Cada vez más personas se plantean tener una mascota exótica: un animal poco habitual que procede de otro clima o de otro entorno. Son interesantes por su aspecto, pero necesitan condiciones especiales y cuidados constantes. Antes de decidirte, conviene conocer los pros y los contras, la normativa de tu país y las necesidades reales de cada especie.
Pros y contras
Entre los aspectos positivos, la oferta es amplia: hay muchos animales distintos, interesantes por su aspecto inusual y su rareza, de diferentes tamaños y con caracteres muy diversos.
Pero las desventajas suelen pesar más. Muchos enferman con facilidad por falta de información sobre sus cuidados y su alimentación. No son juguetes, sino seres vivos: necesitan un régimen concreto de temperatura, luz y humedad, y suelen ser muy exigentes con la comida.

Muchos se sienten incómodos en el espacio reducido de un piso: algunos son demasiado grandes y otros necesitan cavar constantemente. Además, es habitual que causen molestias a las personas de la casa por el ruido, el olor o la actividad nocturna. Por eso, antes de comprar una mascota hay que sopesar todos los pros y los contras.
¿Es legal tenerlos?
La normativa varía según el país y la región, y cambia con el tiempo, así que consulta siempre la legislación vigente antes de comprar. Como ejemplo, en la Unión Europea el mapache y el coatí figuran en la lista de especies exóticas invasoras del Reglamento 1143/2014, que prohíbe tenerlos, criarlos, transportarlos y comerciar con ellos. Muchas especies silvestres, como los loris o el fénec, están además protegidas por el convenio CITES y su comercio está restringido o prohibido. Exige siempre documentación de origen, evita los animales capturados en la naturaleza y nunca sueltes a una mascota exótica en el campo: puede convertirse en una especie invasora.
Mascotas exóticas más habituales
Erizo africano
Es un erizo pequeño, de unos 18 a 25 cm, de hábitos nocturnos: duerme de día y se activa por la noche, por eso necesita una rueda para correr. Se alimenta de insectos (grillos, gusanos de harina), pienso para erizos o comida húmeda de gato de buena calidad, con algo de verdura y fruta a modo de premio. Necesita una jaula espaciosa y una temperatura estable de unos 22 a 26 °C, porque no debe hibernar. Cuando se siente amenazado se hace una bola y extiende las púas, y cuando se familiariza con un olor nuevo se unta las púas con saliva. Hay que acostumbrarlo al contacto poco a poco, ya que el estrés puede provocarle pérdida de púas. Más información en cómo cuidar erizos en casa y qué comen los erizos.
Axolote
El axolote o ajolote es una salamandra que conserva de adulta su aspecto de larva, con branquias externas, y vive siempre en el agua. Mide entre 15 y 25 cm y puede ser rosado, negro, marrón, blanco o dorado. Necesita un acuario amplio de agua fría (unos 14 a 18 °C), con filtro suave y sin corriente fuerte, y mejor con arena que con grava para que no se trague piedras. Se alimenta de lombrices, gusanos, camarones y trocitos de pescado, y en buenas condiciones puede vivir 10 años o más. Es un animal delicado que no soporta bien que lo manipulen. Si te interesa, mira cómo alimentar a un ajolote.

Cucaracha de Madagascar
Para cierta categoría de aficionados a lo exótico, las mejores mascotas son las cucarachas grandes. La cucaracha de Madagascar es tranquila, no vuela ni muerde y emite un silbido cuando se asusta. Mide unos 5 a 7 cm y vive en un terrario bien cerrado por arriba, con una temperatura de 22 a 28 °C, humedad moderada y acceso a agua. Es poco exigente: come verduras, frutas, hojas y restos vegetales. En cautividad puede vivir entre 2 y 5 años.


Petauro del azúcar
Es un pequeño marsupial planeador australiano que se alimenta de néctar, savia, fruta e insectos. Es nocturno, muy sociable y debe vivir en pareja o en grupo, con mucha interacción diaria; solo, puede deprimirse. Necesita una jaula alta y espaciosa, con ramas, una rueda y un nido, y una dieta equilibrada. Puede vivir más de 10 años, hace ruido por la noche y su cuidado es exigente, por lo que no es una mascota para principiantes.

