Gatitos recién nacidos: desarrollo y normas de cuidado

Si tienes una gata en casa, tarde o temprano surge la cuestión de las crías. Para ayudar a la gata y cuidar bien de los gatitos recién nacidos, conviene conocer lo básico de su desarrollo en los primeros días y semanas, la rutina diaria y la alimentación. Si todo va bien, los gatitos ganarán peso rápidamente y se harán fuertes. Cualquier duda sobre su salud debe consultarse con un veterinario.

Peculiaridades del desarrollo

En la naturaleza, una gata encuentra un lugar adecuado, crea un rincón para ella y allí da a luz y amamanta a sus crías. En un piso es más difícil hacerlo, así que el propietario puede ayudar a organizar un lugar cómodo y tranquilo donde la mamá pueda estar a solas con sus bebés.

A la hora de elegir un lugar para las mascotas, hay que fijarse en una parte de la habitación suficientemente sombreada, donde no entre luz brillante. Los gatitos en las primeras semanas necesitarán paz y tranquilidad, por lo que el lugar de descanso debe estar lo más alejado posible de la sala común y el pasillo.

Cómo alimentar a un gatito recién nacido?

La habitación debe estar templada para que los recién nacidos no pasen frío: en la zona del nido, durante la primera semana, hacen falta unos 28-30 grados, y unos 22-25 grados en el resto de la estancia. Evita las corrientes de aire para que los gatitos no se enfríen. En las primeras semanas conviene ventilar con cuidado, sin crear corrientes, y no hacer cambios bruscos de temperatura. Tras el parto, comprueba que todos los gatitos respiran, se mueven y tienen aspecto normal.


Gatitos recién nacidos: desarrollo y normas de cuidado

Si los bebés maúllan y se mueven, es que están bien. Si un gatito parece enfermo, no respira bien o presenta una malformación evidente, acude de inmediato al veterinario: solo un profesional puede valorar si tiene opciones o cómo ayudarlo. Los gatitos normales nacen con los ojos cerrados y los oídos aún sin funcionar; estos sentidos empiezan a funcionar un poco más tarde.

Los gatitos abren los ojos entre los 7 y los 10 días de vida, aunque al principio ven borroso. No intentes abrirlos tú mismo. Si hay secreción o los párpados están pegados, límpialos con un disco de algodón humedecido en agua tibia hervida y consulta al veterinario. El color de los ojos suele ser azulado y, hacia las 6-8 semanas, el iris adquiere su tono definitivo.

El gatito no necesita orientarse en el espacio, porque la madre está cerca y se ocupa de todo. Estos cuidados se prestan las veinticuatro horas del día. Los oídos se abren hacia los 5-9 días. A las tres semanas el gatito empieza a parecerse a uno adulto: ve bien, tiene las orejas erguidas, aprende a caminar y explora su entorno.

Los recién nacidos pasan la mayor parte del tiempo durmiendo y mamando, por lo que aún no se mueven activamente. A partir de las dos semanas, el periodo de vigilia aumenta y los gatitos intentan ponerse en pie. Hacia la tercera semana ya caminan con más seguridad.

En unos pocos días van adquiriendo habilidades y las usan cada vez mejor. Después empiezan a salir del nido para explorar el entorno.

Al principio los gatitos se alimentan exclusivamente de leche materna, que debe ser lo bastante nutritiva para toda la camada, por lo que la gata necesita buena alimentación. En cuanto salen los dientes de leche (hacia la tercera o cuarta semana), empiezan a probar comida sólida. Al nacer, un gatito pesa unos 90-110 gramos y gana entre 10 y 15 gramos al día si la madre se alimenta bien y el bebé mama correctamente. Duplica su peso aproximadamente en la primera semana.

Si en la primera semana hay una desviación importante (el gatito no gana peso, llora sin parar o está frío), acude al veterinario cuanto antes, porque el riesgo es alto.

Higiene

El cuidado de los gatitos tras el parto recae en la gata, que sabe lo que tiene que hacer. Además de darles calor y alimento, la madre les ayuda a defecar y orinar: los recién nacidos no lo hacen por sí solos, necesitan ser estimulados desde fuera. La gata lo hace lamiéndoles la zona genital y anal después de cada toma.

Si los gatitos se separan de la madre desde el principio, tendrás que ocuparte tú. No es posible sustituir del todo a la gata, pero se puede imitar su cuidado. Para estimular la digestión, humedece un disco de algodón o un paño suave en agua tibia (no caliente) y masajea suavemente el vientre y la zona anal tras cada comida, hasta que el gatito orine y defeque. No uses soluciones de manganeso ni productos antisépticos.

