
Un escurreplatos es un accesorio imprescindible en la cocina. A la hora de elegirlo, hay que fijarse no solo en sus cualidades prácticas y estéticas, sino también en su tamaño. Incluso en cocinas pequeñas se pueden aprovechar los armarios para colocar un escurreplatos integrado, pero hay que tener en cuenta las medidas del mueble.
Los escurreplatos para armario se fabrican con las anchuras de los muebles de cocina: los más habituales son de 30, 40, 45, 50, 60, 80 y 90 cm. Los modelos pequeños sirven para cocinas compactas o para quienes lavan poca vajilla, y los grandes, para familias numerosas o cocinas con mucho uso, aunque ocupan más espacio en el armario.
Además, hay que tener en cuenta la altura del armario y la accesibilidad para colocar y retirar la vajilla. Algunos escurreplatos tienen un diseño más flexible, con estantes o niveles ajustables, que permiten aprovechar mejor el espacio.
Antes de comprarlo, mide el espacio del armario y compara las dimensiones de los escurreplatos disponibles. Piensa también si prefieres un modelo totalmente integrado en el mueble o uno independiente, porque eso afecta al diseño general de la cocina.
Parámetros estándar
Por regla general, la mayoría de los escurreplatos para armario están pensados para colocarse en los muebles altos, por lo que sus dimensiones vienen dictadas por el mueble. La profundidad suele permanecer invariable, en torno a 22-28 cm. Estas son las variantes de tamaño estándar:
- anchuras de 30, 40, 45, 50, 60, 80 y 90 cm;
- profundidad de 22 a 28 cm;
- uno o dos niveles.

La anchura estándar de los escurreplatos para armarios superiores suele oscilar entre 600 y 900 mm. Estos modelos se adaptan bien a la mayoría de las cocinas y tienen una buena capacidad para la vajilla de una familia normal.
Si el escurreplatos se coloca en un armario bajo, su anchura también viene determinada por las medidas del mueble, pero suele ser menor que la de los modelos «superiores». A veces hay ejemplares de 300 milímetros, ideales para espacios reducidos.

Los escurreplatos de menor tamaño son más compactos y resultan perfectos para apartamentos pequeños o para quienes no necesitan secar mucha vajilla. Los modelos más grandes, de 900 mm de anchura, son ideales para hogares con más necesidades.
Si la profundidad del módulo es mayor que la estándar, el espacio libre suele rellenarse con aparatos empotrados, lo que también hay que tener en cuenta. Los escurreplatos empotrados son una excelente opción para aprovechar al máximo el espacio, porque no sobresalen del mueble. Eso sí, hay que asegurarse de que haya suficiente ventilación, especialmente si el espacio es cerrado.

Variantes no estándar
Las tiendas y las empresas de muebles también ofrecen soluciones inusuales. Las características de los muebles rinconeros, de los armarios y de las puertas determinan el tamaño del escurreplatos. En los modelos no estándar la diferencia entre dos tamaños puede ser de 50 mm, mientras que en los estándar es de 100 mm. Entre los tamaños no estándar están los de 300, 350, 400, 450, 500, 550 y 600 mm. Todo depende de las características de cada cocina.

Hay otras soluciones interesantes, que no solo cumplen su función, sino que forman parte del diseño de la cocina: por ejemplo, los escurreplatos en miniatura.

Estos diseños también se fabrican en versiones de uno y de dos pisos. Hay modelos con y sin bandejas, y algunos llevan compartimentos para cubiertos. También hay modelos de pared abierta, de tamaño estándar y no estándar. Son adecuados para quienes no quieren que la humedad se acumule en un módulo cerrado, porque eso deteriora rápidamente el material.

Por tanto, hay muchos modelos en el mercado con dimensiones clásicas y únicas, y al elegir un escurreplatos integrado conviene fijarse sobre todo en la profundidad.
¿Cómo elegir?
Antes de elegir el tamaño adecuado, ten en cuenta lo siguiente:
- la anchura interior del armario (descontando los laterales);
- la profundidad del mueble;
- la altura libre, sobre todo si el escurreplatos es de dos pisos;
- la cantidad de vajilla que se suele lavar al día.

Una vez elegido el tamaño, comprueba también estas características:
- material (acero inoxidable o acero cromado);
- bandeja recogegotas o desagüe;
- soportes para tazas, vasos y cubiertos;
- facilidad para limpiarlo.

Matices de la instalación de secadoras de distintos tamaños
En el proceso de instalación de un escurreplatos conviene seguir unas reglas sencillas:
- fíjalo a los laterales del mueble con tornillos adecuados;
- deja un espacio para que el agua escurra;
- asegura la ventilación del armario;
- comprueba que las puertas abren sin obstáculos.

En muchos hogares son útiles los escurreplatos para armarios superiores de esquina. El diseño es parecido al de un escurreplatos frontal tradicional, pero con una parte adicional de tamaño completo.

Dentro del armario, el escurreplatos de esquina se monta con forma de letra «G». Esta opción es buena porque permite aprovechar al máximo el espacio del armario esquinero; un diseño frontal tradicional permitiría colocar un número mínimo de platos. Sin embargo, el acceso se complica ligeramente por la estrechez de la fachada: con un armario esquinero de 60×60 cm, la anchura del frente es de solo 40 cm.

De todo lo anterior se puede concluir que, para cada tamaño de armario, caben escurreplatos de determinadas medidas:
- armario de 30 cm: escurreplatos de 30 cm;
- armario de 40 cm: escurreplatos de 40 cm;
- armario de 60 cm: escurreplatos de 60 cm;
- armario de 80 cm: escurreplatos de 80 cm.

Para armarios con cajones son adecuados los modelos de hasta 60 cm, mientras que los de 80 cm están pensados sobre todo para armarios fijos. Las características de la instalación de un escurreplatos estándar de dos pisos no dependen del tamaño de la estructura, sino de otros factores. El escurreplatos clásico tiene una profundidad de 28 cm, por lo que es adecuado para un armario de ese tamaño o mayor. Para que quepan todas las tazas, es importante medir la altura del vaso más alto y tener en cuenta esa distancia al instalar el nivel superior.

Es importante tener en cuenta la estatura de quien más lo va a usar. Otro criterio importante es la altura del armario: no se recomienda instalar un escurreplatos de dos pisos en un armario de menos de 480 mm de altura, porque resulta incómodo.

Al instalarlo en un armario, debe haber un orificio de ventilación en el interior para que no se acumulen malos olores ni humedad y la vajilla esté bien ventilada.

Los muebles de cocina modernos incluyen armarios con fondo abierto, es decir, la parte inferior es una bandeja en la que se recogen las gotas que escurren de los platos.

En el vídeo de arriba verás cómo instalar un escurreplatos integrado en un armario de cocina.
Cómo cuidar el escurreplatos
- Vacía y seca la bandeja recogegotas con regularidad.
- Limpia con agua y jabón neutro y seca bien para evitar óxido y moho.
- No coloques platos mojados en exceso ni vajilla sucia.
- Ventila el armario dejando la puerta abierta de vez en cuando.
