores, y cada uno tiene sus propias ventajas. Aquí te mostramos algunos de los más efectivos:
- Secado al aire: corta las flores cuando estén en su mejor momento, agrúpalas en pequeños ramos y cuélgalas boca abajo en un lugar seco, oscuro y bien ventilado.
- Secado con gel de sílice: para un secado más rápido y con menos riesgo de perder color. Coloca las flores en un recipiente y cúbrelas completamente con gel o cristales de sílice.
- Secado en microondas: es la opción más rápida. Coloca las flores entre dos papeles absorbentes y caliéntalas en intervalos de 30 segundos, vigilando siempre, hasta que estén secas.
- Secado en prensa: ideal para flores planas, para tarjetas o cuadros. Coloca las flores entre hojas de papel absorbente y ejerce presión con libros pesados o con una prensa para flores. El proceso puede durar varias semanas.
Recuerda que no todas las flores son aptas para secarse. Algunas, como las amapolas o los lirios, son más frágiles y pueden perder su forma fácilmente. Es importante seleccionar flores resistentes y con pétalos gruesos para obtener mejores resultados.

¿Cuándo y cómo cortar las plantas?
La recogida de flores para secar comienza con la selección de las plantas. Debe hacerse cuando el tiempo es seco, a media mañana, cuando el rocío ya se ha evaporado: las flores húmedas se secan mal y pueden enmohecerse. Las mejores plantas para recolectar son las que crecen lejos de las carreteras.

Hay muchos tipos de hierbas que se pueden preparar para el invierno. Lo principal es que sean rígidas. El algodón, la hierba bozal, la craspedia, el limonium o la gypsophila pueden prepararse y utilizarse para la creatividad. Quedan muy bien en ramos, coronas y otras composiciones. Además, se pueden añadir otras plantas como el eucalipto o la lavanda para dar un toque aromático a las decoraciones.
Las hierbas se suelen recolectar en verano, de mayo a agosto. Hazlo durante el periodo de floración de las plantas o de formación de capullos en ellas. No es necesario arrancar los tallos. Las hierbas suelen cortarse con tijeras o tijeras de podar afiladas. Es importante evitar cortar demasiado cerca de la base, ya que se puede dañar la planta y dificultar su crecimiento futuro.

Muchas flores también se pueden preparar en casa. Se cortan cuando están en flor. Suele ser en julio o agosto. Las flores se cortan con el tallo. Hazlo con tijeras o tijeras de podar. Para mantener la forma y el color, es recomendable secarlas en un lugar oscuro y bien ventilado, lejos de la luz directa del sol.

Plantas como la lavanda, la hortensia, la rosa, la celosia o el amaranto pueden prepararse para ramos. Las flores secas decorativas ya hechas se suelen utilizar para crear bonitos ramos voluminosos o en trabajos con resina epoxi. Además, algunas plantas como el crisantemo pueden ser útiles para dar un toque especial a los arreglos florales por su duración y colores vibrantes.

No cortes plantas ya marchitas: no se podrán secar. Las flores marchitas, además de perder su aspecto, pueden desarrollar hongos y bacterias durante el secado, lo que estropea el resultado.
Las espiguillas secas también aportan originalidad a los ramos de flores. Plantas como la cebada, el centeno y la avena pueden utilizarse para la creatividad. Pueden recolectarse verdes o una vez maduras. Lo principal es llegar antes de que se caigan las espiguillas. Las espiguillas añaden una textura rústica y natural a los arreglos, siendo muy apreciadas en decoraciones de estilo campestre.

Las espiguillas se cortan en el mismo suelo. En si es necesario, la parte inferior del tallo se puede recortar posteriormente. Para asegurarse de que las espiguillas no pierdan su forma durante el secado, se pueden atar en pequeños ramos y colgarlas boca abajo en un lugar fresco y ventilado.

El follaje de la planta suele recolectarse cuando está en flor. Se arrancan cuidadosamente junto con el pecíolo o se cortan con tijeras de podar. Si el follaje resulta dañado por enfermedades o plagas, merece la pena deshacerse de él. Es recomendable tratar las plantas con productos naturales para evitar que se desarrollen plagas antes de la recolección.

Los frutos deben cortarse sólo cuando estén completamente maduros. Pero hay excepciones. Por ejemplo, los escaramujos deben recogerse inmaduros. De lo contrario se arrugarán. Los frutos como las bayas y las semillas pueden añadir un toque extra de color y textura a los ramos secos.