Degú
Es un roedor chileno de unos 12 a 20 cm, activo de día y muy sociable, por lo que conviene tenerlo en pareja. Se domestica con facilidad. Vive en una jaula metálica amplia y de varios pisos, porque roe la madera, y necesita un baño de arena para cuidar su pelo. Su dieta se basa en heno y en pienso específico para degús; son propensos a la diabetes, así que hay que evitar la fruta, los dulces y la comida de la mesa. Vive entre 5 y 8 años.
Gato bengalí
Es un gato de aspecto salvaje, resultado del cruce de un gato doméstico con un gato leopardo asiático. Es ágil, saltarín, inteligente y muy activo, le encanta el agua y trepar, y necesita espacio, juegos y compañía. Su cuidado se parece al de otros gatos: hay que cepillarlo para eliminar el pelo muerto y ponerle un poste rascador para proteger el papel pintado y las alfombras. Se alimenta bien con pienso de calidad o con una dieta natural de carne de ave, conejo y ternera magra; digiere mal la comida de la mesa humana. Tienes más datos en las características de la raza y su carácter.


Animales silvestres que no recomendamos (y que pueden estar prohibidos)
Los siguientes animales son atractivos y aparecen a menudo en las listas de mascotas exóticas, pero son animales silvestres: su tenencia suele estar prohibida o restringida y es muy difícil, o imposible, garantizar su bienestar en una vivienda. Los describimos para que sepas por qué no son una buena idea.
Mapache
Es curioso e inteligente y pasa horas manipulando objetos con las patas, a menudo mojándolos en agua. En casa destroza muebles, papel pintado y armarios, es activo de noche, roba la comida a las otras mascotas y, al hacerse adulto, puede morder con fuerza y volverse agresivo, por lo que muchos acaban abandonados. En la Unión Europea es una especie invasora y su tenencia está prohibida.

Coatí
Parecido al mapache, tiene un tamaño similar al de un gato grande. Es muy activo, busca comida durante el día, duerme subido a los árboles y le encanta el agua, así que necesita mucho espacio y una piscina donde bañarse. Mantenerlo en un piso es incompatible con sus necesidades y, como el mapache, es una especie invasora prohibida en la Unión Europea.

Loris perezoso
Es un pequeño primate nocturno de ojos enormes que parece tierno, pero su mordedura es venenosa y los traficantes suelen arrancarle los dientes para venderlo. Está protegido por el convenio CITES y su comercio está prohibido. No debe tenerse como mascota.

Kinkajú
Es un mamífero arborícola nocturno de América, también llamado oso de la miel por su afición a las frutas dulces y la miel. Tiene una lengua larga con la que se alimenta del néctar de las flores y una cola prensil. Puede vivir 25 años o más, duerme de día, es ruidoso por la noche, puede morder y necesita un recinto enorme y alto. No es adecuado como mascota.

Fénec
Es un zorro del desierto de apenas 1,5 kg con unas orejas enormes. Es nocturno y excavador, ruidoso y difícil de educar, y necesita un clima desértico y un recinto amplio con suelo de arena. Está protegido por el convenio CITES, lo que limita su comercio.


Normas de mantenimiento
Cada animal tiene sus propias peculiaridades, su carácter y su nivel de actividad, y se adapta a las nuevas condiciones a su manera. Muchos de los animales de esta lista son nocturnos, y ninguno es un perro o un gato corriente. Antes de traerlo a casa:
- Infórmate a fondo sobre la alimentación, la temperatura, la humedad y el espacio que necesita la especie.
- Busca un veterinario especializado en animales exóticos cerca de tu casa: las visitas y los tratamientos suelen costar mucho más que para un perro o un gato.
- Compra solo a criadores o tiendas legales, con documentación, y nunca animales capturados en la naturaleza.
- Comprueba si es nocturno y si puedes soportar el ruido que hace (roer, arañar, excavar, sonidos propios de la especie).
- Averigua si puede provocar alergias, si muerde y qué enfermedades puede transmitir; extrema la precaución si hay niños pequeños o personas inmunodeprimidas en casa.
- Ten en cuenta su esperanza de vida: algunos viven décadas.
- Prepara el recinto adecuado antes de llevarlo a casa. No se deben encerrar en jaulas estrechas: en la mayoría de los casos hace falta equipar un recinto entero.

Ni los gritos ni las amenazas harán que un animal nocturno duerma de día. Un animal silvestre no se adapta a un dueño irresponsable, y vivir en una casa sin las condiciones adecuadas puede ser para él como cumplir condena en una celda.

Datos interesantes sobre el mapache, en el siguiente vídeo.
