
Todo guitarrista debería saber mantener su instrumento. En una guitarra eléctrica se pueden regular la altura de las cuerdas y la entonación, y hacerlo tú mismo ahorra tiempo y dinero. Muchos fabricantes entregan los instrumentos ya ajustados, pero con el uso conviene revisar el puente, y aprender a hacerlo no es tan difícil.
El puente es la pieza donde se anclan las cuerdas junto al cuerpo de la guitarra. No hay que confundirlo con las cuerdas en sí (los «bordones» son las cuerdas graves), con la cejuela, que está en el extremo del mástil, ni con las clavijas. En esta guía vemos qué función tiene, qué tipos existen y cómo ajustarlo.

¿En qué consiste?
El puente de una guitarra es el soporte donde se apoyan y se sujetan las cuerdas en su extremo inferior, en la guitarra acústica pegado a la tapa y en la eléctrica fijado al cuerpo. Hay que tener en cuenta que sus características varían según el modelo. Además, el puente transmite las vibraciones de las cuerdas al cuerpo del instrumento, lo que afecta directamente al timbre y a la resonancia.

En una guitarra eléctrica, el puente de trémolo permite variar el tono suavemente. Para ello cuenta con una palanca y una suspensión con muelles. No todos los puentes ofrecen esta posibilidad: algunos diseños se instalan fijos. El puente también influye en la afinación y en la estabilidad, y en los modelos con trémolo permite técnicas como el vibrato o el «dive bomb», que cambian la altura de las notas.
El material del puente también influye en el sonido. Los puentes de madera en guitarras acústicas suelen dar una resonancia más cálida, mientras que los de metal de las eléctricas aportan durabilidad y precisión en la afinación. Muchos guitarristas eligen un tipo u otro según el estilo que tocan.
En las guitarras acústicas, el puente lleva una pieza de hueso o plástico, la selleta (saddle), sobre la que se apoyan las cuerdas. No debe confundirse con la cejuela (nut), situada en el otro extremo del mástil. La altura de la selleta influye directamente en la acción y la tensión de las cuerdas, y hace que el instrumento sea más fácil o más difícil de tocar.
Descripción de los tipos
El puente puede tener un aspecto diferente según la guitarra. Hay dos categorías principales: fijo y con sistema de trémolo. El primero sujeta las cuerdas rígidamente al cuerpo y no tiene palanca. La altura del sonido solo se cambia con los dedos sobre el diapasón.
El tipo fijo es fácil de afinar, tiene una excelente respuesta y un buen sustain (duración de la nota). También sujeta firmemente las cuerdas. A cambio, no permite hacer efectos de vibrato con palanca.
El sistema de trémolo tiene propiedades diferentes según el tipo concreto. Con él, el músico dispone de más recursos expresivos. El diseño también varía según el modelo de guitarra.

Los fabricantes intentan modernizar el puente fijo con nuevas tecnologías para mejorar la calidad del sonido.

Las variantes del puente fijo tienen características propias.
Estos son los tipos principales, pero no los únicos. Los fabricantes mejoran constantemente los diseños conocidos. Un puente fijo se llama a veces hardtail. Existe una variante universal para guitarras de 6 y de 12 cuerdas y también modelos trapezoidales.
Hay modelos para guitarra clásica, para bajo y para guitarra eléctrica, y los fabricantes suelen hacer sistemas parecidos para instrumentos de 5 cuerdas. También hay opciones con trémolo.
El trémolo flotante tiene una desventaja: exige un ajuste muy preciso, y un mantenimiento o almacenamiento inadecuados pueden desafinar el instrumento o provocar roturas de cuerdas.

Muchas guitarras eléctricas modernas llevan variantes del sistema Floyd Rose, apreciado por su gran precisión. También existen otros tipos de trémolo.

Tecnología de ajuste
Conviene ajustar el puente incluso en una guitarra nueva. El orden de los pasos depende del tipo de puente. Puede resultar difícil la primera vez, así que procede con cuidado. Para ajustarlo necesitarás unas herramientas básicas:
- afinador electrónico;
- juego de llaves Allen y destornilladores de precisión;
- regla o galga de alturas;
- cuerdas nuevas, si las actuales están gastadas.

Los pasos son:
- Cambia las cuerdas si están viejas y afina la guitarra.
- Comprueba la curvatura del mástil: si está muy torcido, ajusta antes el alma (truss rod) con muy poco giro cada vez.
- Ajusta la altura de las cuerdas sobre el diapasón con los tornillos del puente o de las selletas, midiendo en el traste 12.
- Ajusta la entonación (mensura): con la cuerda afinada, compara la nota al aire con la nota del traste 12 y desplaza la selleta hasta que coincidan.
- Vuelve a afinar y repite la comprobación.
No todos los principiantes consiguen ajustar un trémolo flotante. Algunos prefieren bloquearlo para que no desafine la guitarra. En ese caso, el sistema deja de funcionar como trémolo. Si es la primera vez, tiene sentido acudir a un luthier para aprender observando.

Para más detalles sobre el ajuste del puente, mira el vídeo de arriba.
Cuándo hay que ajustar el puente
Revisa el puente si las cuerdas están demasiado altas y cuesta pisarlas, si vibran contra los trastes y producen zumbidos, o si la guitarra desafina al subir por el mástil aunque las cuerdas al aire estén afinadas. También es señal de que hace falta un ajuste cambiar el calibre de las cuerdas o cambiar de afinación.
Errores comunes
- Girar el alma del mástil con demasiada fuerza o más de un cuarto de vuelta de golpe.
- No volver a afinar después de cada ajuste.
- Ajustar con cuerdas viejas o gastadas, que dan medidas falsas.
- Soltar todas las cuerdas a la vez en una guitarra con trémolo flotante, ya que cambia la tensión del conjunto.
Cuidados básicos
Mantén la guitarra en un ambiente con humedad entre el 40% y el 60%, limpia las cuerdas tras cada uso y cámbialas con regularidad. Si no te sientes seguro, acude a un luthier. Puedes seguir aprendiendo con estas guías sobre la tapa de la guitarra, la medida de la guitarra y su afinación y la afinación de la guitarra de seis cuerdas.
