Al organizar un acuario en casa, pronto pensarás en el cuidado y la filtración del agua en él. No basta con tener adornos y plantas para tener un bonito estanque en casa: se necesita agua cristalina.

Los fitofiltros son sistemas de filtración biológica en los que las plantas desempeñan el papel principal. Además, las plantas aportan oxígeno al agua y mejoran la salud general del acuario. Si quieres comparar con otros sistemas, mira filtros para acuario: tipos, elección y aplicación.

Propósito de los fitofiltros

El principal objetivo de un fitofiltro es mantener la calidad del agua de manera natural y sin productos químicos adicionales. El sistema funciona de manera que las raíces de las plantas absorben los desechos y los contaminantes presentes en el agua, ayudando a reducir la acumulación de sustancias tóxicas. Además, las plantas también pueden actuar como una fuente de refugio y alimento para los habitantes acuáticos, creando un ecosistema más saludable.

Variedades de fitofiltros

Existen diferentes tipos de fitofiltros que se pueden utilizar en los acuarios. Algunos de los más comunes incluyen:

  • Fitofiltro flotante: plantas que flotan en la superficie (lenteja de agua, salvinia, pistia) y toman los nutrientes del agua con sus raíces colgantes.
  • Con raíces en el agua: plantas de tallo terrestre, como el potos o el espatifilo, colocadas en macetas o soportes en el borde del acuario con las raíces sumergidas.
  • Externo con sustrato: un recipiente aparte con sustrato y plantas por el que circula el agua del acuario impulsada por una bomba. Es el más eficaz y permite controlar bien el crecimiento.

¿De qué se trata?

Un fitofiltro es una estructura donde se plantan ciertos tipos de plantas, a través de cuyas raíces se filtra el agua de sustancias nocivas.

De hecho, es una de las variedades de filtradores, cuya principal ventaja es la depuración exclusivamente natural del agua. Además de su función purificadora, los fitofiltros contribuyen al equilibrio del ecosistema acuático, promoviendo una mayor biodiversidad y un ambiente más saludable para los peces.

Un biofiltro convencional acumula sustancias nocivas para los peces. Tal filtro necesita una limpieza regular, y el acuario requiere cambios semanales de una parte del agua para evitar el envenenamiento de los peces. El fitofiltro, en cambio, elimina esas sustancias de forma natural y es más sostenible a largo plazo, ya que reduce la frecuencia de los cambios de agua, aunque no sustituye por completo a la filtración mecánica y biológica.

A veces no es posible plantar plantas en el propio acuario debido a la incompatibilidad de algunos peces con las plantas vivas y a su deseo de escarbar en el suelo. Un ejemplo claro serán los cíclidos. Sin embargo, existen soluciones alternativas como el uso de fitofiltros externos, donde las plantas pueden crecer fuera del acuario pero aún así filtrar el agua que circula a través del sistema.

En los acuarios marinos se utiliza un principio parecido, con macroalgas en un recipiente aparte (refugio) que absorben nitratos y fosfatos. Es importante elegir las plantas o algas adecuadas para cada tipo de acuario, para que el sistema sea lo más eficaz posible.

Especies

Los dispositivos descritos pueden diferir en los materiales de los que están hechos, el número de compartimentos y las plantas con las que se llena el filtro.

Se pueden fabricar diferentes modelos de fitofiltros:

  • Con un solo compartimento, el más sencillo.
  • Con varios compartimentos, para combinar sustratos y plantas.
  • De vidrio, de acrílico o de plástico resistente, según el material.

El número de compartimentos depende de los deseos del acuariófilo y del volumen del acuario. Los fitofiltros pueden ser diseñados con varios compartimentos para crear un sistema más complejo que permita un filtrado más eficiente y una mayor diversidad de plantas. Los compartimentos adicionales pueden utilizarse para alojar diferentes tipos de sustratos o proporcionar espacio para la colonización de bacterias beneficiosas que ayudan en el proceso de nitrificación.

Además, la elección de las plantas para llenar el filtro es crucial. Es importante seleccionar especies que se adapten bien al ambiente del acuario y que puedan contribuir a la filtración natural del agua. Algunas plantas, como el musgo de Java o las anubias, son especialmente populares debido a su capacidad para crecer en condiciones diversas y ser eficientes en la absorción de nutrientes.

