Entre los muchos tipos de acompañamiento de guitarra, los patrones de rasgueo del vals ocupan un lugar especial. No se trata solo de técnicas tradicionales y esquemas populares, sino también de patrones rítmicos más complejos que los músicos profesionales suelen crear sobre la marcha mientras acompañan.
El vals es un género musical de ritmo 3/4, lo que significa que tiene tres tiempos por compás. Esta estructura rítmica es fundamental para entender cómo debe ejecutarse en la guitarra. Para tocar un vals de forma efectiva, es importante dominar tanto el ritmo como los cambios de acordes que se producen durante la canción.
Uno de los métodos más comunes de acompañamiento en guitarra para el vals es el rasgueo en el que se alternan los acordes con un patrón rítmico que refleja el compás 3/4. Un patrón típico podría ser:
- Tiempo 1: Rasgueo hacia abajo en el acorde principal.
- Tiempo 2: Rasgueo hacia arriba en el acorde, o una pequeña pausa para darle fluidez al ritmo.
- Tiempo 3: Rasgueo hacia abajo nuevamente, normalmente con un enfoque más fuerte para marcar el regreso al primer tiempo del compás.
Si estás tocando en una banda o junto a otros músicos, también puede ser útil estudiar el uso de inversiones de acordes y otras variaciones para evitar que la música suene monótona.
En cuanto a las técnicas de mano derecha, practica la coordinación entre los dedos. El pulgar se encarga de las cuerdas graves (el bajo), mientras que los dedos índice, medio y anular tocan las cuerdas agudas, ya sea a la vez o de forma alterna, lo que da más control y precisión en los cambios de acordes.
Además, para lograr una ejecución más auténtica y dinámica, puedes experimentar con pulsos acentuados, donde se enfatizan ciertos tiempos del compás, creando una sensación de movimiento y fluidez característica del vals.
Finalmente, al interpretar un vals, recuerda que la expresividad es clave: acentúa el primer tiempo, mantén un pulso regular y deja que la melodía respire.
Características
Hay muchas menos canciones en ritmo de vals que en compases de 2/4 o 4/4. El vals se toca en compases de tres tiempos: 3/4, 3/8 o 6/8. Su patrón rítmico se limita a tres tiempos, con el acento casi siempre en el primero, y es difícil conseguir mucha variedad dentro de unos límites tan estándar.

El vals en la guitarra se puede tocar de varias maneras:
- Con arpegios.
- Con rasgueo (usando púa o los dedos).
- Con bajo más acorde (punteo).
- Con combinaciones de las anteriores.
Son adecuadas las siguientes variaciones de arpegio:
- Bajo en el tiempo 1 y, en los tiempos 2 y 3, dos notas sueltas del acorde, una tras otra.
- Bajo en el tiempo 1 y, en los tiempos 2 y 3, dos notas del acorde a la vez.
- Bajo en el tiempo 1, una nota en el 2 y otra distinta en el 3.
A continuación hay ejemplos de acompañamiento de vals. En ellos el bajo siempre se toca en el tiempo fuerte (la cuenta «uno»). Son los tipos tradicionales de acompañamiento de una melodía de vals.
Los patrones de acompañamiento con bajo y acorde también empiezan con el bajo en el primer tiempo, pero, a diferencia de los arpegios, las notas del acorde no se tocan una a una, sino a la vez, como un acorde completo. A continuación verás algunos ejemplos de acompañamiento de vals con bajo y acorde.
Por lo general, el bajo no se silencia, ni en el arpegio ni en el acompañamiento con acorde: debe sonar a lo largo de toda la figura rítmica. En cambio, los acordes deben tocarse de forma clara, corta y rítmica.

Por eso, debes volver a apoyar los dedos de la mano izquierda sobre las cuerdas inmediatamente después de tocar el acorde, para silenciarlas hasta el siguiente golpe. Si quieres profundizar, consulta cómo silenciar las cuerdas de la guitarra (palm mute).
Hay variantes más complicadas del acompañamiento del vals, en las que después del bajo se combinan arpegios sencillos y acordes. Para que quede más claro, a continuación se muestra un ejemplo de este tipo de acompañamiento:

