
Los acuarios esféricos son elegantes, no ocupan mucho espacio y parecen fáciles de mantener. Para que los peces vivan bien, hay que filtrar el agua y oxigenarla. Para un recipiente esférico son adecuados los dispositivos compactos. Ten en cuenta que las peceras redondas muy pequeñas (menos de 20-30 litros) tienen poca superficie de intercambio de oxígeno y son difíciles de mantener estables, por lo que no son adecuadas para muchos peces; consulta qué especies toleran un acuario así antes de comprar (más datos en cómo cuidar peces de colores en un acuario redondo). Te explicamos cómo elegir un filtro para un acuario redondo y cómo instalarlo y fijarlo correctamente.
Para elegir el filtro adecuado para un acuario redondo, es importante tener en cuenta varios factores. El tamaño del acuario es un aspecto clave, ya que los filtros deben ser adecuados para la capacidad del recipiente. Los acuarios pequeños, por ejemplo, necesitan filtros que no sean demasiado potentes, ya que un flujo de agua muy fuerte podría estresar a los peces y afectar el equilibrio del ecosistema acuático.
Otro aspecto a considerar es el tipo de filtración que necesitas. Los filtros para acuarios redondos generalmente ofrecen tres tipos de filtración: mecánica, química y biológica. La filtración mecánica elimina las partículas físicas del agua, la filtración química ayuda a eliminar compuestos como cloro y amoníaco, mientras que la filtración biológica es clave para mantener un equilibrio saludable, promoviendo el crecimiento de bacterias beneficiosas que descomponen los desechos orgánicos.
Es recomendable optar por filtros sumergibles o de tipo esponja, que son especialmente adecuados para acuarios pequeños o esféricos, ya que no requieren mucho espacio y no alteran la estética del acuario. Además, estos filtros son silenciosos y efectivos en el mantenimiento de la calidad del agua sin causar demasiado estrés a los peces.
Para la instalación del filtro, es fundamental asegurarse de que esté completamente sumergido si es un filtro sumergible. Si se utiliza un filtro externo, debe colocarse en una superficie estable cerca del acuario, y el tubo de entrada debe colocarse en una posición que garantice un flujo de agua eficiente. Asegúrate de que el filtro no esté demasiado cerca de las paredes del acuario para evitar la acumulación de suciedad en una sola área.
Finalmente, recuerda que la limpieza y el mantenimiento regular del filtro son esenciales para mantener la calidad del agua. Límpialo periódicamente según las indicaciones del fabricante y recuerda con qué frecuencia hay que cambiar el agua del acuario para evitar que se obstruyan los cartuchos y para que el agua permanezca limpia. Antes de manipularlo, desconecta siempre el filtro de la corriente eléctrica.
Variedades y características de los filtros
Los propietarios de acuarios pequeños pueden elegir un filtro de fondo. Es una unidad compacta con forma de placa plana que se coloca bajo la grava, que actúa como material filtrante. Va conectada a una bomba o a un difusor de aire, y de ahí depende la velocidad de circulación del agua. La potencia se elige según el volumen del acuario. Como norma general, el filtro debe mover cada hora entre 3 y 5 veces el volumen del recipiente. Para un acuario redondo pequeño conviene usar un filtro de caudal bajo.
El proceso de funcionamiento de la bomba se basa en la circulación del agua, gracias a lo cual todos los desechos de los peces y los restos de comida pasan por el material filtrante.
Con un filtro de fondo no se debe usar arena ni tierra de grano fino, porque pueden obstruir los orificios de circulación. Como cualquier equipo, tiene ventajas e inconvenientes. Entre las ventajas de los filtros de fondo destacan:
- Es un equipo compacto, invisible bajo la grava.
- Es silencioso y de bajo coste.
- Favorece la filtración biológica en toda la superficie del fondo.

Las desventajas de estos dispositivos son que se colmatan con rapidez y que exigen una limpieza regular.
También para acuarios pequeños existen los filtros colgantes. Hay dos tipos: internos y externos. El interno se sumerge por completo en el agua, mientras que el externo se fija a los bordes superiores del depósito. Para acuarios redondos suele ser preferible el montaje externo. Algunos modelos de filtros colgantes incorporan iluminación LED.

Los filtros de cascada crean un flujo de agua de velocidad mínima. La corriente se forma por la caída del chorro de agua, y una corriente pequeña es suficiente para filtrar un volumen reducido. Entre sus desventajas está la incomodidad de colocar los materiales filtrantes en el dispositivo.

