El fondo marino con peces exóticos y arrecifes de coral: la creación más bella de la naturaleza! Es toda una vida con sus propias reglas y leyes. Actinias, peces payaso, estrellas de mar: todo «respira», palpita y sorprende con una gran variedad de colores. Fascinados por esta belleza, muchos acuaristas en lugar de un acuario de agua dulce crean un acuario marino y lo mantienen con éxito en casa.
De qué se trata?
Un acuario marino es un ecosistema complejo que imita el mar con sus habitantes. Está poblado por especies exóticas de peces y, en el fondo, se crean arrecifes de coral de gran belleza. También pueden añadirse otras criaturas, como cangrejos ermitaños, gambas, estrellas de mar y erizos. Muchos habitantes marinos tienen colores muy vivos, a veces fluorescentes, lo que luce mucho en el interior.
Pero la creación de tal belleza no es tan fácil – a diferencia de un acuario de agua dulce, un acuario marino es más difícil de mantener y cuidar.
Para empezar es necesario preparar bien el agua, comprar «roca viva» y conectar bastante equipo. Los animales marinos son muy sensibles a los cambios del entorno, así que tendrás que vigilar constantemente parámetros como la temperatura, la salinidad, la alcalinidad (KH), el pH y el calcio.
Pros y contras
Las ventajas de un acuario marino son evidentes:
- aspecto espectacular y muy colorido;
- gran variedad de peces, corales e invertebrados;
- sensación de tener un trozo de mar en casa;
- un pasatiempo que enseña mucho sobre biología y química.
El acuario marino es muy atractivo, pero conviene conocer también sus inconvenientes:
- coste elevado de equipo, sal, roca y animales;
- mantenimiento constante y más conocimientos que en uno de agua dulce;
- mayor sensibilidad de los habitantes a cualquier cambio;
- puesta en marcha lenta, de varias semanas o incluso meses.
A pesar de estas dificultades, muchos todavía deciden crear y arreglar un estanque exótico, porque es muy deseable tener un trozo de mar en casa.
Tipos
Según los habitantes, se pueden distinguir 3 tipos principales de acuario marino:

El primer tipo es el acuario de solo peces. Es la variante más económica de un acuario marino, pero no es sencilla de mantener y es difícil para un principiante. En primer lugar, puede haber problemas con la puesta en marcha, porque sin «roca viva» el ecosistema tarda más en formarse. En segundo lugar, hay que vigilar con más cuidado los parámetros del agua e instalar filtros potentes.
Aun así, los peces marinos son más fáciles de cuidar que los corales: toleran mejor las condiciones desfavorables.
En este tipo de acuario puedes tener varias especies pacíficas o limitarte a depredadores. También se recomienda añadir otros animales marinos, como caracoles y cangrejos ermitaños, que ayudan a controlar el crecimiento de algas.
El segundo tipo es un acuario con peces y «roca viva». Es la opción más recomendable. La roca viva es roca marina con microorganismos en su interior que, cuando se dan las condiciones adecuadas, comienzan a crecer y desarrollarse. Gracias a ello, el ecosistema se forma con bastante rapidez. Además, la roca proporciona una filtración natural y ayuda a eliminar nitratos del agua. Resulta más fácil de cuidar, pero hay que saber que la roca viva no es barata y su precio varía según el origen.

Como orientación, en un acuario de 100 litros se suelen colocar al menos 10 kg de roca.
El tercer tipo es el acuario de arrecife, el más difícil de mantener. Para que crezcan los distintos tipos de coral hay que crear condiciones ideales: iluminación de calidad, aditivos y control frecuente de los parámetros del agua. Aun así, mucha gente se siente atraída por esta opción. Los corales blandos se balancean de forma preciosa con la corriente y los duros ofrecen una amplia gama de colores. Pero no todos los invertebrados se llevan bien entre sí, así que hay que elegir con cuidado a los vecinos.
Tamaño
El tamaño del acuario marino puede variar. Cuanto mayor es el tanque, más estables son los parámetros del agua y más margen hay para cometer errores. Aun así, no conviene empezar con un tanque demasiado grande: los acuarios de 500-1000 litros requieren equipos potentes y caros. Para los principiantes lo más recomendable es un tanque de entre 100 y 200 litros.
Algunos amantes del «mar» eligen nanoacuarios con un volumen de 30-70 litros. En tales tanques, lo más frecuente es crear jardines marinos, cultivando corales de diferentes especies.
En un acuario pequeño se pueden mantener algunos peces pacíficos y de pequeño tamaño. Sin embargo, es más difícil mantener el equilibrio biológico, se necesitan más reactivos y hay que controlar todos los parámetros con mucha constancia.
Cómo elegir?
Para un acuario de agua salada elige un tanque resistente y fiable: si gotea al poner en marcha el mar artificial, se perderá todo el trabajo. Ten en cuenta estos puntos al elegirlo:
- cristal o acrílico de grosor adecuado al volumen (consulta el cálculo del grosor del cristal para acuarios);
- juntas de silicona bien selladas y sin burbujas;
- base plana y mueble capaz de soportar el peso (1 litro pesa 1 kg, más roca y arena);
- espacio para el equipo auxiliar y acceso a las tomas de corriente.
Si ya tienes una fuga, aquí tienes cómo pegar un acuario reventado.
No es recomendable comprar un acuario de segunda mano, porque no se sabe cuánto tiempo ha estado en uso, y cada tanque tiene su propia vida útil.
Es mejor acudir a tiendas especializadas o a un artesano de confianza. Si les compras, tendrás garantía y en caso de problemas, se puede devolver el producto defectuoso. Además, el nuevo acuario durará más tiempo.
Cómo equipar?
Un acuario marino necesita bastante equipo. Para que no se vea feo ni ocupe espacio en el tanque principal, se instala un sump, un depósito independiente donde se colocan los aparatos que mantienen el agua en condiciones. Elige un lugar cercano, por ejemplo detrás del acuario o en el mueble inferior.

