Tocar el acordeón atrae a mucha gente que quiere dedicarse a la música. No es de extrañar, porque su sonido es muy expresivo. Quien ponga atención, constancia y dedicación puede aprender a tocarlo, aunque lo ideal es contar con un profesor.
¿Qué hay que tener en cuenta al empezar?
A un principiante le resulta más fácil empezar con un instrumento de tamaño medio o reducido, por ejemplo, un acordeón de 48 o 60 bajos, con un teclado derecho de botones o de teclas de piano.
El teclado izquierdo (de acompañamiento) suele tener botones de bajos y de acordes ya preparados: al pulsar uno suena un acorde completo. Los modelos profesionales también tienen un bajo libre (cada botón produce una sola nota), con muchos más botones; para un principiante es más recomendable empezar con el acompañamiento de acordes preparados.
A la hora de elegir el instrumento hay que tener en cuenta las características físicas del alumno. Un acordeón más pequeño y ligero, con menos botones, puede ser la mejor solución para un principiante o un niño.
Un instrumento así sirve para niños y también para adultos de complexión pequeña, a quienes al principio les cuesta manejar un instrumento voluminoso.
Quien sea impaciente debe tener en cuenta estos puntos del aprendizaje con el acordeón, para no decepcionarse más tarde:
- Hace falta practicar a diario.
- Las primeras semanas pueden parecer tediosas.
- Hay que coordinar el movimiento del fuelle con ambas manos.
- Se avanza por etapas: no se puede saltar ninguna.
- Contar con un profesor acelera mucho el progreso.
Además, conviene recordar el buen refrán de que la repetición es la «madre del aprendizaje». Durante las clases prácticas hay que repetir con la mayor frecuencia y calidad posible los ejercicios destinados a practicar diversas técnicas del acordeón, desarrollar la independencia y la fluidez de los dedos y agudizar el oído musical.
¿Cómo sujetar el instrumento?
El acordeón se puede tocar sentado o de pie, pero es mejor aprender sentado: sostener el instrumento con su peso es bastante agotador incluso para un acordeonista experimentado. Al tocar de pie se cansan sobre todo la espalda y los hombros.

Los niños no deben practicar de pie, para no cargar la espalda.

Las reglas para colocarse con el instrumento se reducen a los siguientes requisitos básicos:
- Siéntate en el borde de la silla, con la espalda recta.
- Apoya el acordeón sobre el muslo derecho.
- Sujeta las correas sin tensar los hombros.
- Mantén el pie izquierdo algo adelantado para equilibrar el movimiento del fuelle.
Como resultado de esta posición, la mano derecha del acordeonista tiene libertad de movimiento sobre el teclado. No hace falta sujetar el instrumento con ella para evitar que se desplace hacia el lado derecho (de eso se encarga el muslo derecho). Al abrir el fuelle, el pie izquierdo ligeramente desplazado evita que el acordeonista se desplace hacia la izquierda.
Etapas de aprendizaje
Para que los principiantes toquen el acordeón desde cero es importante organizar la formación de modo que no haya largas interrupciones. Un día o dos de pausa, si es necesario, es aceptable para los estudiantes adultos que tienen trabajo y familia.
Se aconseja practicar a diario, aunque sean solo 15 o 20 minutos.
Sin embargo, en el caso de los niños es necesaria la supervisión de los padres. Para muchos adultos y casi todos los niños, las lecciones en la etapa inicial parecen tediosas y poco interesantes. Más adelante, cuando empiezan a tocar melodías conocidas con las dos manos, los jóvenes acordeonistas ya no necesitan tanta supervisión.
La metodología para dominar la técnica del instrumento incluye dos etapas:
- La etapa previa a la interpretación.
- La etapa de interpretación.
Estas dos etapas principales se subdividen, a su vez, en varios periodos.
La etapa previa a la interpretación se divide en:
- Desarrollo e identificación de las aptitudes musicales.
- Postura y sujeción del instrumento.
- Ejercicios de dedos y de coordinación.

El periodo de desarrollo y detección de las aptitudes musicales solo es posible en clases con un profesor. Es poco probable que un principiante, incluso adulto, sepa evaluar por su cuenta su oído o su sentido del ritmo. Esta etapa incluye también el canto y la formación del sentido del ritmo, que se trabajan mejor con un profesional.
El periodo de postura y colocación de las manos es un hito muy importante de la fase previa. Aquí hay que aprender a sentarse correctamente con el instrumento, sujetarlo y hacer ejercicios para lograr movimientos independientes de los dedos y más sensibilidad en ellos.
También hay que entrenar los músculos de las manos y hacer ejercicios de coordinación y toque. Si un alumno no está preparado para tocar el acordeón, más adelante pueden surgir problemas importantes en la técnica interpretativa, que son muy difíciles de resolver.
La etapa de interpretación incluye los siguientes periodos:
- Aprendizaje de la melodía en el teclado derecho.
- Control del fuelle y de la dinámica.
- Incorporación de la mano izquierda.
- Repertorio sencillo con ambas manos.