Las ramas también se utilizan para decorar composiciones complejas y ramos. Se pueden recolectar no solo en verano, sino también en otoño o a principios de invierno. Suelen cortarse en ángulo con tijeras de podar afiladas y se secan enseguida. Hazlo lejos de aparatos de calefacción, ya que el calor excesivo puede dañar las flores. Recuerda que las flores secas pueden durar mucho tiempo si se guardan en un lugar seco y oscuro.

Métodos de secado
El material cosechado se puede secar de varias maneras. Cada una de ellas tiene sus propias peculiaridades.

Las plantas planas se secan en una prensa con papel, o también se pueden planchar con una plancha tibia entre dos papeles. Las plantas voluminosas se secan colgadas, con gel de sílice o, con cuidado, en el microondas durante intervalos cortos; no las seques en el horno con la puerta abierta, porque es un riesgo de incendio.

Después de secarse, las plantas pueden utilizarse inmediatamente para el fin previsto o enviarse a guardar.
Consejos útiles
A quienes secan plantas por primera vez les serán útiles los consejos de los aficionados con más experiencia:
- Elige flores sanas, sin manchas ni golpes.
- Quita las hojas inferiores del tallo para que no se pudran.
- No juntes demasiados tallos en un mismo ramo.
- Etiqueta cada ramo con la fecha y la especie.
- Prueba con pocas flores antes de preparar una cantidad grande.

Si lo haces todo correctamente, el material preparado con tus propias manos tendrá buen aspecto y se conservará durante mucho tiempo.
Errores comunes al secar flores
Elegir flores inadecuadas es uno de los errores más frecuentes. Algunas flores, como las orquídeas o las rosas muy húmedas, no se secan bien y pueden perder su forma o color. Es mejor optar por flores con pétalos firmes y menos propensas a descomponerse, como margaritas, lavanda o girasoles pequeños.
Exponer las flores directamente al sol también puede arruinar su apariencia. El calor excesivo puede hacer que pierdan sus colores rápidamente. Mejor secarlas en un lugar oscuro, seco y bien ventilado, como un armario o una habitación sin mucha luz.
Usar un método de secado inapropiado como dejar las flores simplemente sobre una superficie plana puede resultar en una pérdida de estructura. El secado en racimos colgados boca abajo garantiza que las flores mantengan su forma. Asegúrate de atarlas con hilo de algodón para evitar daños.
No controlar la humedad es otro error común. Si el ambiente está demasiado húmedo, las flores pueden desarrollar moho. Utiliza deshumidificadores si es necesario o coloca las flores en un lugar con buena circulación de aire.
Intentar secar demasiadas flores a la vez dificulta el proceso. Al llenar el espacio de secado con demasiadas flores, no les das suficiente espacio para secarse adecuadamente, lo que puede provocar que no se conserven bien.
Ignorar la fase de resecado puede causar que las flores no lleguen a su punto de secado ideal. Asegúrate de dejarlas en su lugar de secado el tiempo suficiente, incluso después de que ya no se vean mojadas, para evitar que queden blandas o quebradizas.
Cómo conservar las flores secas por más tiempo
Guarda las flores secas en un lugar oscuro, seco y bien ventilado para evitar que pierdan su color y textura. Evita la exposición directa al sol, ya que los rayos ultravioleta pueden decolorarlas rápidamente.
Coloca las flores secas en un recipiente hermético o en bolsas de tela para protegerlas del polvo y la humedad. El uso de cajas o frascos de vidrio también ayuda a mantenerlas en buen estado por más tiempo.
Si las flores son especialmente frágiles, rocíalas con una capa ligera de laca o spray fijador. Esto les dará mayor rigidez y evitará que se desintegren fácilmente.
Evita la humedad en el ambiente, ya que el exceso de agua puede descomponer las flores secas y hacer que pierdan su forma. Utiliza deshumidificadores si es necesario para mantener el aire seco.
Al almacenar las flores, asegúrate de que no estén aplastadas ni demasiado apretadas. Déjalas respirar, manteniéndolas en espacios con suficiente espacio para que no se deformen ni se aplasten entre sí.
Si las flores secas se usan para crear arreglos, es recomendable revisarlas periódicamente para asegurarte de que no estén deterioradas o dañadas por insectos.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tardan en secarse las flores?
Al aire, entre 2 y 3 semanas según la flor y la humedad. Con gel de sílice, de 2 a 7 días. En prensa, varias semanas.
¿Qué flores se secan mejor?
Lavanda, rosas pequeñas, gypsophila, craspedia, limonium, eucalipto y espigas de cereales.
¿Cómo evito que se decoloren?
Sécalas en la oscuridad y guárdalas lejos del sol directo.
Si buscas ideas para usarlas, mira las flores secas en el interior y las manualidades con flores secas.