Los filtros de vaso son cómodos porque tienen un compartimento especial en forma de vaso que se puede llenar con distintos materiales filtrantes. Al comprar, comprueba que lleve una barra difusora de tipo flauta, que permite reducir la velocidad de la corriente. También conviene que la boquilla sea ajustable para rebajar la presión del agua. Algunos modelos de ciertos fabricantes hacen un ruido desagradable, así que conviene probarlos en la tienda o revisar las opiniones antes de comprar.

Para mini cascadas puedes utilizar un filtro airlift (de aire), que se instala en el interior del acuario. Su principio de funcionamiento es sencillo: las burbujas de aire suben por un tubo y arrastran el agua, que pasa por el material filtrante. Su desventaja es el ruido del burbujeo. Si ya usas un filtro de aire, comprueba que el caudal no sea excesivo para un acuario tan pequeño.
¿Cómo elegir?
Al elegir un filtro para un acuario redondo, fíjate en los métodos de filtración. Existen los siguientes:
- Mecánica: retiene las partículas sólidas, como restos de comida.
- Biológica: aloja las bacterias que transforman los desechos tóxicos.
- Química: utiliza carbón activo u otros materiales para retener compuestos disueltos.
Además, a la hora de elegir un dispositivo conviene tener en cuenta la potencia del filtro y su rendimiento. Estos parámetros, por regla general, los indica el fabricante en el envase. El precio y la marca también cuentan: para un acuario esférico basta con un equipo de gama media.

Al comprar un filtro también vale la pena considerar el tipo de sujeción. Por ejemplo, los filtros internos son adecuados para acuarios con iluminación de 5-20 litros. La mayoría de las veces, la iluminación de los acuarios redondos está integrada y situada en la parte exterior de la pecera.
Para que el acuario tenga un aspecto estético y nada estropee la apariencia, elige dispositivos internos que se instalan dentro. Sin embargo, existen dispositivos externos compactos que se montan en los bordes de la pecera y parecen menos voluminosos. La opción óptima puede ser un filtro colgante con iluminación, que cumple varias funciones: ilumina el espacio subacuático y proporciona una filtración de calidad.
¿Cómo se instala?
La instalación de un filtro interno requiere poco esfuerzo. Incluso un acuariófilo novato puede arreglárselas. Es suficiente seguir las instrucciones paso a paso.
Si el filtro es externo (de tipo canister), colócalo en un lugar estable, por debajo del nivel del agua del acuario, y siguiendo las instrucciones del fabricante. Los tubos de entrada y salida se colocan en lados opuestos del acuario para que el agua circule por todo el recipiente.

Un filtro externo hay que cebarlo antes de usarlo: llena la carcasa con agua del acuario, conecta las mangueras de entrada y salida, abre las llaves y comprueba que no haya fugas. Enchúfalo solo cuando todo esté lleno y bien cerrado. Para instalar un filtro de fondo, retira el agua y la grava, coloca la placa sobre el fondo, conéctala al tubo de elevación y a la bomba o al difusor de aire y cúbrela con una capa de grava de unos 4-5 cm.

Asegúrate de que el filtro esté bien ajustado para evitar que el agua se derrame o el equipo no funcione correctamente. Para los filtros externos, es recomendable asegurarse de que las mangueras estén bien conectadas y no tengan fugas, ya que cualquier fuga puede afectar el rendimiento del filtro. También es importante verificar que el flujo de agua sea adecuado para el tamaño del acuario.
Además, si su acuario tiene una bomba de aire, asegúrate de que el filtro no interfiera con la circulación del agua. La circulación adecuada es esencial para mantener un ambiente saludable para los peces y las plantas acuáticas.
A continuación, mira el vídeo con consejos sobre cómo reducir el ruido de un filtro en funcionamiento en el acuario.
Preguntas frecuentes
¿Qué filtro es mejor para un acuario redondo pequeño?
Los filtros de esponja con difusor de aire o los sumergibles de caudal ajustable suelen ser la mejor opción: son silenciosos, compactos y no generan una corriente fuerte.
¿Un acuario redondo necesita filtro?
Sí. Al tener poca superficie de intercambio de gases, el agua se ensucia y pierde oxígeno con rapidez, y el filtro ayuda a mantenerla estable.
¿Cada cuánto hay que limpiar el filtro?
Depende del modelo y de la población de peces, pero por lo general basta con enjuagar la esponja o los cartuchos en agua del propio acuario cada 2-4 semanas, sin usar jabón ni agua del grifo con cloro.
