La flauta se considera con razón uno de los instrumentos musicales de viento más antiguos. Hoy en día, el tipo de flauta más popular es la flauta travesera (lo más frecuente es llamarla simplemente flauta).

También está muy extendida la flauta de pico (o flauta dulce), aunque menos que la travesera. Ambas son aptas para el autoaprendizaje: su mecanismo es sencillo y comprensible para principiantes sin formación musical.
Para aprender a tocar la flauta, lo primero es familiarizarse con la postura correcta. Es importante mantener la espalda recta y los dedos relajados al sostener la flauta. La mano izquierda se coloca en la parte superior del instrumento, y la derecha en la parte inferior. Asegúrate de que los labios estén bien posicionados en la embocadura para producir un sonido claro. Con la práctica, serás capaz de controlar la respiración y las diferentes posiciones de los dedos para producir una variedad de notas.
Un consejo clave para principiantes es practicar las escalas. Esto te ayudará a familiarizarte con la distribución de las notas en la flauta y mejorar la coordinación entre la respiración y los movimientos de los dedos. Además, es recomendable empezar con piezas simples, como canciones de fácil ejecución, para ganar confianza y técnica.
Recuerda que el progreso en el aprendizaje de la flauta puede ser gradual, pero con dedicación y paciencia, lograrás tocar melodías complejas. ¡No te desanimes!
Reglas básicas
Para aprender a tocar la flauta no hace falta formación musical ni saber solfeo. Pero necesitarás cierta coordinación, control de la respiración, un buen oído musical y ganas de aprender.

Quien quiera aprender tiene dos opciones:
- empezar con una flauta de pico (o una flauta dulce infantil), más sencilla;
- ir directamente a la flauta travesera.

La flauta de pico puede ser de madera o de plástico. Cuantos menos agujeros tenga, más fácil es aprender. Si tienes oído, puedes sacar melodías tapando los agujeros en distintas combinaciones. Cuando domines un modelo sencillo, puedes pasar a la travesera.
En la flauta travesera, un extremo está cerrado con un tapón y se sopla por un orificio lateral (la embocadura). El instrumento se sostiene en horizontal. Al principio costará mantener la posición, pero te irás acostumbrando.
Prueba ambas variantes y sigue con la que te resulte más cómoda. Primero hay que aprender la técnica de respiración y la colocación de los dedos. Para muchas personas esto es difícil al principio.

Tras las primeras prácticas pueden dolerte los brazos, el cuello y la espalda, y por la forma poco habitual de respirar puede aparecer un leve mareo. Si el mareo es fuerte, para y descansa; suele ir desapareciendo tras algunas lecciones. Cuando salgan tus primeras melodías, el esfuerzo valdrá la pena.
Al principio es difícil sacar sonido: el aire puede no alcanzar o el soplido ser débil. Por eso, antes de tocar, conviene dominar la técnica de soplado. Respira con el diafragma: al inhalar debe elevarse el abdomen, no el pecho. Es la forma natural de respirar, pero con la edad muchas personas pasan a la respiración torácica. La respiración diafragmática profunda puede marearte al principio, pero te acostumbrarás.
Una forma de practicar la respiración es con una botella de plástico. Sopla sobre la boca de la botella, como al soplar sobre un silbato, hasta que suene una nota. Apoya el borde justo bajo el labio inferior y dirige el aire hacia abajo. Si quieres, añade agua: cuanta más agua, más agudo el sonido. Tras unas sesiones el sonido saldrá más claro y el aire te durará más.

También puedes entrenar la fuerza de soplido con un pañuelo de papel: presiónalo contra una pared a la altura de tu cara, suéltalo e intenta mantenerlo pegado solo con el aire. Cuando domines el soplado, pasa a la flauta. No infles las mejillas: el aire sale del diafragma a través de los labios.