Se puede prescindir del sump, pero los acuaristas experimentados coinciden en que es difícil mantener el medio sin él, sobre todo para los principiantes.
Para que los habitantes marinos estén cómodos, el acuario necesita el siguiente equipo:
- iluminación adecuada;
- skimmer o espumador de proteínas;
- filtro de lecho fluidizado (opcional);
- bombas de circulación;
- calentador y, en climas cálidos, refrigerador;
- reactor de calcio (en acuarios de corales duros);
- termómetro, refractómetro o densímetro y kits de pruebas.
La luz es necesaria sobre todo para los corales, así que si vas a cultivarlos, necesitarás iluminación de calidad. Se recomiendan lámparas de halogenuros metálicos, fluorescentes T5 o LED de alta intensidad para acuarios marinos.
En el conjunto debe haber un reflector individual, gracias a él el haz de luz se dirigirá al máximo hacia el interior del acuario.
Bajo esta luz, la vida marina se verá aún más espectacular. Las luces se instalan encima del acuario.
El skimmer mantiene limpio el agua. También se llama espumador de proteínas. Elimina la suciedad y la materia orgánica que envenena a los habitantes marinos, provoca enfermedades e incluso la muerte. Es mejor elegir un buen skimmer y no ahorrar en él. Se fija a la pared trasera del acuario o se instala en el sump.
El filtro de lecho fluidizado clarifica y purifica el agua. Es un recipiente en el que se vierten distintos medios filtrantes. Los biogránulos se recomiendan en acuarios marinos, porque favorecen el crecimiento de bacterias beneficiosas que reducen nitratos y fosfatos. Se instala en el sump, junto al skimmer.
La bomba de circulación crea el movimiento de agua, algo especialmente necesario para los invertebrados. La corriente limpia los corales, arrastra sus desechos y les aporta partículas de alimento.
Además, los corales como la xenia, sarcophyton, sinularia bellamente pulsan y ondulan bajo la influencia de las corrientes de agua. El acuario parece más interesante, «respira» y «vive».
El reactor de calcio aporta calcio y carbonato al agua. No es imprescindible: los aditivos necesarios pueden añadirse manualmente. Solo se necesita cuando se mantienen corales duros que consumen mucho calcio. En cambio, un calentador fiable es indispensable, y en climas calurosos también un refrigerador. Ayudan a mantener la temperatura requerida y evitan cambios bruscos.
Seguridad eléctrica: el agua salada y la electricidad son una mala combinación. Conecta los aparatos a una toma con protección diferencial, deja un bucle de goteo en los cables y coloca las regletas por encima del nivel del agua.

Cuántos y qué habitantes se pueden tener?
La población del acuario se elige con mucho cuidado: los habitantes no deben pelearse entre sí y sus condiciones de mantenimiento deben ser parecidas. Estos son algunos de los peces marinos más populares:
- Pez payaso: resistente y muy buscado; vive con anémonas. Consulta cómo mantener al pez payaso en el acuario.
- Damisela: pequeña y de color vivo, pero a veces territorial.
- Pez cirujano: no es agresivo con otras especies, pero necesita acuarios grandes.
- Apogón: pacífico, se lleva bien con otros peces tranquilos.
- Gobio: pequeño, tranquilo y bueno para nanoacuarios.
- Pez ángel enano: colorido, pero algo delicado.
- Blenio: activo y útil para controlar algas.