La elección del material de los compartimentos también puede influir en la eficiencia del fitofiltro. Los materiales como el vidrio, el acrílico o el plástico resistente son comunes, y cada uno tiene ventajas particulares en términos de durabilidad, estética y facilidad de mantenimiento. Además, el diseño de los compartimentos debe permitir una circulación de agua adecuada para evitar zonas estancadas, lo que podría promover el crecimiento de algas no deseadas.

Plantas adecuadas

El fitofiltro no se puede plantar con las plantas que quieras, ya que tienen ciertos requisitos, a saber: rápido crecimiento, alta resistencia a la pudrición de la raíz, la capacidad de absorber sustancias tóxicas. Tales plantas serán:

  • Potos (Epipremnum aureum).
  • Espatifilo (Spathiphyllum).
  • Filodendro.
  • Clorofito (cinta).
  • Ciperus (planta paraguas).

Ventajas e inconvenientes

Las principales ventajas son:

  • Depuración natural del agua, sin productos químicos.
  • Absorbe nitratos y fosfatos, lo que frena el crecimiento de algas.
  • Aporta un elemento decorativo.
  • Es económico y fácil de construir.
  • Reduce la frecuencia de los cambios de agua.

A pesar de todas las cualidades positivas del fitofiltro para el acuario, tiene sus desventajas, a saber:

  • Necesita espacio y buena iluminación.
  • Requiere una bomba y, a veces, un recipiente externo.
  • Si se pudren hojas o raíces, contaminan el agua.
  • No sustituye por completo a la filtración mecánica.
  • Algunos peces, como los cíclidos, arrancan las plantas.

¿Qué sustrato es adecuado?

Se utiliza principalmente para mantener las plantas en su lugar, dándoles la oportunidad de extender sus raíces sobre un área grande. La mejor opción serían los sustratos ligeros, que incluyen:

  • Arcilla expandida.
  • Grava fina lavada.
  • Zeolita.
  • Piedra pómez.

La capa de sustrato debe ser de 10 a 20 cm: conviene acercarse más al valor mayor, pero sin pasarse. Si es demasiado gruesa, las raíces no reciben suficiente oxígeno y empiezan a pudrirse, lo que acaba afectando a todos los habitantes del acuario. Más sobre sustratos en fondo para el acuario: tipos, selección e instalación.

Instrucciones para el automontaje

Antes de montar el fitofiltro, conviene dibujar un esquema detallado: ayuda a evitar errores. Cuando tengas listos todos los materiales y herramientas, puedes empezar a construirlo.

Veamos el más sencillo. Necesitarás un recipiente de plástico o de vidrio, una bomba sumergible pequeña, manguera, sustrato y plantas.

  1. Elige un recipiente de plástico alimentario o de vidrio que pueda colgarse del borde del acuario o colocarse junto a él.
  2. Haz una entrada para el agua en la parte inferior o superior y una salida en el lado opuesto, de modo que el agua recorra todo el recipiente.
  3. Coloca una capa de sustrato (arcilla expandida o grava lavada).
  4. Planta las plantas elegidas, con las raíces bien cubiertas por el sustrato y las hojas fuera del agua.
  5. Conecta la bomba al acuario y la manguera al fitofiltro, y ajusta el caudal para que el agua circule despacio.
  6. Comprueba que no haya fugas y que el nivel de agua en el acuario se mantiene estable.

Cuidados

Una vez montado, el fitofiltro apenas requiere intervención y su cuidado es mucho más sencillo que el de la vegetación sumergida.

Aun así, necesita un poco de mantenimiento:

  • Recorta las hojas secas o amarillas y retira las plantas muertas.
  • Lava el sustrato de vez en cuando para eliminar los restos acumulados.
  • Comprueba que la bomba funciona y que las tuberías no están obstruidas.
  • Asegura que las plantas tengan suficiente luz.

¿Se necesitan elementos filtrantes adicionales? No hay una respuesta definitiva, ya que cada acuarista elige la cantidad y la calidad de sus elementos filtrantes, y depende también del tamaño del fitofiltro, que puede cumplir la función principal o una auxiliar. Un pequeño filtro interno con esponja de porosidad media no hará ningún daño y ayudará a que el fitofiltro no se colmate pronto, con lo que aumentará el tiempo entre limpiezas.

El vídeo anterior muestra cómo funciona un fitofiltro para el acuario.

Por admin