La higiene no consiste solo en estimular y mantener limpios a los gatitos: hay que fijarse en el color y la consistencia de las heces, que reflejan su estado de salud. Orientación general:

  • marrón y de consistencia blanda: normal;
  • amarilla o muy líquida: posible problema de alimentación o infección, consulta al veterinario;
  • verdosa, con moco o con sangre: acude al veterinario;
  • muy dura o inexistente durante más de un día: también requiere consulta.

Importante: no introduzcas a los gatitos en la bandeja sanitaria antes de las tres semanas. Cuando ya ven y oyen bien, caminan con normalidad y comprenden muchas cosas, se les puede enseñar a ir al baño en un lugar claramente señalizado.

La higiene de los gatitos pequeños incluye el cuidado de los ojos y la nariz, que deben limpiarse si hay secreción o costras. Si no hay madre, limpia al gatito después de cada comida hasta que pueda hacerlo por sí solo.

El pelaje se limpia con un paño suave humedecido en agua tibia. No se debe bañar a los gatitos pequeños; si viven con la madre, ella se encarga de su aseo, y tú solo debes vigilar que estén sanos.

Si aparecen pulgas, hay que actuar cuanto antes, porque en gatitos pequeños pueden causar anemia, una reacción alérgica o incluso la muerte. No uses antiparasitarios para adultos ni remedios caseros: pregunta al veterinario qué producto es seguro para su edad y peso.

El adiestramiento en la bandeja es un paso importante. Si el gatito no se separa de su madre, será ella quien le enseñe y lo lleve a la bandeja en el momento adecuado. Si lo cuidas tú solo, empieza cuando los gatitos sean un poco más independientes (a partir de las tres o cuatro semanas). Tras cada comida, puedes colocarlo en la bandeja y estimularlo suavemente.

Gatitos recién nacidos: desarrollo y normas de cuidado

Hazlo cerca de la bandeja para que el gatito asocie el lugar. Guiados por el olor de sus propias deposiciones, los gatitos intentarán hacerlo solos.

¿Cómo alimentar?

Los gatitos que están con su madre se alimentan exclusivamente de su leche, que basta hasta que se fortalecen y crecen. Si se quedan sin gata, hay que alimentarlos tú. Como no se puede conseguir leche de gata, hay que usar un sustituto específico.

No les des leche de vaca, porque no es adecuada y puede provocarles diarrea. Los preparados para bebés humanos tampoco sustituyen a la leche materna.

Lo correcto es comprar en la clínica veterinaria o en una tienda especializada un sustituto de leche materna para gatitos y prepararlo exactamente según las instrucciones del envase. Dáselo tibio, con un biberón especial o, mejor, con una jeringa sin aguja, con el gatito boca abajo (sobre el vientre), nunca de espaldas, para evitar que aspire el líquido. Prepara cada vez una porción fresca para que no se estropee. Los biberones y jeringas deben lavarse a fondo y esterilizarse tras cada toma.

Un gatito recién nacido crece y gana peso con rapidez, sobre todo gracias a la cantidad óptima de alimento que toma. Según la edad, varían el número de tomas y el tamaño de las raciones. Orientación general (confirma las cantidades con tu veterinario):

EdadFrecuencia de las tomas
1.ª semanacada 2-3 horas, también de noche
2.ª semanacada 3 horas
3.ª-4.ª semanacada 4 horas
A partir de la 4.ª semanasustituto de leche más papilla o comida húmeda para gatitos, 4-5 veces al día

Cuando la mascota ya es más fuerte, ve bien y se mueve con soltura por la casa, necesita mucha más energía, por lo que hay que ir complementando la dieta con alimentos nuevos.

La comida nueva debe introducirse poco a poco, junto con el sustituto de leche que ya conoce. A partir de la cuarta semana se puede dar una papilla de comida húmeda para gatitos mezclada con sustituto de leche, y después comida húmeda y pienso para gatitos remojado. Al final del segundo mes, el gatito debería comer ya solo comida para gatitos. Cualquier cambio de dieta debe ser gradual.

Gatitos recién nacidos: desarrollo y normas de cuidado

La combinación de comida húmeda y seca es muy adecuada, porque aporta todos los nutrientes necesarios y ayuda a evitar problemas digestivos.

Cuidado de la salud

Si los gatitos viven con la gata, ella decide casi todo sobre su cuidado y su salud. El dueño solo puede ayudar un poco, creando las condiciones para que toda la familia viva cómodamente. Si los bebés se quedan solos, hay que esforzarse mucho por sustituir a la madre, con el mismo ambiente acogedor y cuidados constantes.

En las primeras semanas es esencial mantener calientes a los gatitos, porque son muy pequeños y su pelaje no les protege del frío. En su nido debe haber una fuente de calor controlada: una manta térmica de baja potencia para mascotas o una botella de agua caliente envuelta en una toalla, de forma que no queme. Debe existir también una zona más fresca a la que puedan desplazarse si tienen calor.

