
Si estás pensando en tener peces de acuario en casa por primera vez, merece la pena empezar por especies pacíficas y poco exigentes. Pueden ser siluros pequeños como los corydoras, ciprínidos como los danios, peces laberinto o tetras. Hemos preparado una lista con nombres y descripciones de peces que encajan bien en un acuario doméstico.

Characinos
Si vas a tener peces por primera vez, no elijas especies grandes y corpulentas. Es mejor empezar por peces pequeños de la familia de los carácidos (characinos), que viven en grupos, son coloridos y no requieren cuidados especiales.

Los tetras son muy populares. Por término medio alcanzan entre 3 y 5 cm y tienen formas y colores muy variados. Los tetras diamante y los de aleta dorada atraen por su belleza. Son bastante pacíficos y se desenvuelven bien en grupo. No se deben mantener en solitario ni en parejas, porque se estresan y pueden volverse agresivos con otros peces. Lo ideal es un grupo de al menos 6 ejemplares.

En la alimentación no tienen ninguna pretensión, lo que favorece a muchos acuaristas principiantes. Se recomienda alimentarlos con una dieta variada, incluyendo escamas de alta calidad, gránulos y alimentos vivos ocasionalmente (como artemia o daphnia) para una nutrición óptima.

Los pequeños y coloridos neones también pertenecen a los carácidos. Miden de media entre 3 y 4 cm y se distinguen por una franja azul brillante a lo largo del cuerpo. Para que mantengan sus colores, el agua debe estar limpia y bien oxigenada, y conviene tenerlos en grupo de seis o más.

Los neones comen con voracidad, pero es mejor darles pequeñas cantidades dos veces al día que una sola comida abundante, que ensucia el agua.

El tetra negro (Gymnocorymbus ternetzi) también es de carácter pacífico. Es poco exigente con la comida y se lleva bien con otras especies tranquilas, como los gupis, los portaespadas o tetras de tamaño similar. Evita combinarlo con peces agresivos o territoriales. Si te gustan los tetras raros, mira la ternecia caramelo.
Consideraciones importantes para mantener Characinos:
- Parámetros del agua: infórmate del pH, la dureza y la temperatura ideales de la especie que elijas; los cambios bruscos afectan a su salud.
- Filtración y oxigenación: un buen filtro y una oxigenación adecuada son esenciales para un ambiente sano.
- Tamaño del acuario: debe ser suficiente para el número de peces que planeas tener; el hacinamiento causa estrés y enfermedades.
- Plantas y escondites: ofréceles plantas y refugios para que se sientan seguros.
- Mantenimiento regular: haz cambios parciales de agua con regularidad.

Siluros
Casi todos los siluros pequeños de acuario tienen un carácter tranquilo y pacífico. Como son peces de fondo, pasan la mayor parte del tiempo cerca del sustrato y no suelen entrar en conflicto con otros peces.

Dos especies muy populares entre los acuaristas son los corydoras y los ancistrus.

Los corydoras son perfectos para quien empieza y quiere un pez tranquilo y bonito. Crecen hasta unos 5-8 cm según la especie, se alimentan sin dificultad y aprovechan los restos de comida del fondo, aunque eso no sustituye a darles alimento propio. Conviene mantenerlos en grupo de 4 o 5 y con un sustrato blando, como arena fina, que no les dañe los barbillones.

Peces laberinto
Estos peces reciben su nombre del órgano laberinto, que les permite respirar aire de la superficie. La mayoría son muy pacíficos y resistentes. Los gouramis, los bettas y los gouramis enanos son muy populares. Ten en cuenta que el betta macho es agresivo con otros machos y con peces de aletas largas, así que no es un pez de acuario comunitario.

Veámoslos más de cerca.

Los más populares
Esta es una pequeña selección de peces muy populares y pacíficos, que conviven bien con otras especies tranquilas:
- Gupi (guppy): colorido y fácil de cuidar.
- Platy y portaespada: resistentes y activos.
- Neón y tetra diamante: peces de cardumen para acuarios con plantas.
- Corydoras: siluros de fondo, ideales para principiantes.
- Gourami enano: pez laberinto tranquilo.
- Danio cebra: activo y muy resistente.

