
Cuando tienes un amigo de cuatro patas, tendrás que ocuparte de muchos aspectos de su cuidado. Hay que dedicar tiempo suficiente al cuidado del pelo del perro y, más concretamente, a su cepillado.

Principios básicos del cepillado
El cepillado regular no solo mantiene el pelaje limpio y sin enredos, sino que también mejora la circulación sanguínea y distribuye los aceites naturales de la piel, lo que contribuye a un pelo más sano y brillante. La frecuencia varía según la raza y el tipo de pelaje, desde a diario en los perros de pelo largo hasta una vez por semana en los de pelo corto.
Cómo es el pelo del perro
El pelo del perro se compone de dos partes: el manto y la subcapa. El pelaje forma la apariencia del perro, lo protege de factores ambientales agresivos: la luz del sol, el viento, cierta cantidad de humedad y ligeros impactos mecánicos, y la capa interna ayuda a los perros a mantener el calor corporal en condiciones climáticas frías.

Los perros tienen, pues, dos capas de pelo cuyas proporciones difieren de una raza a otra: algunos soportan las noches de invierno a campo abierto, mientras que otros tiemblan con una ligera brisa de otoño. Cada tipo de pelo tiene sus propios hábitos de cuidado. Los perros suelen ser limpios, pero no son capaces de librarse por sí solos de las pelusas o los enredos.
El pelo debe lavarse a intervalos regulares, limpiarse de la suciedad de paseos y juegos y, según la raza, recortarse a veces.
Se recomienda cepillar el pelo de la mascota con bastante frecuencia con un peine u otras herramientas, para retirar el subpelo suelto y los parásitos del pelaje. La frecuencia depende del grupo al que pertenezca el perro: de pelo largo, corto o liso.
Lo más fácil es cuidar a los perros de pelo liso: apenas tienen subpelo y el pelo es tan corto que casi no se enreda. Los perros de pelo corto ya tienen algo de subpelo y el pelo puede enredarse si hay suciedad.

Por último, los perros de pelo largo pueden tener una capa interna muy marcada y un pelo largo que no solo puede enredarse, sino también apelmazarse si no se cepilla correctamente. Si tu perro es de pelo largo, mira también perros de pelo largo: descripción y secretos de su mantenimiento.
Tipos de peines y cepillos
- Peine de dientes anchos: para pelo largo y grueso, desenreda los nudos sin molestar.
- Peine de dientes finos: para pelo corto, retira la suciedad y los pelos sueltos; también sirve para revisar si hay pulgas.
- Carda (cepillo de púas metálicas): para pelo denso y subpelo, elimina el pelo muerto y reduce la muda.
- Rastrillo de subpelo: para razas de doble capa, como el husky o el golden retriever.
- Cepillo de cerdas: da brillo y retira el polvo del pelo corto.
- Guante de goma: suave, ideal para perros sensibles y para retirar el pelo suelto mientras acaricias.
- Cortanudos: para deshacer nudos y apelmazamientos.
Cada cuánto cepillar según el pelo
| Tipo de pelo | Frecuencia |
|---|---|
| Liso (boxer, dóberman) | 1 vez por semana |
| Corto (labrador, beagle) | 1-2 veces por semana, a diario en la muda |
| Largo (collie, setter, yorkshire) | a diario |
| Doble capa densa (husky, pastor alemán, golden) | 2-3 veces por semana, a diario en la muda |
| Rizado (caniche) | cada 2-3 días |

Cómo elegir el peine
Para elegir la herramienta de cepillado de tu mascota conviene seguir algunas reglas:
- el tipo de pelo y el tamaño del perro;
- el material: acero inoxidable (duradero) o madera (suave y antiestática);
- las puntas redondeadas, para no irritar la piel;
- un mango ergonómico y antideslizante;
- dientes lisos, sin bordes cortantes ni rebabas;
- una separación de los dientes acorde con el grosor del pelo.
Consejos de uso
Es muy importante usar bien las herramientas para no hacer daño a la mascota. Al trabajar el pelaje, sigue estas condiciones:
- cepilla siempre en la dirección del crecimiento del pelo;
- empieza por las zonas más fáciles y deja para el final las más sensibles;
- sujeta la base del pelo al deshacer un nudo, para no tirar de la piel;
- en el pelo largo usa un spray desenredante;
- haz sesiones cortas y premia al perro;
- revisa la piel por si hay parásitos, heridas o bultos.
Conclusión
El cuidado del pelaje es una parte esencial del bienestar del perro. Elegir el peine adecuado y establecer una rutina de cepillado mantendrá a tu perro sano y limpio. Y para que las herramientas rindan siempre, aprende a limpiar un cepillo de pelo.