El último ejemplo no es nada raro en la práctica.
En cuanto a los tipos de compás de vals, se dan más detalles a continuación en el texto.
El origen y la evolución del vals
El vals tiene sus orígenes en el siglo XVIII en Austria y el sur de Alemania, a partir de danzas campesinas como el Ländler, y se popularizó en la corte de Viena. Al principio se consideró una danza poco decorosa por el abrazo y el movimiento giratorio, pero rápidamente ganó aceptación y se convirtió en un elemento esencial de los bailes de salón. Con el tiempo se adaptó a distintos géneros y su ritmo se mantuvo como uno de los más representativos de la música clásica y popular.
El uso del vals en la guitarra clásica
En la guitarra clásica, el vals se interpreta sobre todo con arpegios y punteos para acompañar melodías melancólicas o alegres. Si quieres practicar otro patrón de arpegio muy útil, prueba el arpegio «Ocho» en la guitarra.
¿Cómo reconocer un vals en la música?
El vals se caracteriza por su ritmo de 3/4, donde el primer tiempo del compás se acentúa de manera destacada. Esto le da una sensación de balanceo o «balanceo de tres» que es inmediatamente reconocible. A menudo, la melodía en un vals es ligera y fluida, acompañada por un ritmo repetitivo que se mantiene constante a lo largo de la pieza. Aunque en muchos valses clásicos la instrumentación es orquestal, el estilo se adapta bien a la guitarra, manteniendo su elegancia y suavidad.
Variaciones del vals en otros géneros musicales
Aunque el vals está más vinculado a la música clásica y romántica, también ha sido adaptado a otros géneros. En la música popular y el jazz, se pueden encontrar interpretaciones modernas del vals, con variaciones en la armonía y la estructura rítmica. Estas versiones pueden incorporar elementos de improvisación, creando un contraste interesante con el estilo más rígido y estructurado de los valses clásicos.
Preparación
Para aprender a tocar un ritmo de vals, es necesario comprender el ritmo del vals y actuar correctamente al golpear las cuerdas con los distintos dedos de la mano derecha o con una púa.
Además, debes estar familiarizado con las notaciones aceptadas entre los guitarristas para grabar los tiempos.
El ritmo de vals en compás de 3/4 o 3/8 puede imaginarse así: «Um-pa-pa». «Um» es el bajo y el tiempo fuerte, que requiere énfasis (tocarlo más fuerte), y «pa-pa» son dos acordes que se suceden, tocados un poco más suaves que el bajo y más cortos. Todos los elementos deben tocarse con regularidad, sin retrasarse ni adelantarse. Se cuenta uniformemente «um-pa-pa» (o «uno-dos-tres»).
Un ejemplo de esquema sencillo de compás de vals (el bajo en la cuenta uno y dos golpes de acorde):
La notación de este esquema es la siguiente:
- La flecha hacia abajo indica un golpe de arriba hacia abajo (de las cuerdas graves a las agudas).
- La flecha hacia arriba indica un golpe de abajo hacia arriba (de las cuerdas agudas a las graves).
- El bajo se toca con el pulgar o con la púa sobre una cuerda grave.
Ten en cuenta que, en las notaciones de otros autores, el significado de las flechas puede ser el contrario, así que fíjate siempre en la leyenda del diagrama.

Tocado con púa o con los dedos, el esquema rítmico anterior sigue este orden:
- Cuenta «uno»: bajo con acento.
- Cuenta «dos»: primer golpe de acorde, hacia abajo y más suave.
- Cuenta «tres»: segundo golpe de acorde, de abajo hacia arriba, suave y corto.
Conviene silenciar inmediatamente el segundo golpe sobre las cuerdas (de abajo hacia arriba), apoyando el canto de la palma de la mano derecha sobre ellas. Los principiantes pueden practicar esta técnica de silenciamiento, que les será útil en cualquier patrón de rasgueo.
Ahora podemos pasar a revisar algunos otros esquemas del compás del vals, entre los cuales hay uno bastante difícil para los principiantes.
Resumen del patrón
Primero, tipos sencillos de vals para compases de 3/4 o 3/8. También sirven para el compás de 6/8, que contiene dos veces el mismo patrón de 3/8.
Es mejor silenciar el último tiempo.
No lo olvides: el primer golpe, en la cuenta «uno», debe tocarse con acento.
En esta variación solo cambian las direcciones de los golpes en las cuentas «dos» y «tres». Además, el pulgar o la púa no toca un bajo concreto, sino dos o tres cuerdas graves a la vez, lo que se percibe de forma distinta al oído.

Otra variación del mismo patrón.
Este patrón debe contarse con «y», así: «uno – dos y – tres y».
Por eso se ha completado la cuenta con «y», para que resulte más cómodo contar los sonidos rítmicos cortos.
Esquema tres (un patrón rítmico más complejo):

El silenciamiento debe hacerse con bastante brusquedad, logrando un sonido parecido a un clic.
Para los principiantes, estos esquemas serán una base a partir de la cual podrán construir otros, quizá más complejos e interesantes.
Lo principal es conocer los fundamentos; con la experiencia llegará tu propio estilo y la improvisación. Al acompañar melodías de vals hay que mantener el ritmo principal de baile y, sobre él, añadir detalles (percusión, bajos de paso y adornos).
Conclusión
El vals sigue siendo una forma musical fascinante y muy agradecida en la guitarra: puede ser sencillo o complejo según tu nivel. Empieza con el esquema básico «um-pa-pa», cuida el acento del primer tiempo y, cuando lo domines, añade arpegios, bajos de paso y variaciones.
Preguntas frecuentes
¿En qué compás se toca el vals?
Lo habitual es 3/4; también se escribe en 3/8 y 6/8, que contiene dos veces el patrón de 3/8.
¿Es difícil para principiantes?
No: con tres acordes básicos y el patrón bajo-acorde-acorde puedes acompañar muchas canciones. Practica despacio con metrónomo.
¿Mejor con púa o con los dedos?
Ambas funcionan. Con los dedos es más fácil separar el bajo; con púa suena más marcado y rítmico.
