Mangos para sartenes: tipos y peculiaridades de elección

Al comprar cualquier cosa, nos fijamos en todos sus componentes: que tenga el tamaño y los materiales adecuados, que sea cómoda de usar y, sobre todo, práctica. Lo mismo ocurre con las sartenes y, más concretamente, con sus mangos: hay que fijarse no solo en el material de la sartén, sino también en el del mango.

Las mejores sartenes para inducción.

Muchos de los siguientes factores dependerán también del mango, ya que es éste el que permite alcanzar, mover o sumergir la sartén. El mango debe ajustarse a tus nociones de comodidad, maniobrabilidad y versatilidad.

Mangos para sartenes: tipos y peculiaridades de elección

Y antes de comprar el modelo que te gusta, presta atención al mango, porque tiene muchas cualidades útiles.

Existen varios tipos de mangos para sartenes, y cada uno tiene sus propias ventajas y desventajas. Uno de los aspectos más importantes es el material con el que están hechos. Los mangos de acero inoxidable son muy duraderos y resistentes al calor, pero pueden volverse algo calientes en la parte más cercana a la sartén. Por otro lado, los mangos de baquelita o plástico tienen una ventaja de aislamiento térmico, lo que los hace más cómodos al tacto, pero pueden ser menos resistentes a los impactos o altas temperaturas a largo plazo.

Los mangos de madera, aunque son menos comunes, siguen siendo apreciados por su estética y confort. Suelen ser más ligeros y tienen un buen aislamiento térmico, lo que significa que no se calientan tanto como los metálicos. Sin embargo, requieren más cuidados, ya que pueden deteriorarse con el tiempo debido a la humedad o el contacto frecuente con altas temperaturas.

El tipo de mango también afecta la facilidad de manejo de la sartén. Algunos mangos están diseñados para ser ergonómicos, lo que facilita el agarre, especialmente cuando se cocinan alimentos pesados. Además, hay mangos que se pueden desmontar, lo cual es una característica práctica para aquellos que buscan ahorrar espacio al almacenar sus utensilios.

Mangos para sartenes: tipos y peculiaridades de elección

En cuanto a la seguridad, muchos mangos modernos incluyen mecanismos antideslizantes o recubrimientos especiales que mejoran el agarre y la estabilidad al manipular la sartén. También es importante asegurarse de que el mango esté firmemente sujeto a la sartén, evitando que se suelte durante el uso. La calidad de los materiales y el proceso de fabricación influyen directamente en la durabilidad y la resistencia al desgaste del mango.

Finalmente, ten en cuenta que la elección del mango también puede depender del tipo de cocina que practiques. Si prefieres cocinar a altas temperaturas o en inducción, es recomendable optar por mangos resistentes al calor y materiales que sean compatibles con tu tipo de cocina.

Tipos

Cualquier mango, como el de una sartén, tiene una forma y un tamaño determinados. Muchos fabricantes producen no sólo modelos macizos de sartenes con mango, sino también variantes con soportes extraíbles. Esto es, en primer lugar, conveniente para los consumidores, ya que ahorra significativamente el ya pequeño espacio de la cocina.

Mangos para sartenes: tipos y peculiaridades de elección

Últimamente, los fabricantes prestan cada vez más atención a un factor tan importante como la comodidad: el mango debe ajustarse de forma óptima a la mano y no causar molestias durante el uso. Todo esto se hace para eliminar posibles riesgos de quemarse o de volcar la sartén si es pesada.

Mangos para sartenes: tipos y peculiaridades de elección

Mucha gente recuerda las sartenes de hierro fundido de casa de sus abuelos. Tienen un mango moldeado, normalmente redondo y alargado, situado en uno de los lados de la sartén.

Mangos para sartenes: tipos y peculiaridades de elección

Los modelos más pesados llevan asas a ambos lados, de forma semicircular y colocadas en horizontal.

Hoy el mango de fundición se usa en muchos modelos de gama económica y media. Como alternativa, existen mangos de plástico resistente al calor o de silicona.

Mangos para sartenes: tipos y peculiaridades de elección

Se utiliza una gran variedad de motivos y diseños para conseguir un bonito diseño.

Una peculiaridad de los modelos de los últimos años es que, además de resistir el calor, los mangos son antideslizantes: si los agarras con las manos mojadas o húmedas, no resbalan.