El aprendizaje del teclado debe comenzar por las teclas o botones que se tocan con la mano derecha, ya que los principiantes empiezan a tocar con la izquierda mucho más tarde, cuando ya dominan el teclado melódico y pueden tocar con seguridad escalas, piezas sencillas y transposiciones.
Los principios básicos de la digitación para principiantes pueden resumirse en estas reglas:
- Usar todos los dedos, sin dejar de lado el meñique.
- Mantener la muñeca relajada.
- Procurar no mirar continuamente el teclado.
- Repasar cada ejercicio lentamente antes de acelerar.

El alumno debe comprender que la dinámica (el volumen) del sonido en el acordeón se regula precisamente con la intensidad del movimiento del fuelle: para subir el volumen, el fuelle debe abrirse o cerrarse con más rapidez. Con el fuelle también se ejecutan otras técnicas y efectos musicales (staccato, vibrato, etc.).

La interpretación en el teclado derecho (y más tarde en el izquierdo) debe comenzar con el aprendizaje y la ejecución de escalas. Las primeras escalas que se tocan son las que no tienen alteraciones (sostenidos ni bemoles), como Do mayor y La menor. Tocar escalas desarrolla el oído, la independencia de los dedos y la digitación correcta, y favorece la memorización rápida de las notas en el teclado.
Empieza con estas dos escalas, que no llevan alteraciones.
Las escalas deben tocarse en una variedad de compases: 4/4, 3/4, 6/8 y 2/4.
Es necesario enfatizar los tiempos fuertes (la primera nota de cada compás).
Se puede empezar a familiarizarse con la lectura musical desde la etapa previa a la interpretación:

A continuación, conviene aprender qué teclas del teclado derecho hay que pulsar en secuencia para tocar la escala de Do mayor desde el «Do» de la primera octava hasta la nota «Do» de la segunda octava. Escribe estos sonidos (notas) en una hoja de notación en cuartos de duración y señala la digitación (dedos) de la mano derecha para cada nota, como en el ejemplo anterior.
Coge el instrumento y toca una escala, respetando la digitación y la duración de los sonidos (una cuenta cada uno). Toca la escala en movimiento ascendente y luego en descendente, sin retrasar ni repetir la nota «do» de la segunda octava.
La menor, de una octava (de «La» de la primera octava a «La» de la segunda), con su digitación. Tócala varias veces hasta memorizarla.
Pero no hace falta detenerse aquí. Puedes comprar pequeñas colecciones de partituras de tus canciones favoritas o de melodías populares de todo el mundo. La mayoría se publican en versión a una voz, lo que resulta útil e interesante para practicar en el teclado de la mano derecha. También puedes intentar sacar de oído melodías conocidas: es un entrenamiento muy valioso para un futuro músico.
Consejos
Para mejorar tu nivel y superar las primeras etapas de la formación, recomendamos a los principiantes que han decidido aprender solos que busquen periódicamente la ayuda de un profesor de acordeón.

Por supuesto, también puedes aprender por tu cuenta, con un método de autoaprendizaje o con una escuela de acordeón en línea, pero el proceso puede alargarse mucho. Hay matices que solo conoce un acordeonista con experiencia, y el acordeón es un instrumento difícil de dominar sin guía. Prepárate para los errores típicos de los autodidactas: postura incorrecta, digitación poco práctica, colocación torpe de las manos, notas y acordes falsos, ejecución nerviosa e irregular y mal control del fuelle. Conviene evitarlos con unas pocas lecciones con un especialista, sobre todo al principio.

Si no tienes la posibilidad de encontrar un profesor, aprende al menos los fundamentos del lenguaje musical con un libro de autoestudio y trabaja con constancia y cuidado las lecciones que propone.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto se tarda en tocar las primeras melodías?
Con práctica diaria de 15 a 20 minutos, la mayoría de los principiantes tocan melodías sencillas con la mano derecha en pocas semanas. Sumar el acompañamiento de la mano izquierda lleva más tiempo.
¿Es mejor un acordeón de botones o de teclas de piano?
Para empezar sirven ambos. Lo importante es que el tamaño y el peso se ajusten al alumno y que el fuelle cierre bien.
¿Sirve saber otro instrumento?
Ayuda mucho, sobre todo la lectura de partituras. Si te interesan otros instrumentos de aire y teclado, lee sobre el armonio o sobre la mandolina, un instrumento de cuerda muy distinto.