Una cría que crece sin madre necesita que una persona le proporcione socialización. Mientras son muy pequeños, es mejor no manipularlos más de lo necesario para que descansen, pero en cuanto empiezan a caminar es importante jugar con ellos, acariciarlos y darles cariño. A medida que crece, hay que presentarle los objetos de la casa: un lugar para dormir, una bandeja, un cuenco y juguetes. La bandeja sanitaria ocupa un lugar importante en la vida de un gato de interior.

Gatitos recién nacidos: desarrollo y normas de cuidado

Compra una bandeja de tamaño adecuado y con bordes bajos para que el gatito pueda usarla cómodamente. Al principio, usa una arena natural y no aglomerante, ya que los gatitos pueden probarla y confundirla con comida. Vigila las visitas del gatito a la bandeja para comprobar que lo hace bien y no se hace daño.

Gatitos recién nacidos: desarrollo y normas de cuidado

Para dar al gatito el ritmo de actividad necesario y favorecer su socialización, juega con él a menudo con juguetes y pelotas adecuados. Combina el juego con la educación, controlando su comportamiento y enseñándole a no arañar ni morder. En cuanto a los cuidados sanitarios, tenlos en cuenta aunque el gato no salga de casa.

La vacunación a tiempo contra las enfermedades infecciosas (como el moquillo felino) y la desparasitación serán una parte esencial de los cuidados. El veterinario fijará el calendario: normalmente las primeras vacunas se ponen a partir de las 8-9 semanas, y la rabia (si es obligatoria en tu zona) más adelante. Asegúrate de que no tenga pulgas, garrapatas, hongos ni parásitos intestinales; si los detectas, consulta con un veterinario.

La higiene se limitará a la limpieza periódica del pelaje y, muy ocasionalmente, al baño, cuando el gatito sea mayor y el veterinario lo permita.

Recomendaciones útiles

Si la gata tiene gatitos, es mejor no tocarlos justo después de nacer, porque la madre puede ponerse nerviosa e incluso reaccionar mal. Para favorecer la socialización, puedes cogerlos en brazos a partir de la segunda semana de vida, durante intervalos breves, para no inquietar a la madre. Cuando los gatitos cambien de dientes, lee cuándo cambian los dientes los gatitos y cómo ocurre.

El cuerpo del bebé es muy frágil: manéjalo con cuidado y suavidad para no hacerle daño.

Para que la convivencia con el gatito, y más tarde con el gato adulto, sea cómoda, protege los muebles de sus afiladas garras con un rascador y corta las uñas con regularidad.

Para mantener limpio y cuidado al gatito, necesitarás un cepillo o peine especial para gatos que ayude a eliminar el pelo muerto. Sobre todo durante la muda, evitará que se formen bolas de pelo, ya que el gatito se lame para asearse.

Gatitos recién nacidos: desarrollo y normas de cuidado

No son adecuados los peines normales ni los de plástico duro, por lo que conviene comprar un cepillo diseñado para gatos.

Gatitos recién nacidos: desarrollo y normas de cuidado

El juego y la educación deben ser parte de la rutina del gatito, pero no siempre una persona sabe adiestrar bien a un animal. Existen productos que ayudan a disuadir al gatito de ir a ciertos lugares y a atraerlo hacia su transportín o su cama. El cuidado del gatito no está completo sin el cepillado, que además reduce los problemas con el pelo.

Para facilitar el cepillado de dientes, compra una pasta con sabor a carne o pescado, específica para gatos, y un cepillo cómodo y de buena calidad. Otra actividad importante es la limpieza de oídos, para detectar a tiempo la suciedad, los ácaros y las infecciones; hazla con productos veterinarios.

Con unos cuidados adecuados, incluso sin la madre, los gatitos pueden crecer y convertirse en compañeros cariñosos y sociables. La vida de la mascota será larga y feliz si el dueño aplica a tiempo las medidas necesarias para cuidar su salud.

Señales de alarma: cuándo acudir al veterinario

  • El gatito no mama o rechaza el biberón.
  • Está frío al tacto, apático o llora sin parar.
  • No gana peso o lo pierde.
  • Tiene diarrea, vómitos o dificultad para respirar.
  • Presenta secreción en ojos o nariz, o el vientre muy hinchado.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo abren los ojos los gatitos?

Entre los 7 y los 10 días de vida, aproximadamente.

¿Puedo darles leche de vaca?

No. Usa un sustituto de leche específico para gatitos.

¿Cuándo pueden empezar a comer comida sólida?

Hacia las 4 semanas, de forma gradual y con comida húmeda para gatitos.

Más información sobre cómo sacar a un gatito recién nacido sin mamá gata en el siguiente vídeo.

Por admin