Mangos para sartenes: tipos y peculiaridades de elección

Merecen mención aparte las sartenes de hierro fundido. Tradicionalmente se fabricaban sin mango añadido o con asas moldeadas, porque una sartén así ya pesa bastante de por sí. Si el mango está mal fijado o no está apretado del todo, la sartén puede caerse de las manos y, como su peso mínimo parte de unos 2,5 kg, el golpe sería muy fuerte.

A la hora de elegir sartenes, cada vez se compran más modelos con mango extraíble. Se ahorra espacio tanto en la cocina como en el horno y es mucho más fácil colocar estas sartenes en el lavavajillas. En resumen, los utensilios de cocina se vuelven más compactos.

Mangos para sartenes: tipos y peculiaridades de elección

El propio mecanismo, gracias al cual se fija el soporte, puede variar.

El mecanismo más popular, presente en muchas sartenes con mango extraíble, es el de pulsador. Es sencillo: para desenganchar el mango basta con pulsar el botón o tirar de él hacia ti, levantarlo unos 45 grados y soltarlo.

Esto resulta muy cómodo si, por ejemplo, tienes una mano libre durante la cocción.

Un mecanismo más complicado es aquel en el que el botón está empotrado. Normalmente el botón es duro y hay que hacer fuerza para que funcione.

Mangos para sartenes: tipos y peculiaridades de elección

Para volver a enganchar el mango, se hace todo en orden inverso: solo hay que esperar a oír un clic, que indica que el mango y la sartén están unidos. La sartén puede desplazarse hacia un lado, por lo que conviene sujetarla con la mano libre, lo que puede resultar incómodo si está en el horno, por ejemplo.


Mangos para sartenes: tipos y peculiaridades de elección

Existen además los mangos plegables y los desenroscables. Lo único que tienen en común es que están pensados para ahorrar espacio.

Mangos para sartenes: tipos y peculiaridades de elección

Un mango plegable tiene una pequeña «rodilla» en el centro que se dobla en un ángulo determinado. Es decir, si necesitas guardar la sartén, puedes doblar esta «rodilla» y el mango se pliega por la mitad.

Hay modelos en los que el mango se separa de la olla desenroscando el mecanismo de sujeción que lleva incorporado.

Mangos para sartenes: tipos y peculiaridades de elección

Como desventaja se puede considerar el tiempo que se tarda en fijar el mango a la sartén. El proceso de enroscado sólo puede realizarse sujetando la sartén con una mano y enroscando el mecanismo con la otra.

Material de fabricación

Hoy los mangos se fabrican con materiales asequibles y conocidos, como acero inoxidable, baquelita, silicona, plástico resistente al calor o madera. Son materiales baratos, pero permiten que la batería de cocina dure mucho más.

Mangos para sartenes: tipos y peculiaridades de elección

La deformación por las temperaturas altas aparece enseguida: el plástico se funde o primero se hincha y luego se asienta y solidifica de forma que ya no sirve. Por eso no conviene meter en el horno ni dejar sobre un fuego fuerte sartenes con mangos de plástico, salvo que el fabricante lo permita expresamente.

Mangos para sartenes: tipos y peculiaridades de elección

Si quieres ver cómo funciona una sartén con mango extraíble, mira el vídeo de arriba. Y si te interesa el revestimiento, lee sobre las sartenes con revestimiento de titanio o las sartenes para cocina de inducción.

Mantenimiento y Durabilidad

Para prolongar la vida útil de los mangos, sigue algunos cuidados sencillos. Evita los utensilios metálicos que puedan rayar o dañar la superficie del mango. Utiliza utensilios de silicona, madera o plástico, que son más suaves.

La limpieza también influye en la durabilidad. No es recomendable sumergir los mangos de las sartenes en agua durante largos períodos. Si el mango es de madera, asegúrate de secarlo bien después de cada lavado para prevenir que se agriete o se deforme. En el caso de mangos de acero inoxidable o aluminio, simplemente límpialos con un paño seco o ligeramente húmedo. Evita productos abrasivos que puedan rayar la superficie.

Si el mango está atornillado, verifica periódicamente los tornillos para asegurarte de que estén bien ajustados. Si notas que alguno está flojo, apriétalo para evitar que el mango se afloje con el uso. También, algunos mangos pueden necesitar un tratamiento con aceite para evitar que se resequen, especialmente los de madera.

Por último, al elegir una sartén, ten en cuenta el material del mango. Los mangos de acero inoxidable son más resistentes y duraderos, pero pueden volverse calientes durante el uso. Los mangos de silicona o baquelita, por otro lado, suelen ser más cómodos y aislantes, pero pueden desgastarse con el tiempo debido a su exposición constante al calor.

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