El acuario marino es interesante porque puede albergar no solo peces, sino también otros animales igualmente curiosos:
- gambas limpiadoras;
- cangrejos ermitaños y caracoles que controlan algas;
- estrellas de mar y erizos;
- anémonas y corales blandos y duros.
En un depósito pequeño de unos 50 litros se pueden mantener 2 peces payaso y unas cuantas gambas.
Para un nanoacuario también sirve esta combinación: 2 apogones, algunas gambas y un cangrejo ermitaño.

Como referencia, una damisela requiere un tanque de unos 100 litros, y para un macho y dos hembras de ciertas especies hace falta un acuario de al menos 300 litros. Los peces cirujano necesitan acuarios más grandes, a partir de 200 litros por ejemplar (y más para algunas especies), y los peces loro requieren tanques de al menos 500 litros.
Cómo diseñar?
El diseño del acuario marino puede ser el que quieras, pero se prefiere el que resalta el entorno marino natural. La roca viva sirve para recrear el paisaje del fondo, el sustrato debe ser claro (arena de coral o aragonito) y en la pared trasera se fija un fondo azul. Esto da sensación de profundidad. A medida que se desarrolla la vida, se añaden nuevos corales que enriquecen la paleta de colores. Si el acuario se pone en marcha sin roca viva, el paisaje se crea con decoración artificial.
Cómo preparar la puesta en marcha?
Antes de poner en marcha el acuario, prepáralo así:
- Lava el tanque con agua limpia, sin jabón ni detergente.
- Instala el sump, el skimmer, la bomba y el calentador, y comprueba que no haya fugas.
- Lava la arena y los elementos decorativos con agua dulce.
- Prepara el agua salada con sal marina específica en un recipiente aparte.
- Coloca la roca viva y la arena, y llena el acuario.
- Conecta el equipo y espera a que se estabilicen los parámetros.
Ten presente que el agua se sala con mezclas especiales para acuarios marinos, no con sal de mesa. La sal se añade en un recipiente aparte.
Cuando la densidad alcance entre 1,023 y 1,025 en el densímetro o refractómetro, puedes verter el agua en el acuario. Presta especial atención a la preparación de la roca viva: elimina la suciedad y límpiala con un cepillo.
Esto puede hacerse en un recipiente aparte. Las piedras se lavan hasta que el agua esté limpia. La arena también se lava a fondo.
Por lo general, el equilibrio biológico se establece en 4-8 semanas (este proceso se llama ciclado). Cuando se alcanza, se puede empezar a introducir peces, poco a poco. Durante la puesta en marcha es frecuente el crecimiento rápido de algas diatomeas, que cubren cristales y arena. No hay que preocuparse: es normal y desaparecen al estabilizarse el acuario. Muchos habitantes marinos las comen, así que las algas verdes no tienen oportunidad de prosperar.
Cómo mantener?
Tras la puesta en marcha, hay que vigilar el equilibrio biológico del acuario. Estos son los valores orientativos de un acuario marino:
| Parámetro | Valor orientativo |
|---|---|
| Temperatura | 24-26 °C |
| Salinidad (densidad) | 1,023-1,025 |
| pH | 8,1-8,4 |
| KH (alcalinidad) | 7-9 dKH |
| Calcio | 400-450 mg/l |
| Magnesio | 1250-1350 mg/l |
| Nitratos | menos de 10 mg/l |
Para evitar el crecimiento de algas no deseadas hay que mantener el equilibrio entre nitratos y fosfatos. No añadas productos para subir estos valores sin hacer antes tests fiables, y consulta con un acuarista con experiencia.
Si necesitas dosificar aditivos, hazlo con mucha cautela y gota a gota, siguiendo las instrucciones del fabricante. Controla también la dureza, el pH y la temperatura.
Los filtros y los microorganismos beneficiosos mantendrán el agua limpia. De vez en cuando puedes limpiar el fondo con un sifón, con mucho cuidado y solo en las zonas con acumulación de suciedad, para no retirar microorganismos útiles. Vigila la salud de los peces y su comportamiento, y aliméntalos según las necesidades de cada especie.
Errores frecuentes
- Poblar el acuario demasiado pronto.
- Introducir demasiados peces a la vez.
- No hacer cambios parciales de agua.
- Usar agua del grifo sin tratar.
- No medir los parámetros con regularidad.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta montar un acuario marino?
Depende del tamaño y del equipo, pero siempre es más caro que uno de agua dulce, sobre todo por la iluminación, el skimmer y los animales.
¿Cuánto tarda en estar listo?
Entre 4 y 8 semanas de ciclado antes de introducir los primeros peces.
¿Qué peces son mejores para empezar?
Peces payaso, gobios y damiselas resistentes, en un acuario de 100-200 litros.
Si quieres ver cómo se pone en marcha correctamente un acuario marino, mira el vídeo de arriba.