Más información sobre los peces de acuario pacíficos en el vídeo de arriba. Si quieres un pez laberinto, lee también sobre el pez gallo en un miniacuario.





Mantenimiento y cuidados
Realiza cambios parciales de agua semanalmente, aproximadamente un 20-25% del volumen total del acuario. Utiliza agua previamente tratada con un acondicionador para eliminar el cloro y otros compuestos dañinos.
Limpia el filtro cada dos semanas, enjuagando los materiales filtrantes con agua del acuario usada, no con agua del grifo. Un filtro limpio mantiene el agua clara y saludable.
Observa a tus peces diariamente. Cualquier cambio en su comportamiento, color o apetito puede indicar un problema. Actúa rápidamente ante cualquier síntoma de enfermedad.
Mantén una temperatura estable del agua, idealmente entre 24°C y 26°C, dependiendo de la especie. Un termómetro sumergible te ayudará a controlar la temperatura.
Alimenta a tus peces con una dieta variada, incluyendo alimentos en escamas, gránulos y alimentos vivos ocasionalmente. Evita la sobrealimentación; los restos de comida contaminan el agua.
Controla los niveles de amoníaco, nitritos y nitratos con un kit de pruebas de agua. Estos parámetros son cruciales para la salud de tus peces. Ajusta los cambios de agua en función de los resultados.
Asegúrate de que tu acuario tenga una buena oxigenación. Un filtro adecuado y una suave corriente superficial son suficientes para la mayoría de las especies pacíficas.
Proporciona a tus peces escondites y plantas para reducir el estrés y crear un ambiente natural. Selecciona plantas resistentes y apropiadas para tu tipo de acuario.
Posibles problemas y soluciones
Observa el comportamiento de tus peces diariamente. Cambios repentinos en la alimentación, letargo o daños físicos pueden indicar problemas.
Si un pez presenta heridas, aíslalo en un acuario hospital para evitar contagios y trata las lesiones con un producto específico para acuario, siguiendo las instrucciones del fabricante. Un acuario hospital pequeño, con un filtro y aireador, bastará.
Para prevenir enfermedades, mantén una excelente calidad del agua. Controla regularmente los niveles de amoníaco, nitritos y nitratos con un kit de pruebas. Cambios de agua parciales semanales, del 20-30%, son cruciales.
Una dieta equilibrada previene la desnutrición y problemas digestivos. Ofrece variedad, incluyendo alimento vivo ocasionalmente, para una nutrición óptima. Evita sobrealimentación; retira el alimento sobrante después de unos minutos.
Si notas una alta mortandad o enfermedades generalizadas, revisa la temperatura del agua, la oxigenación y los parámetros del agua. Una temperatura inadecuada o un nivel de oxígeno bajo pueden ser fatales.
La sobrepoblación estresa a los peces, aumentando su vulnerabilidad a enfermedades. Asegúrate de que tu acuario tenga el espacio suficiente para la cantidad de peces que aloja, considerando su tamaño adulto.
Un acuario limpio previene la acumulación de bacterias dañinas. Limpia regularmente el filtro y elimina los desechos orgánicos del fondo del acuario con un sifón. No utilices jabones ni detergentes.
En caso de enfermedad persistente, consulta a un veterinario especializado en peces. Proporciona toda la información relevante, incluyendo los parámetros del agua y la historia del pez afectado.
Preguntas frecuentes
¿Qué peces son los mejores para empezar?
Gupis, platys, corydoras, neones y danios cebra: son resistentes, pacíficos y toleran pequeños errores.
¿Cuántos peces puedo poner en mi acuario?
Como referencia, un litro de agua por cada centímetro de pez adulto, y siempre añadiéndolos poco a poco.
¿Cuánto tarda en estar listo un acuario nuevo?
Conviene esperar entre dos y cuatro semanas a que se estabilice el ciclo del nitrógeno antes de introducir los peces.