Para colocar bien los labios, intenta pronunciar el sonido «pu». Recuerda esa posición: es la correcta. No aprietes demasiado la embocadura contra la boca. Lo mejor es apoyarla en el labio inferior y soplar suavemente hacia abajo, como en el ejercicio de la botella.
Los labios deben quedar como si quisieras soplar una pluma de una superficie. No los fuerces, porque la boca se cansa rápido y dificulta seguir practicando.
¿Cómo sujetar el instrumento?
Cuando domines el soplido, aprende a sostener bien la flauta travesera. Apoya la embocadura bajo el labio inferior y sostén el instrumento en horizontal, hacia el lado derecho. La mano izquierda queda más cerca de ti, con la palma hacia ti y los dedos curvados sobre las llaves. La mano derecha se coloca más abajo, con la palma hacia fuera.
Aprende desde el principio la posición de los dedos. En la mano izquierda, el pulgar queda en la parte posterior del instrumento, y el índice, el corazón y el anular se apoyan en las llaves principales; el meñique descansa en una llave pequeña. En la mano derecha, el índice, el corazón y el anular cubren las últimas llaves, el pulgar ayuda a sostener la flauta por debajo y el meñique se apoya en las llaves pequeñas del extremo. Si tienes un profesor, que te confirme la posición exacta de tu modelo. Al principio puede resultar incómodo, pero con la práctica te acostumbrarás.
Consejos adicionales: Mantenga los codos relajados y ligeramente separados del cuerpo. Evita tensar los brazos o los dedos, ya que esto puede afectar la comodidad y la calidad del sonido. El agarre debe ser firme pero no excesivo, para no limitar el flujo de aire ni causar tensión innecesaria. Además, asegúrese de que el instrumento esté a la altura adecuada para que no tenga que estirarse ni encorvarse mientras toca.
Respiración: Recuerda que una correcta respiración es fundamental para el control del sonido y el rendimiento. Respire profundamente utilizando el diafragma, no sólo el pecho. Al tocar, expulse el aire de manera controlada para mantener un tono claro y uniforme. Practicar respiraciones profundas y relajadas le ayudará a sostener notas largas y a mejorar la estabilidad de su interpretación.
¿Cómo estar de pie?
La posición del cuerpo al tocar la flauta es muy importante. Permite maximizar el volumen de los pulmones y el aire exhalado. Es importante mantener la espalda lo más recta posible al tocar. Puedes tocar de pie o sentado, pero lo principal es mantener la espalda en la posición correcta. Mantén la cabeza recta, la mirada al frente y la barbilla ligeramente levantada. Esta posición le permitirá abrir el diafragma y tocar notas largas y claras mientras exhala.
Si toca de pie, apóyese sobre ambos pies, no doble las rodillas ni incline la cabeza en una posición incómoda. Los músculos del cuello y la espalda no deben estar en tensión constante, ya que esto provocaría fatiga rápida y dolores de cabeza. El cuerpo debe estar relajado y la respiración debe ser uniforme. Al principio puedes pedirle a alguien que vigile tu postura mientras tocas, luego será más fácil acostumbrarse a la posición correcta del cuerpo. Si no hay nadie cerca durante las clases, prueba a apoyarte en una pared de forma que tus omóplatos y la parte posterior de tu cabeza la toquen.

Si necesitas leer partituras o diagramas de digitación, usa un atril a la altura de los ojos para no doblar el cuello ni comprimir el diafragma.
Consejos útiles
Las tablas de digitación te ayudarán a dominar la flauta y a tocar melodías sencillas. Con dibujos que muestran qué agujeros hay que tapar puedes aprender los fundamentos desde cero. Repite los ejercicios a diario: con 20-30 minutos al día es suficiente. A los niños les pueden parecer aburridos los ejercicios en solitario, así que al principio conviene recibir algunas clases con un profesional, que enseñe la técnica de respiración, la sujeción y la colocación de los dedos.

Haz unos estiramientos al terminar. Levanta los brazos y estira la cabeza hacia arriba, bájalos y relájate; repítelo varias veces. Después, de pie, con los músculos relajados, sacude suavemente las manos. Esto alivia la tensión de la espalda y el cuello.
Cuida también el instrumento. Al terminar, retira la humedad del interior con una baqueta de limpieza y un paño suave, sin usar alambre ni objetos duros que puedan rayar el tubo. El exterior se pule de vez en cuando con un paño especial, y lo mejor es guardar la flauta desmontada en su estuche.
No esperes resultados rápidos, sobre todo si empiezas de cero. Con práctica regular, con el tiempo dominarás la flauta.
Cuánto duran las clases y cada cuánto practicar
- Adultos principiantes: 20-30 minutos diarios, con clases semanales de 30-45 minutos si tienes profesor.
- Niños: sesiones cortas de 10-20 minutos, mejor con un profesor al principio.
- Descansa si notas mareo, dolor de cabeza o tensión en el cuello.
Preguntas frecuentes
¿Se puede aprender sin profesor?
Sí, con tablas de digitación y vídeos, aunque un profesor ayuda a corregir la postura y la respiración desde el inicio.
¿Cuál es más fácil, la flauta de pico o la travesera?
La de pico, porque el sonido sale casi solo; la travesera exige más control del soplido.
¿Cuánto se tarda en tocar una melodía sencilla?
Con práctica diaria, muchas personas logran sus primeras notas y melodías cortas en unas semanas.
Si te animas a construir tu propio instrumento, mira cómo hacer una flauta.
